DICCIONARIO MÉDICO
Feto
El feto es el organismo en desarrollo dentro del útero materno desde el inicio de la novena semana de gestación (séptima tras la fecundación) hasta el momento del nacimiento. Su distinción respecto del embrión no es meramente cronológica: marca el paso de una fase en la que se forman los órganos (organogénesis) a otra dominada por el crecimiento y la maduración de estructuras ya constituidas. La palabra proviene del latín fetus, -us, cuyo significado original era «parto, cría, producto de la generación». El sustantivo latino se vincula a la raíz protoindoeuropea *dheh₁(i)-, relacionada con «mamar» o «amamantar», la misma raíz de la que derivan femina, felix, fecundus y filius. En latín clásico, fetus no designaba específicamente al ser intrauterino, sino a la cría ya nacida o, de forma más amplia, al fruto de cualquier producción (incluida la vegetal). La restricción semántica al organismo prenatal es un desarrollo posterior de las lenguas romances y del latín médico. La grafía foetus, frecuente en textos ingleses y en la tradición anglosajona, carece de base etimológica: se trata de una ultracorrección que asimiló erróneamente la vocal a un diptongo oe latino. Hacia la octava semana de desarrollo (décima de edad gestacional), el embrión humano ha completado la formación de los primordios de todos los sistemas orgánicos. Los esbozos del corazón, el encéfalo, los riñones, el hígado y las extremidades ya están presentes, aunque su funcionamiento es todavía rudimentario. Ese momento marca, por convención, la frontera entre embrión y feto. No hay un cambio brusco de un día para otro; se trata de un umbral definido por acuerdo en embriología para señalar que la arquitectura del cuerpo ya está trazada. A partir de ese punto, lo que predomina es el crecimiento en tamaño y la diferenciación funcional. El ritmo es notable: al comenzar el periodo fetal, la longitud cefalocaudal ronda los 30 milímetros; al nacer, el recién nacido mide entre 48 y 53 centímetros y pesa alrededor de 3.000 a 3.500 gramos. Buena parte de esa ganancia ponderal se concentra en el tercer trimestre. Durante los meses intermedios de gestación, el feto desarrolla progresivamente la capacidad de deglutir líquido amniótico, producir orina, realizar movimientos respiratorios (que no intercambian gas pero entrenan la musculatura torácica) y responder a estímulos auditivos y luminosos filtrados por la pared abdominal materna. Los párpados, fusionados desde la semana 10, se abren en torno a la semana 28. Un vello fino llamado lanugo recubre la piel durante el segundo trimestre y desaparece en gran parte antes del nacimiento. El feto no obtiene oxígeno del aire. Su circulación presenta adaptaciones propias que diferencian la hemodinámica prenatal de la posnatal: el conducto arterioso, el agujero oval y el conducto venoso permiten que la sangre oxigenada procedente de la placenta llegue a los tejidos sin pasar por los pulmones, que permanecen colapsados y reciben solo un flujo mínimo. La hemoglobina fetal, con mayor afinidad por el oxígeno que la hemoglobina del adulto, facilita la captación de oxígeno en la interfase placentaria (consulte circulación fetal). Se considera feto a término al que nace entre la semana 37 y la 42 de gestación. Por debajo de la semana 37 se habla de parto pretérmino. Los límites de la viabilidad extrauterina dependen del grado de maduración pulmonar y del acceso a cuidados neonatales intensivos; en centros de alta complejidad, la supervivencia empieza a ser posible (aunque con riesgos elevados) a partir de las 23 o 24 semanas. A partir de la novena semana de gestación, que coincide con la séptima semana tras la fecundación. Antes de ese momento se emplea el término «embrión». Estrictamente, no. Los primordios de todos los órganos se establecen durante la fase embrionaria. Lo que ocurre en el periodo fetal es la maduración, el crecimiento y la diferenciación funcional de esas estructuras. No. El feto produce hemoglobina fetal (HbF), que se diferencia de la hemoglobina adulta (HbA) en la composición de sus cadenas de globina. La HbF capta oxígeno con mayor eficacia en las condiciones de presión parcial de la barrera placentaria, lo que permite la transferencia de oxígeno desde la sangre materna. Se trata de una variante ortográfica extendida en la tradición anglófona que no refleja la etimología original latina. La forma correcta en latín clásico es fetus, sin diptongo.Origen del término
Transición del embrión al feto
Características del periodo fetal
Viabilidad y madurez
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se empieza a llamar «feto» al ser en desarrollo?
¿Se forman órganos nuevos durante el periodo fetal?
¿Tiene el mismo tipo de hemoglobina que un adulto?
¿Por qué algunos textos escriben «foetus»?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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