DICCIONARIO MÉDICO
Anquilostomiasis
La anquilostomiasis es una parasitosis intestinal causada por nematodos de la familia Ancylostomatidae, principalmente Ancylostoma duodenale y Necator americanus. Se transmite a través de la piel, por contacto con suelo contaminado con larvas infectivas, y constituye una de las helmintiasis más prevalentes del mundo, con una estimación de unos 740 millones de personas afectadas en regiones tropicales y subtropicales. El nombre de la enfermedad deriva del género Ancylostoma, acuñado a partir del griego ἄγκυλος (ánkylos), «curvado» o «ganchudo», y στόμα (stóma), «boca». La referencia es al aparato bucal del parásito adulto, provisto de estructuras en forma de gancho que le permiten fijarse a la mucosa del intestino delgado para alimentarse de sangre. El sufijo -ίασις (-íasis) indica enfermedad producida por un agente parasitario. El zoólogo italiano Angelo Dubini describió Ancylostoma duodenale en 1843 durante una autopsia en Milán; la segunda especie humana, Necator americanus, fue identificada por Charles Wardell Stiles en 1902. A lo largo de la historia, la anquilostomiasis ha recibido nombres que revelan su epidemiología: anemia de los mineros (por los brotes en túneles y galerías con suelos húmedos y cálidos), anemia tropical, anemia de los ladrilleros y clorosis de Egipto. Todos reflejan la asociación con condiciones de trabajo o de vida en las que el contacto descalzo con tierra contaminada era habitual. Las hembras adultas depositan miles de huevos diarios en el intestino del hospedador, que se eliminan con las heces. En suelos cálidos y húmedos, los huevos eclosionan y las larvas atraviesan dos mudas hasta alcanzar el estadio filariforme (L3), que es el infectivo. Estas larvas penetran activamente a través de la piel intacta, casi siempre por los pies, y alcanzan la circulación venosa. Desde ahí migran a los pulmones, ascienden por el árbol bronquial, son deglutidas y llegan al intestino delgado, donde maduran y se fijan a la mucosa. El daño principal no lo causa la migración larvaria (que puede producir una dermatitis pruriginosa localizada en el punto de entrada y, durante el paso pulmonar, un cuadro respiratorio leve), sino la alimentación del gusano adulto. Cada ejemplar de A. duodenale consume entre 0,1 y 0,3 ml de sangre al día gracias a sus placas cortantes bucales, que lesionan los capilares de la mucosa intestinal. Cuando la carga parasitaria es alta, la pérdida hemática acumulada produce una anemia ferropénica que puede ser grave, especialmente en niños y mujeres embarazadas. Necator americanus causa pérdidas sanguíneas menores por ejemplar, pero su mayor prevalencia global compensa esa diferencia. Ancylostoma duodenale predomina en el sur de Europa, el norte de África, Oriente Medio, India y China. Necator americanus es la especie dominante en el África subsahariana, el sudeste asiático y América Central y del Sur. En muchas zonas endémicas coexisten ambas especies. La infección se concentra en áreas rurales con deficiente saneamiento, y su prevalencia guarda relación directa con la costumbre de caminar descalzo y con la práctica de la defecación al aire libre. Los programas de desparasitación masiva impulsados por la OMS han reducido la morbilidad en varias regiones, pero la reinfección es frecuente cuando no se modifican las condiciones ambientales. La anquilostomiasis pertenece al grupo de las geohelmintiasis, junto con la ascariasis y la tricuriasis. Las tres se transmiten por suelo contaminado, pero difieren en el mecanismo de infección: los anquilostomas penetran por la piel, mientras que Ascaris lumbricoides y Trichuris trichiura se adquieren por ingestión de huevos. La manifestación clínica también es distinta: la anquilostomiasis produce anemia ferropénica; la ascariasis tiende a causar obstrucción intestinal en cargas altas, y la tricuriasis, colitis y prolapso rectal. Un mismo paciente puede albergar los tres parásitos simultáneamente, lo cual es habitual en zonas de alta endemicidad. De Ancylostoma, el género del parásito, formado sobre el griego ἄγκυλος (ánkylos), «ganchudo», y στόμα (stóma), «boca», por la forma curvada del aparato bucal del nematodo. El sufijo -iasis indica enfermedad parasitaria. Sí. Uncinariasis (del latín uncinus, gancho) es sinónimo de anquilostomiasis. Ambos términos se refieren a la infección por nematodos con aparato bucal en forma de gancho que se fijan a la mucosa intestinal. En la literatura latinoamericana, uncinariasis es la forma más empleada. Solo etimológica. Ambos términos comparten la raíz griega ἄγκυλος, que significa «curvado» o «ganchudo». En la anquilosis, la raíz se aplica a la curvatura fija de una articulación; en la anquilostomiasis, a la forma del aparato bucal del parásito. No hay relación clínica entre ambas entidades. Las estimaciones varían según la fuente y el año de la encuesta. Cifras recientes sitúan la prevalencia global en torno a 500-740 millones de personas, la inmensa mayoría en regiones tropicales y subtropicales con deficiente saneamiento. La carga de enfermedad ha disminuido con los programas de desparasitación masiva, pero la reinfección sigue siendo un problema en zonas donde las condiciones ambientales no cambian. Si desea profundizar en conceptos asociados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la anquilostomiasis
Ciclo vital del parásito y mecanismo de la enfermedad
Distribución geográfica y epidemiología
Diferenciación con otras helmintiasis transmitidas por el suelo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra anquilostomiasis?
¿Es lo mismo anquilostomiasis que uncinariasis?
¿Tiene relación con la anquilosis articular?
¿Cuántas personas están infectadas en el mundo?
Referencias
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