DICCIONARIO MÉDICO

Toxocariasis

La toxocariasis es la infección zoonótica que producen en el ser humano las larvas de dos gusanos intestinales de perros y gatos, Toxocara canis y Toxocara cati. El contagio no ocurre entre personas: se adquiere al tragar los huevos que estos parásitos dejan en la tierra. Aunque el gusano jamás llega a desarrollarse del todo en el organismo humano, sus larvas migran por los tejidos y pueden alcanzar el hígado, el pulmón o el ojo.

Qué es la toxocariasis

El nombre combina el género del parásito, Toxocara, con el sufijo -iasis, de uso clásico en parasitología para designar la infestación por un organismo concreto, el mismo patrón que siguen la giardiasis o la amebiasis. La biología del gusano, su nombre y las especies que lo integran se desarrollan en la ficha de Toxocara; esta página se centra en la enfermedad que provoca en las personas.

Cómo se descubrió

La historia de la toxocariasis nació por dos caminos que tardaron años en encontrarse. En 1950, el oftalmólogo Hubert Wilder examinó cuarenta y seis ojos que habían sido extirpados a niños con diagnóstico de retinoblastoma, pseudoglioma o endoftalmitis, y encontró larvas de nematodo en varios de ellos sin poder identificar la especie. Dos años después, en Luisiana, Paul Beaver y su equipo describieron a tres niños con hepatomegalia, anemia y una eosinofilia muy marcada; en uno de ellos, una biopsia de hígado reveló una larva de Toxocara canis. Beaver bautizó el cuadro sistémico como larva migrans visceral, por su parecido con la ya conocida larva migrans cutánea.

Solo en 1956 se cerró el círculo. Robert Nichols revisó las preparaciones histológicas que Wilder había conservado de sus casos oculares y confirmó que la mayoría de aquellas larvas también pertenecían a Toxocara canis. La enfermedad ocular y la sistémica, descritas de forma independiente por especialidades distintas, resultaron ser dos caras del mismo parásito.

Formas de la enfermedad

La forma clásica, la larva migrans visceral que describió Beaver, afecta sobre todo a niños pequeños con costumbre de llevarse tierra a la boca, y se caracteriza por la dispersión de larvas a varios órganos a la vez. La forma ocular, ligada al trabajo de Wilder, suele aparecer en niños algo mayores, afecta a un solo ojo y no siempre se acompaña de la eosinofilia tan llamativa de la forma visceral. Con el tiempo, la investigación ha ido añadiendo matices al reparto original: hoy se reconocen también presentaciones más leves o encubiertas, y formas que afectan al sistema nervioso, aunque las dos descritas a mediados del siglo pasado siguen siendo las de referencia.

Cómo se transmite

El contagio exige que el huevo del parásito haya madurado varias semanas en la tierra, así que no basta el contacto directo con un perro o un gato: hace falta suelo contaminado de por medio, típicamente en parques, jardines o areneros. Por eso la enfermedad concentra sus casos en la infancia, la etapa de la vida en la que la exploración del entorno con las manos y la boca es más intensa. La desparasitación regular de las mascotas reduce la contaminación ambiental, pero no elimina el riesgo allí donde ya existen huevos acumulados en el suelo desde antes.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo toxocariasis que larva migrans?

No exactamente. Larva migrans nombra el fenómeno general de una larva parasitaria que migra por tejidos ajenos a su ciclo natural; la toxocariasis es la enfermedad concreta que produce ese fenómeno cuando el responsable es una larva de Toxocara.

¿Qué especie causa más infecciones humanas?

Toxocara canis, el gusano del perro, es responsable de la mayoría de los casos descritos. Toxocara cati, del gato, contribuye en menor medida, aunque su papel real es más difícil de calcular.

¿Puede contagiarse una persona a otra?

No. El huevo necesita madurar semanas en la tierra antes de ser infectivo, así que el contacto entre personas, o incluso el contacto directo con el animal, no transmite la enfermedad.

¿Quién identificó por primera vez esta enfermedad?

Dos investigadores, cada uno desde su especialidad y sin saber del otro: el oftalmólogo Hubert Wilder en 1950, con casos oculares, y el parasitólogo Paul Beaver en 1952, con casos sistémicos. Robert Nichols unió ambos hallazgos en 1956.

Referencias

  1. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), DPDx. Toxocariasis.
  2. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). Toxocariasis.
  3. Manual MSD, versión para profesionales. Toxocariasis.
  4. Caballero García ML, Solórzano Santos F. Toxocariosis, una parasitosis desatendida en México. Enfermedades Infecciosas y Microbiología, 2023.

Entradas relacionadas

Para completar el contenido de esta ficha, puede consultar:

  • Toxocara: el género de gusanos que provoca esta infección.
  • Larva migrans: el fenómeno de migración de larvas del que la toxocariasis es una causa.
  • Toxoplasmosis: otra zoonosis parasitaria con un nombre parecido, causada por un protozoo y no por un gusano.

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