DICCIONARIO MÉDICO

Elefantiasis

La elefantiasis es un cuadro clínico caracterizado por el aumento masivo del volumen de una región del cuerpo (con frecuencia las extremidades inferiores o los genitales externos) a consecuencia de un linfedema crónico avanzado. Según la OMS, la filariasis linfática, principal causa de elefantiasis a escala global, afecta a unos 120 millones de personas en regiones tropicales y subtropicales.

Qué es la elefantiasis

El término designa el grado extremo de linfedema: una acumulación persistente de linfa en el intersticio tisular que, mantenida durante meses o años, provoca fibrosis progresiva de la dermis y el tejido subcutáneo, engrosamiento de la piel y deformidad visible de la zona afectada. La piel adquiere una textura rugosa, endurecida y, en ocasiones, con pliegues profundos que evocan la piel de un elefante. De ahí el nombre.

La voz elefantiasis llega al español a través del latín tardío elephantiasis, tomado a su vez del griego ἐλεφαντίασις (elephantíasis), documentado en Dioscórides (siglo I d. C.). La raíz es ἐλέφας, ἐλέφαντος (eléphās, elephántos), que significaba tanto "elefante" como "marfil". El sufijo -ίασις (-íasis) indica proceso o estado patológico. Conviene señalar que en la medicina grecolatina el término se empleaba con frecuencia para designar ciertas formas de lepra (la llamada "lepra de los árabes" o elephantiasis Graecorum), en las que la piel engrosada y nodular recordaba la del elefante. Solo con el desarrollo de la parasitología tropical, ya en el siglo XIX, la palabra se restringió al cuadro que hoy conocemos.

Mecanismo de la obstrucción linfática

Para entender la elefantiasis conviene recordar cómo funciona el drenaje linfático. El sistema linfático recoge el exceso de líquido intersticial y lo devuelve a la circulación venosa. Cuando los vasos linfáticos se obstruyen de forma prolongada, la linfa se acumula en los tejidos. Ese líquido es rico en proteínas, y su presencia sostenida estimula la proliferación de fibroblastos, la fibrosis progresiva y un deterioro de las defensas locales que facilita las infecciones bacterianas cutáneas recurrentes. Cada episodio de infección agrega más fibrosis, y el resultado, al cabo de los años, es la deformidad característica.

En la forma filarial, los nematodos adultos del género Filaria (sobre todo Wuchereria bancrofti, responsable de aproximadamente el 90 % de los casos, y en menor medida Brugia malayi y Brugia timori) se alojan dentro de los vasos linfáticos y desencadenan una respuesta inflamatoria que lesiona el endotelio linfático. Los mosquitos de los géneros Culex, Anopheles y Aedes actúan como vectores, transmitiendo las larvas infectivas al picar.

Pero la filariasis no es la única causa. En países donde no hay transmisión parasitaria, el linfedema crónico puede progresar a elefantiasis por causas muy distintas: insuficiencia venosa crónica grave, obesidad mórbida, radioterapia previa sobre ganglios linfáticos regionales, cirugía que incluya linfadenectomía extensa, o incluso cuadros hereditarios de hipoplasia del sistema linfático como la enfermedad de Milroy. La forma no filarial se denomina elefantiasis nostra.

Formas principales de elefantiasis

Elefantiasis filarial (trópica). Es la forma más frecuente a nivel mundial. Se distribuye en zonas tropicales y subtropicales de África subsahariana, el Sudeste Asiático, el subcontinente indio y algunas áreas de América Latina y el Pacífico. La OMS la clasifica como enfermedad tropical desatendida y mantiene un programa global de eliminación basado en la administración masiva de antiparasitarios.

Elefantiasis nostra (elefantiasis verrucosa nostra, EVN). Forma no parasitaria. En 1934, Aldo Castellani añadió el término nostra ("nuestra") para diferenciar el linfedema crónico de causa no tropical del producido por filarias. Se asocia sobre todo a insuficiencia venosa, obesidad, insuficiencia cardíaca congestiva, linfedema posquirúrgico y radioterapia. Predomina en países de clima templado.

Elefantiasis escrotal. Variante en la que la obstrucción linfática afecta de forma predominante al escroto, que puede alcanzar un volumen muy considerable. Se presenta con más frecuencia en la filariasis por W. bancrofti, cuyas formas adultas muestran predilección por los linfáticos inguinales y pélvicos.

Epidemiología y distribución geográfica

La filariasis linfática es endémica en 72 países, según datos de la OMS. La mayor carga de enfermedad se concentra en la India (que acumula cerca del 40 % de los casos globales), seguida de Indonesia, Nigeria y otros países del África occidental. En las Américas, los focos activos han sido históricamente limitados: Haití, la República Dominicana, Guyana y Brasil han tenido zonas de transmisión, algunas ya eliminadas o en vías de eliminación.

No todos los infectados desarrollan elefantiasis. La mayoría de las infecciones cursan de forma asintomática durante años, dañando silenciosamente el sistema linfático. Las manifestaciones visibles aparecen en una fracción de los portadores crónicos.

Confusión histórica con la lepra

Durante siglos, la medicina occidental confundió la elefantiasis con la lepra. Los médicos griegos y romanos empleaban elephantiasis para referirse a la forma lepromatosa de la lepra, en la que los nódulos cutáneos y el engrosamiento de la piel recordaban la piel del elefante. La distinción clara entre ambas entidades se consolidó en el siglo XIX, cuando la parasitología identificó las filarias como agente causal del linfedema tropical y la microbiología aisló el Mycobacterium leprae como responsable de la lepra. En algunos textos médicos del siglo XVIII, todavía se lee "elefantiasis de los griegos" para la lepra y "elefantiasis de los árabes" para el cuadro filarial, terminología que hoy ha caído en desuso.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra elefantiasis?

Del griego ἐλεφαντίασις (elephantíasis), formado sobre ἐλέφας (eléphās, "elefante") y el sufijo patológico -ίασις (-íasis). Aparece ya en Dioscórides, en el siglo I d. C., aunque entonces se aplicaba a ciertas formas de lepra con piel engrosada y nodular. La restricción del término al cuadro linfático actual se produjo en el siglo XIX.

¿Es lo mismo elefantiasis que filariasis linfática?

No exactamente. La filariasis linfática es la infección parasitaria en sí; la elefantiasis es una de sus posibles consecuencias tardías, y no la única. Muchos portadores de filarias nunca llegan a desarrollar elefantiasis. Y a la inversa, puede haber elefantiasis sin filariasis, cuando la obstrucción linfática se debe a otras causas.

¿Se dice "elefantiasis" o "elefantitis"?

La forma correcta es elefantiasis, con el sufijo -iasis (que indica proceso o estado). "Elefantitis" es un error frecuente por analogía con los términos en -itis (que indican inflamación), pero no está aceptado en la terminología médica.

¿Puede darse elefantiasis en países no tropicales?

Sí. La elefantiasis nostra se produce por causas no parasitarias (insuficiencia venosa crónica, obesidad, radioterapia, linfedema posquirúrgico) y puede aparecer en cualquier latitud. Su entrada específica en este diccionario describe el cuadro con detalle.

Referencias

  1. Organización Mundial de la Salud (OMS). Filariasis linfática. Datos y cifras.
  2. Manual MSD (versión para público general). Filariasis linfática.
  3. Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS). Filariasis linfática.
  4. Real Academia Española. Elefantiasis. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la elefantiasis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Elefantiásico: adjetivo que califica los tejidos o las personas afectados por elefantiasis.
  • Elefantiasis escrotal: variante localizada en el escroto, frecuente en la filariasis por Wuchereria bancrofti.
  • Elefantiasis nostra: forma no parasitaria de elefantiasis asociada a linfedema crónico de diversas causas.
  • Linfedema: acumulación de linfa en el intersticio tisular por obstrucción o disfunción del sistema linfático.
  • Filaria: nematodo parásito causante de la filariasis linfática.
  • Filariasis: infección parasitaria transmitida por mosquitos que puede conducir a elefantiasis.
  • Linfa: líquido intersticial recogido y transportado por el sistema linfático.

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