DICCIONARIO MÉDICO
Embrión
El embrión es el organismo humano en sus fases iniciales de desarrollo, comprendidas entre la implantación del blastocisto en la mucosa uterina y el final de la octava semana tras la fecundación. A partir de la novena semana, cuando los esbozos de los principales órganos ya están constituidos, el embrión pasa a denominarse feto. La palabra embrión procede del griego ἔμβρυον (émbryon), derivado de ἐν (en, «dentro») y βρύειν (brýein, «brotar» o «germinar»). Literalmente vendría a significar «lo que brota por dentro», en alusión al ser vivo que crece en el interior del útero. Aristóteles empleó ya el término en su Historia animalium para referirse al producto de la concepción en sus primeras fases, y desde la literatura médica grecolatina pasó al latín tardío embryo, -onis y de ahí al castellano. En la terminología clínica actual, embrión designa al organismo que resulta de la fecundación del ovocito por el espermatozoide, una vez que se ha implantado en el endometrio. El periodo embrionario abarca desde la segunda semana posfecundación (momento aproximado de la nidación) hasta el final de la octava semana. Son unas pocas semanas, pero en ellas tiene lugar un proceso que no se repite en ninguna otra etapa de la vida: la formación de prácticamente todos los órganos y sistemas del cuerpo humano. Antes de que se hable propiamente de embrión existe un breve intervalo que los textos clásicos de embriología denominan periodo preembrionario. Comprende las tres primeras semanas de desarrollo: la fecundación, la segmentación del cigoto en blastómeros sucesivos, la formación de la mórula y, finalmente, la constitución del blastocisto con su masa celular interna (el embrioblasto, del que derivará el embrión propiamente dicho) y su capa externa o trofoblasto, que participará en la formación de la placenta. El periodo embrionario se inicia, según la mayoría de los autores, entre la tercera y la cuarta semana, coincidiendo con la gastrulación. En esta fase el disco embrionario bilaminar se reorganiza en tres hojas germinativas: ectodermo, mesodermo y endodermo. Cada una de ellas dará origen a tejidos diferentes. Del ectodermo proceden la epidermis, el sistema nervioso central y los órganos de los sentidos; del mesodermo, el aparato cardiovascular, el esqueleto, la musculatura y los riñones; del endodermo, los revestimientos del tubo digestivo, el hígado, el páncreas y el epitelio respiratorio. A partir de la cuarta semana comienza la organogénesis. Es entonces cuando se forman los esbozos del corazón (que empieza a latir hacia el día 22), del tubo neural y de los arcos branquiales. Entre la quinta y la octava semana se configura progresivamente la morfología externa del embrión: aparecen las yemas de las extremidades, se esbozan los dedos, se delimitan los rasgos faciales y el tamaño pasa de unos pocos milímetros a cerca de tres centímetros. Hacia la décima semana de edad gestacional (octava posfecundación), el embrión adquiere una configuración reconociblemente humana y recibe ya el nombre de feto. La organogénesis convierte a las semanas cuarta a octava en el intervalo de mayor sensibilidad a las agresiones externas. Cualquier agente capaz de interferir en la diferenciación celular durante este periodo (un teratógeno) puede alterar la formación de un órgano y producir lo que se conoce como embriopatía. Las noxas pueden ser de naturaleza infecciosa (el virus de la rubéola fue el primero en reconocerse como causa de malformaciones), química (determinados fármacos, el alcohol etílico), física (radiaciones ionizantes) o metabólica. El riesgo no es uniforme a lo largo de todo el periodo. Cada órgano tiene una ventana temporal de máxima susceptibilidad que coincide con su fase de morfogénesis activa. El corazón es especialmente vulnerable entre los días 20 y 50; el sistema nervioso central, entre los días 15 y 27 para el cierre del tubo neural; las extremidades, entre las semanas cuarta y octava. Pasada la organogénesis, las agresiones producen más bien alteraciones funcionales o del crecimiento, lo que se clasifica dentro de las fetopatías y no de las embriopatías. La confusión entre embrión, cigoto y feto es frecuente fuera del ámbito médico. El cigoto es la célula única resultante de la unión de los gametos. Tras la primera segmentación mitótica deja de ser cigoto y comienza un proceso de divisiones que genera la mórula y luego el blastocisto. El embrión como tal se individualiza a partir de la masa celular interna del blastocisto, una vez implantado en el útero. El límite entre embrión y feto no es un cambio brusco sino convencional: se sitúa al concluir la octava semana posfecundación (o décima semana de edad gestacional). La razón de este corte es práctica. A partir de ese momento los principales esbozos orgánicos ya existen y el desarrollo se centra en el crecimiento y la maduración, no en la creación de estructuras nuevas. Del griego ἔμβρυον (émbryon), formado por ἐν (en, «dentro») y βρύειν (brýein, «brotar»). El sentido original era el de un ser que germina en el interior del cuerpo materno. Aristóteles lo usó en sus tratados zoológicos y, a través del latín embryo, llegó al español médico. Unas seis semanas, contadas desde el final de la segunda semana posfecundación hasta el final de la octava. Si se mide en semanas de edad gestacional (desde el primer día de la última regla), el periodo embrionario abarca aproximadamente de la cuarta a la décima semana. No todos los manuales coinciden en el punto de inicio, lo que explica las pequeñas discrepancias entre fuentes. No. El embrión es el organismo durante las primeras ocho semanas de desarrollo posfecundación, etapa en la que se forman los órganos. Pasado ese periodo, se denomina feto. La distinción no es meramente terminológica: refleja un cambio en la naturaleza del desarrollo, que deja de ser organogénico y pasa a ser de crecimiento y maduración. Porque coinciden con la organogénesis. En ese intervalo se están formando los esbozos de todos los órganos, y cualquier factor externo (infecciones, tóxicos, ciertos fármacos) puede interferir en la diferenciación celular y provocar malformaciones congénitas. Una vez completada la organogénesis, el riesgo de malformaciones estructurales se reduce considerablemente. Si desea profundizar en conceptos asociados al embrión, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el embrión
Periodos del desarrollo embrionario
Vulnerabilidad del periodo embrionario
Diferenciación con el feto y el cigoto
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra embrión?
¿Cuánto dura exactamente el periodo embrionario?
¿Es lo mismo embrión que feto?
¿Por qué las primeras semanas de embarazo se consideran las más delicadas?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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