DICCIONARIO MÉDICO
Nematodo
Un nematodo es un gusano de cuerpo cilíndrico y no segmentado que pertenece al filo Nematoda, uno de los grupos animales con mayor número de especies descritas. La inmensa mayoría vive libre en el suelo, el agua dulce o los fondos marinos, sin relación alguna con la salud humana. Una fracción mucho menor, sin embargo, ha adoptado un modo de vida parásito y es responsable de algunas de las infecciones más extendidas del planeta, desde la ascariasis hasta la triquinosis. El filo reúne organismos de tamaño extremadamente dispar: los hay que no llegan al milímetro y los hay, como el gusano de Guinea, que superan el metro de longitud. Nematoda Nematodos, gusanos redondos, nematelmintos Tipo: helminto (filo completo, no una especie única) Estructura: cuerpo cilíndrico no segmentado, pseudocelomado, con tubo digestivo completo (boca y ano) Transmisión: variable según la especie: fecal-oral, cutánea, vectorial, alimentaria o hídrica Reservorio: humano, animal o ambiental, según el grupo Patogenicidad: la inmensa mayoría de las especies del filo es de vida libre; solo una fracción parasita al ser humano Enfermedades: ascariasis, anquilostomiasis, triquinosis, entre otras El nombre nematodo procede del griego νῆμα (néma, nématos), hilo, y el sufijo -ώδης (-odes), con forma de: literalmente, con forma de hilo. Fue el naturalista alemán Karl Rudolphi quien en 1808 acuñó la denominación Nematoidea para agrupar a estos gusanos; de ahí deriva, tras varios cambios de categoría taxonómica a lo largo del siglo XIX, el nombre del filo que se emplea hoy, Nematoda. Antes de eso, en 1758, Carlos Linneo ya había descrito algunos de sus géneros, entre ellos Ascaris, aunque los incluyó sin distinción dentro del amplio grupo que llamó Vermes. Son gusanos redondos en el sentido más literal de la palabra. Vistos en corte transversal, su cuerpo dibuja un círculo, no una cinta aplanada como la de sus parientes helmintos, los cestodos y los trematodos. Se han descrito más de 25.000 especies, y algunas estimaciones elevan la cifra real hasta el centenar de miles, lo que convierte a Nematoda en el cuarto filo animal con más especies conocidas. El estadounidense Nathan Cobb, considerado el padre de la nematología, defendió en 1919 que el grupo mereciera la categoría de filo propio; años antes había popularizado una imagen con la que gustaba ilustrar su abundancia, la de que si toda la materia del planeta desapareciera salvo los nematodos, seguiría siendo posible reconocer, dibujado por su presencia, el contorno de montañas, ríos y ciudades. Por dentro, la anatomía es más compleja de lo que el aspecto exterior sugiere. El cuerpo está recubierto por una cutícula resistente, no celular, que el animal muda varias veces a lo largo de su desarrollo. Las especies parásitas pasan por cuatro estadios larvarios antes de alcanzar la forma adulta, y ese detalle tiene consecuencias prácticas: buena parte de la identificación de laboratorio de estos organismos consiste, precisamente, en reconocer huevos o larvas de un estadio concreto. Bajo la cutícula se extiende una cavidad corporal que no está del todo revestida por tejido de origen mesodérmico, el pseudoceloma, que distingue a los nematodos de los gusanos con celoma verdadero, como las lombrices de tierra. El rasgo que separa con más claridad a los nematodos de sus parientes helmintos está en el aparato digestivo. Poseen un tubo completo, con boca en un extremo, rodeada de labios, y ano en el otro. Los cestodos, en cambio, carecen por completo de aparato digestivo y absorben el alimento a través de su superficie corporal; los trematodos sí tienen boca, pero el tubo termina en fondo de saco, de modo que expulsan los residuos por el mismo orificio por el que entraron. Una segunda abertura, presente o ausente, resume buena parte de la biología de los tres grupos. Salvo contadas excepciones, además, los sexos de los nematodos están separados, con hembras y machos morfológicamente distintos; en la mayoría de las especies parásitas, ellas superan claramente en tamaño a ellos. La inmensa mayoría de las especies del filo vive libre en el suelo, el agua dulce o los sedimentos marinos, ajena por completo a la biología humana, y cumple además un papel discreto en el reciclaje de materia orgánica de esos ambientes. Solo una fracción reducida ha adoptado un modo de vida parásito, pero basta para situar a los nematodos entre los agentes infecciosos más extendidos del mundo. La Organización Mundial de la Salud calcula que alrededor de 2.000 millones de personas albergan en el intestino alguna especie transmitida por el suelo. De un grupo a otro cambia notablemente la vía de entrada. Los geohelmintos intestinales se contagian sobre todo al ingerir huevos presentes en tierra o alimentos contaminados por heces, mientras que las uncinarias y Strongyloides stercoralis penetran de forma activa a través de la piel descalza que pisa suelo húmedo. Las filarias necesitan, en cambio, un insecto que actúe de vector, distinto según la especie. Dracunculus medinensis, el gusano de Guinea, sigue un camino más singular todavía: se adquiere al beber agua estancada que contiene pequeños crustáceos infectados, y su hembra grávida puede superar el metro de longitud pese a no llegar a los dos milímetros de grosor. Una última vía, la alimentaria, explica infecciones como la triquinosis, por consumo de carne poco cocinada, o la anisakiasis, ligada al pescado crudo o insuficientemente congelado. Para entenderlos mejor conviene agruparlos según su relación con el ser humano. Un primer bloque, el de los geohelmintos intestinales, reúne a Ascaris lumbricoides, Trichuris, las uncinarias de los géneros Ancylostoma y Necator, y Enterobius, el género de los oxiuros; todos ellos completan su ciclo en el tubo digestivo humano. Un segundo bloque corresponde a las filarias, nematodos filiformes que viven en la sangre, el tejido subcutáneo o el sistema linfático. Wuchereria bancrofti causa la mayor parte de los casos de filariasis linfática; Onchocerca volvulus, la oncocercosis; y Loa loa, la loaiasis africana. El tercer bloque agrupa especies de origen zoonótico o alimentario, adquiridas al consumir carne o pescado insuficientemente cocinados, o por contacto con heces de perros y gatos. Trichinella spiralis, Anisakis simplex y las especies del género Toxocara son sus representantes más conocidos. Cada uno de estos grupos deja su propia huella clínica, aunque su desarrollo pertenece a la ficha de cada enfermedad y no a este diccionario. Entre las intestinales figuran la ascariasis, la anquilostomiasis y la estrongiloidiasis. Entre las de transmisión vectorial, la filariasis linfática, cuya secuela más conocida es la elefantiasis, y la loaiasis. Y entre las de origen alimentario o cutáneo, la triquinosis, la anisakiasis, la toxocariasis, la dracunculosis y el síndrome conocido como larva migrans. Con forma de hilo. Viene del griego néma, nématos (hilo) y el sufijo -odes (con aspecto de). El nombre científico del filo, Nematoda, deriva de Nematoidea, término que Karl Rudolphi propuso en 1808. No. La inmensa mayoría vive libre en el suelo y el agua, sin relación con el ser humano ni con ningún otro animal. Solo un pequeño porcentaje de las más de 25.000 especies descritas ha desarrollado un modo de vida parásito. En la forma del cuerpo y en el aparato digestivo. El nematodo es cilíndrico y posee boca y ano; el cestodo tiene forma de cinta segmentada y carece por completo de sistema digestivo, de modo que absorbe el alimento a través de su superficie. Solo contando los geohelmintos intestinales, la Organización Mundial de la Salud calcula que unos 2.000 millones de personas los alojan, lo que convierte a este grupo en una de las infecciones más extendidas del planeta. Sí, aunque es una excepción notable. La hembra de Dracunculus medinensis, el gusano de Guinea, puede superar el metro de longitud pese a tener apenas uno o dos milímetros de grosor; la mayoría de las especies del filo, en cambio, no llega ni al centímetro. Para situar el nematodo dentro del grupo de los gusanos parásitos, puede consultar:Qué es un nematodo
Estructura: cómo se reconoce un nematodo
Dónde vive y cómo se transmite
Clasificación de los nematodos de interés médico
Qué enfermedades produce
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra nematodo?
¿Todos los nematodos son parásitos?
¿En qué se diferencia un nematodo de un cestodo?
¿Cuántas personas están infectadas por nematodos en el mundo?
¿Puede un nematodo medir más de un metro?
Referencias
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