DICCIONARIO MÉDICO
Endodermo
El endodermo es la más interna de las tres hojas germinativas que se forman durante la gastrulación del embrión. De esta capa proceden los revestimientos epiteliales del tubo digestivo y del aparato respiratorio, así como el parénquima de glándulas asociadas (hígado, páncreas, tiroides). Junto con el ectodermo y el mesodermo, constituye la base tisular de todo el organismo. En embriología, el endodermo designa la hoja blastodérmica situada en la posición más profunda del disco embrionario trilaminar. Su nombre combina las raíces griegas ἔνδον (éndon, "dentro") y δέρμα (dérma, "piel"), de modo que alude literalmente a la "piel interior". El vocablo entró en la nomenclatura científica a mediados del siglo XIX, cuando los embriólogos alemanes sistematizaron la teoría de las capas germinativas. Christian Heinrich Pander describió en 1817 tres láminas en el embrión de pollo; Karl Ernst von Baer amplió esa observación entre 1828 y 1837, y la forma latina endoderma se consolidó a partir de los trabajos de Robert Remak en la década de 1850. La Real Academia Española registra el término como la "capa u hoja interna de las tres en que se disponen las células del blastodermo después de haberse efectuado la segmentación", aplicable a todos los animales salvo esponjas y celentéreos. En castellano se emplea también la variante entodermo, hoy menos frecuente en los textos médicos. Hacia el decimoquinto día de desarrollo humano, las células del epiblasto comienzan a migrar a través de la línea primitiva. Las primeras oleadas de células que se invaginan desplazan al hipoblasto y ocupan su posición, formando el endodermo definitivo. Conviene no confundir este endodermo embrionario con el endodermo extraembrionario que tapiza el saco vitelino: ambos comparten un origen celular próximo, pero solo el primero contribuye a los tejidos del individuo. Un dato que a menudo sorprende es que las tres hojas germinativas derivan, en último término, del epiblasto. El hipoblasto original no aporta tejido al cuerpo del embrión; queda relegado a estructuras extraembrionarias que se descartan tras el nacimiento. A partir de la cuarta semana, el plegamiento cefalocaudal y lateral del embrión transforma la lámina endodérmica plana en un tubo cerrado: el intestino primitivo. De sus distintas regiones se originan estructuras muy diversas. Del intestino anterior derivan la faringe, el esófago, el estómago y la primera porción del duodeno. También surgen de él las bolsas faríngeas, que dan lugar a amígdalas, paratiroides y timo, además del esbozo tiroideo y el divertículo respiratorio que formará laringe, tráquea, bronquios y alvéolos pulmonares. El hígado y el páncreas nacen como evaginaciones ventrales y dorsales del duodeno endodérmico, respectivamente; la vesícula biliar se forma junto con el esbozo hepático. El intestino medio origina el resto del intestino delgado y la mitad proximal del colon. El intestino posterior contribuye al colon distal y al recto hasta la línea pectínea. Por debajo de esa línea, el revestimiento del conducto anal es ectodérmico, no endodérmico. También proceden del endodermo el epitelio de la vejiga urinaria (a través de la cloaca y el alantoides) y parte de la uretra. Merece atención un matiz histológico: el endodermo proporciona solo el epitelio de revestimiento y el componente glandular secretor. El músculo liso, el tejido conectivo y la serosa que envuelven al tubo digestivo provienen del mesodermo esplácnico. No hay un solo órgano visceral que sea exclusivamente endodérmico en su totalidad. Las tres hojas germinativas se distinguen por su posición en el disco trilaminar y por los tejidos que generan. El ectodermo, la capa más externa, da lugar al sistema nervioso, la epidermis y los órganos de los sentidos. El mesodermo, interpuesto entre ambas, origina el aparato locomotor, el sistema cardiovascular y buena parte del urogenital (riñones incluidos). El endodermo se reserva el revestimiento interno de las vísceras digestivas y respiratorias, junto con sus glándulas anexas. A efectos prácticos: si un tejido tapiza una cavidad que comunica con el exterior a través de la boca o del ano, hay muchas probabilidades de que su epitelio sea de origen endodérmico, con la excepción del tramo más craneal (cavidad bucal) y del tramo más caudal (canal anal), que son ectodérmicos. Procede de las voces griegas ἔνδον (éndon, "dentro") y δέρμα (dérma, "piel"). La combinación se acuñó en el siglo XIX para nombrar la capa más profunda del embrión. En español ha desplazado casi por completo a la variante más antigua, entodermo. Sí. Ambos términos designan la misma hoja germinativa. Entodermo emplea el prefijo griego ἐντός (entós), que también significa "dentro", pero la forma endodermo es la que recoge la RAE y la que se utiliza de forma mayoritaria en la literatura médica en español. Los principales son el tubo digestivo (desde la faringe hasta el recto), el árbol respiratorio (laringe, tráquea, bronquios, alvéolos), el hígado, el páncreas, la tiroides, las paratiroides, el timo y parte de la vejiga urinaria. En todos los casos, el endodermo aporta el epitelio y las células glandulares; las capas musculares y conectivas que rodean estos órganos proceden del mesodermo. Se forma durante la tercera semana de gestación, coincidiendo con la gastrulación. Las primeras células del epiblasto que migran a través de la línea primitiva desplazan al hipoblasto y constituyen el endodermo definitivo. Si desea profundizar en conceptos asociados al endodermo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el endodermo
Origen del endodermo durante la gastrulación
Estructuras y órganos derivados
Diferenciación con el ectodermo y el mesodermo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra endodermo?
¿Es lo mismo endodermo que entodermo?
¿Qué órganos se forman a partir del endodermo?
¿Cuándo aparece el endodermo en el desarrollo humano?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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