DICCIONARIO MÉDICO
Larva
La larva es la fase inmadura de ciertos animales que, para llegar a adultos, atraviesan una transformación profunda llamada metamorfosis. Se diferencia del adulto en la forma, en el modo de alimentarse y, con frecuencia, en el medio en que vive. En medicina, el concepto interesa porque numerosos parásitos humanos alcanzan a las personas precisamente en su estadio larvario. La palabra procede del latín larva (en textos arcaicos, larua), que significaba fantasma, espíritu maligno de un difunto y, por extensión, máscara. En la Roma clásica, las larvae eran espectros temidos, capaces de cambiar de aspecto para aterrar a los vivos. Ese matiz de figura enmascarada, de algo que oculta bajo una apariencia otra realidad distinta, es el que acabaría dando el salto a la biología. Lo dio Carlos Linneo. En su Fauna suecica de 1746, el naturalista sueco definió la larva como vermiculus e semine insecti enatus, antequam subierit metamorphosin: pequeño gusano nacido del germen de un insecto antes de sufrir la metamorfosis. Linneo veía al insecto adulto "enmascarado" dentro de aquella forma provisional. Desde entonces, el término designa en zoología al animal joven que aún no ha adquirido la organización propia de su especie. El paso de una etapa a otra no es un simple crecimiento. Exige una reorganización interna considerable, en la que tejidos enteros se desmantelan por apoptosis (muerte celular programada) y se construyen órganos nuevos a partir de grupos de células reservadas para ello. La oruga que se convierte en mariposa es el ejemplo clásico, pero el fenómeno recorre buena parte del reino animal: el renacuajo que pierde la cola y desarrolla patas, las fases acuáticas de muchos insectos, las formas de vida libre de numerosos gusanos. Conviene no confundir la larva con la pupa. La larva es móvil, se alimenta con voracidad y crece. La pupa (la crisálida, en las mariposas) es una fase de reposo: no come ni se desplaza, y en su interior se cocina la transformación que dará lugar al adulto. Son dos momentos consecutivos de un mismo proyecto. Muchos parásitos del ser humano no llegan como adultos, sino como larvas. La forma larvaria de la tenia, el cisticerco, es responsable de la cisticercosis cuando se aloja en los tejidos. El estadio larvario de otro gusano plano, dentro de un quiste lleno de líquido, origina la hidatidosis. Y hay larvas de nematodos propias de animales que, al penetrar por accidente en una persona, no encuentran allí las condiciones para madurar y quedan vagando bajo la piel o por las vísceras. Ese último fenómeno tiene nombre propio: larva migrans. No designa un tipo de larva, sino el síndrome que producen esas larvas errantes al desplazarse por un huésped que no es el suyo. Su desarrollo corresponde a la entrada específica. Queda un rastro curioso de esta historia en el propio castellano. El adjetivo "larvado", del latín larvatus (enmascarado), se usa en patología para los procesos cuyos signos apenas se manifiestan al principio, como si la enfermedad avanzara oculta tras una máscara. La misma raíz que dio nombre a los fantasmas romanos describe hoy lo que se esconde. Por la idea de máscara. En latín, larva significaba fantasma y máscara. Linneo tomó esa segunda acepción en 1746 porque consideraba que el adulto estaba disimulado, como bajo un disfraz, dentro de la forma inmadura. La larva se mueve, se alimenta y crece; la pupa permanece inmóvil y sin comer mientras en su interior ocurre la metamorfosis. La primera es una fase activa, la segunda una fase de reorganización. No. Solo la atraviesan las especies con desarrollo indirecto, es decir, aquellas cuya cría difiere mucho del adulto y necesita metamorfosis. Muchos animales, entre ellos los mamíferos, nacen ya con la forma básica del adulto.Qué es una larva
De la larva al adulto: la metamorfosis
Por qué la larva importa en medicina
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama larva a la fase joven de un animal?
¿Cuál es la diferencia entre larva y pupa?
¿Todos los animales pasan por una fase larvaria?
Referencias
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