DICCIONARIO MÉDICO
Tubo neural
El tubo neural es la estructura embrionaria, hueca y alargada, que se forma a partir del ectodermo durante las primeras semanas de gestación y que dará origen al encéfalo y a la médula espinal. Su cavidad interior es la que, más adelante, formará los ventrículos cerebrales y el canal medular. Tubo viene del latín tubus, y neural, del griego neûron, "nervio" o "cuerda", a través del latín científico. El nombre describe con precisión lo que es: un conducto, no todavía un órgano diferenciado. La estructura se forma por el cierre progresivo de la placa neural, un proceso llamado neurulación que ya está descrito con detalle en las entradas dedicadas a la neurulación y al neuroporo, de modo que aquí basta con retener lo que importa a este término: una vez cerrado, el tubo es ya la estructura que se organiza, se subdivide y termina convertida en sistema nervioso central. Conviene distinguir tres cosas que se mencionan a menudo juntas y no son lo mismo. La neurulación es el proceso de plegamiento y cierre. El neuroporo es cada una de las dos aberturas transitorias que quedan en los extremos del tubo mientras ese cierre no ha terminado. El tubo neural, en cambio, es el resultado: la estructura ya cerrada, con independencia de cómo se haya formado. Nada más cerrarse, el extremo cefálico del tubo se dilata antes que el resto y aparecen dos estrechamientos que lo dividen en tres vesículas encefálicas primarias: el prosencéfalo, el mesencéfalo y el rombencéfalo. Poco después, hacia la quinta semana, el prosencéfalo se subdivide en telencéfalo y diencéfalo, y el rombencéfalo en metencéfalo y mielencéfalo, mientras que el mesencéfalo permanece sin dividirse. Son las cinco vesículas encefálicas secundarias, y cada una tiene ya un destino fijado en el adulto: del telencéfalo nacen los hemisferios cerebrales y los ventrículos laterales; del diencéfalo, el tálamo, el hipotálamo y el epitálamo; del mesencéfalo, el mesencéfalo adulto y el acueducto que lleva su nombre; del metencéfalo, la protuberancia y el cerebelo; y del mielencéfalo, el bulbo raquídeo. El tramo del tubo que queda por debajo de estas vesículas, sin dilatarse, se convierte en médula espinal. El primero en describir con detalle esa secuencia de vesículas fue Wilhelm His, anatomista suizo que inventó el micrótomo y que en 1868 había identificado ya la cresta neural, a la que llamó Zwischenstrang, "el cordón de en medio". His comparó alguna vez el plegamiento del tubo con el de un tubo de goma que se enrolla sobre sí mismo, una analogía que sus contemporáneos discutieron con dureza pero que sigue citándose hoy como uno de los primeros intentos de explicar mecánicamente, y no solo describir, la forma del embrión. De dos raíces distintas: tubo, del latín tubus, y neural, del griego neûron, "nervio". Juntas describen justo lo que la estructura es en el momento en que recibe el nombre, un conducto destinado al tejido nervioso, todavía sin la forma del encéfalo ni de la médula. No. La neurulación es el proceso; el tubo neural es el resultado de ese proceso una vez completado. Depende del momento del desarrollo. Las tres vesículas primarias solo son reconocibles como tales durante unos pocos días, antes de que el prosencéfalo y el rombencéfalo se subdividan; a partir de la quinta semana ya hay que buscar las cinco secundarias, y las primarias han dejado de existir como estructuras separadas. Da lugar a distintos defectos congénitos, según en qué extremo quede la abertura. El diccionario dedica entradas propias a la anencefalia y a la espina bífida, donde se explican con más detalle.Qué es el tubo neural
Cómo se organiza por dentro
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre tubo neural?
¿El tubo neural y la neurulación son lo mismo?
¿Todas las vesículas encefálicas se ven en cualquier corte del embrión?
¿Qué pasa si el tubo neural no llega a cerrarse del todo?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026