DICCIONARIO MÉDICO
Trichinella spiralis
Trichinella spiralis es el gusano microscópico que causa la triquinosis, una infección que se contrae al comer carne cruda o poco hecha de un animal parasitado, casi siempre cerdo o piezas de caza. Es el nematodo más pequeño que llega a parasitar al ser humano y tiene una rareza que lo distingue del resto: completa su ciclo entero dentro de un solo hospedador y termina refugiado en el interior de las fibras musculares. Su nombre alude a la larva enroscada en espiral que se ve al microscopio. Trichinella spiralis Triquina Tipo: helminto Tipo de helminto: nematodo (gusano redondo) Transmisión: alimentaria (carne cruda o poco cocinada), zoonótica Reservorio: animal (cerdo, jabalí, oso y otros carnívoros) Patogenicidad: primario Enfermedades: triquinosis Se trata de un nematodo, un gusano redondo, del género Trichinella, y es el agente más habitual de la triquinosis. El nombre reúne dos lenguas. Trichinella procede del griego trichós, cabello, con el sufijo diminutivo -ella: viene a decir filamento diminuto, por el aspecto de hilo fino que tiene el gusano bajo el microscopio. Spiralis es latín y describe la larva enrollada en espiral dentro del músculo, la imagen que primero llamó la atención de quienes lo estudiaron. Ese hallazgo tiene fecha y lugar. El 2 de febrero de 1835, en el hospital St Bartholomew de Londres, un estudiante de primer curso de medicina llamado James Paget reparó en unas motas blancas en la musculatura de un cadáver. Las miró al microscopio, dibujó por primera vez la larva enquistada y llevó el caso al anatomista Richard Owen, que publicó la descripción y bautizó al parásito como Trichina spiralis. El nombre de género hubo de cambiarse después, porque Trichina ya designaba a un insecto, y en 1895 Alcide Railliet lo rebautizó como Trichinella. Como nematodo es minúsculo. La hembra adulta mide entre tres y cuatro milímetros, y el macho apenas rebasa el milímetro y medio, cifras que convierten a T. spiralis en el nematodo más pequeño conocido que parasita al ser humano. Su cuerpo es filiforme, casi un hilo. Lo verdaderamente llamativo llega después. Cuando las larvas alcanzan el músculo estriado, no se limitan a alojarse entre las fibras: penetran en el interior de una célula muscular y la reprograman. Esa célula deja de comportarse como tejido contráctil y se transforma en lo que los parasitólogos llaman célula nodriza, una estructura que nutre y ampara al parásito, envuelta en una cápsula de colágeno (se prefiere hablar de cápsula y no de quiste, término reservado a las formaciones de origen parasitario, porque tanto la pared como la célula nodriza son tejido del propio hospedador). Dentro de ella la larva se enrosca en la espiral que da nombre a la especie, y es esa imagen la que permite reconocer al parásito cuando se examina una muestra de músculo. Su reservorio es el mundo animal. T. spiralis circula sobre todo entre cerdos domésticos, jabalíes, osos, zorros, ratas y otros carnívoros y omnívoros, y llega a las personas cuando estas comen su carne cruda o insuficientemente cocinada. Es, por tanto, una zoonosis, una enfermedad que salta del animal al ser humano, y de transmisión alimentaria. No pasa de una persona a otra. Hay en su ciclo una particularidad que casi no se ve en otros parásitos humanos: transcurre entero dentro de un único hospedador, que hace a la vez de casa provisional y definitiva. La larva enquistada en la carne se libera en el estómago, madura hasta gusano adulto en la pared del intestino delgado y allí las hembras paren larvas vivas. Esas crías viajan por la sangre y buscan el músculo estriado, donde vuelven a enquistarse. Ninguna fase sale al medio ambiente: el parásito solo pasa de un animal a otro si alguien se come al primero. Su distribución es mundial. La infección por este gusano se llama triquinosis, también triquinelosis. Aparece cuando las larvas colonizan la musculatura, y en España se ha vinculado tradicionalmente al consumo de carne y embutidos de cerdo o de caza que no han pasado control sanitario. T. spiralis es la especie más extendida y la que con más frecuencia enferma a las personas, pero no está sola en el género. Otras, como T. nativa, propia de zonas árticas, T. britovi o T. pseudospiralis, parasitan sobre todo fauna salvaje y, según la región, también originan casos humanos. El género se reparte en dos grupos según formen o no la cápsula de colágeno alrededor de la larva. Filamento diminuto y enroscado. Trichinella nace del griego trichós, cabello, con el diminutivo -ella; spiralis es el latín para espiral, por la forma que adopta la larva dentro del músculo. Richard Owen lo describió en 1835 con el género Trichina, que se cambió a Trichinella en 1895. Sí. Triquina es el nombre común en español de este nematodo, y Trichinella spiralis su denominación científica. Ambos se refieren al mismo parásito. No. La triquinosis no se transmite entre personas. El parásito llega únicamente al comer carne cruda o poco hecha de un animal que lo alberga, de modo que un enfermo no es fuente de contagio para quienes lo rodean. Porque el cerdo es uno de los animales en los que T. spiralis se instala con más facilidad, y su carne es de consumo frecuente. La carne de caza, como la de jabalí u oso, es otra fuente reconocida, y en algunos países se han descrito casos ligados al consumo de carne de caballo. Para situar Trichinella spiralis dentro de su grupo, puede consultar:Qué es Trichinella spiralis
Un gusano que vive dentro de la célula
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedad produce
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Trichinella spiralis?
¿Es lo mismo la triquina que Trichinella spiralis?
¿Se puede contagiar de una persona a otra?
¿Por qué se asocia sobre todo al cerdo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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