DICCIONARIO MÉDICO
Lesión renal
La lesión renal es cualquier daño, estructural o funcional, del riñón. El término abarca desde el deterioro brusco de la función (la lesión renal aguda, que hoy ha desplazado a la antigua insuficiencia renal aguda) hasta el daño mantenido que conduce a la enfermedad renal crónica. Según dónde actúe la causa, se distingue una forma prerrenal, una intrínseca y una posrenal. El adjetivo renal deriva del latín ren, renis, riñón, la misma raíz de palabras como suprarrenal. Hablar de lesión renal es, por tanto, hablar de un riñón dañado, pero conviene precisar en qué sentido, porque el daño puede manifestarse de dos maneras que no siempre van juntas. Por un lado está el daño estructural: túbulos necrosados, glomérulos alterados, cicatrices en el tejido. Por otro, el daño funcional: la caída en la capacidad del riñón para filtrar la sangre y eliminar los productos de desecho, que se mide sobre todo por el filtrado glomerular y por la concentración de creatinina. Lo interesante es que ambos pueden disociarse: hay lesión estructural con función todavía conservada, y hay deterioro funcional sin una lesión visible aún. Durante décadas, el deterioro brusco de la función del riñón se llamó insuficiencia renal aguda. Hoy se prefiere el término lesión renal aguda (del inglés acute kidney injury). No es un simple cambio de etiqueta. La palabra insuficiencia describía solo el fallo de la función; la palabra lesión pone el acento en que existe un daño, y permite reconocer estadios muy precoces, antes de que la función se desplome. Los criterios internacionales (conocidos por las siglas KDIGO) definen la lesión renal aguda por un ascenso de la creatinina en sangre o por una caída del volumen de orina en un plazo corto. A partir de ahí se gradúa su intensidad en estadios. La idea de fondo es atrapar el problema temprano: cuanto antes se reconoce la lesión, mayor es la posibilidad de que el riñón se recupere. La clasificación más práctica atiende a dónde se sitúa el mecanismo del daño, porque cada localización se comporta de manera distinta. La lesión prerrenal ocurre antes del riñón: el órgano está sano, pero le llega poca sangre (por deshidratación, hemorragia o insuficiencia cardíaca). Es la forma más común y, a menudo, reversible si se restaura pronto el riego. La lesión intrínseca (o parenquimatosa) afecta al propio tejido renal: sus vasos, sus glomérulos, sus túbulos o su intersticio. El ejemplo más frecuente en el hospital es la necrosis tubular aguda por isquemia o por tóxicos. La lesión posrenal, por último, se sitúa después del riñón: un obstáculo en la vía urinaria (un cálculo, un agrandamiento prostático) que impide la salida de la orina y la remansa hacia atrás. Distinguir entre las tres orienta todo lo demás. Una lesión prerrenal corregida a tiempo no deja huella; la misma hipoperfusión, si se prolonga, acaba dañando el túbulo y se transforma en intrínseca. La frontera, a veces, es solo cuestión de horas. El otro gran eje es el tiempo. La lesión renal aguda se instaura en horas o días y puede revertir. La lesión crónica se establece a lo largo de meses o años, y su rasgo definitorio es la pérdida progresiva e irreversible de nefronas, sustituidas por fibrosis. Entre ambas existe un puente: un episodio agudo grave puede dejar el riñón mermado y precipitar una enfermedad crónica, y un riñón ya enfermo tolera peor cualquier agresión nueva. No del todo. La insuficiencia renal se refiere al fallo de la función, a que el riñón no depura bien. La lesión renal es un concepto más amplio: incluye ese fallo funcional, pero también el daño estructural que puede existir antes de que la función se altere. Por eso el término lesión renal aguda ha ganado terreno frente a insuficiencia renal aguda. No. Depende del tipo y de la rapidez con que se actúe. Las formas prerrenales y muchas agudas pueden recuperarse por completo. Lo irreversible es, sobre todo, la pérdida de nefronas propia de la lesión crónica, que ya no se restituyen. La escala. La lesión renal se refiere al órgano entero y a cualquiera de sus componentes. La lesión glomerular se limita a un compartimento concreto, el glomérulo, que es el filtro del riñón. Toda lesión glomerular es una lesión renal, pero no al revés.Qué es la lesión renal
Lesión renal aguda: un cambio de nombre con intención
Las tres localizaciones: prerrenal, intrínseca y posrenal
Aguda o crónica
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo lesión renal que insuficiencia renal?
¿Toda lesión renal es irreversible?
¿Qué diferencia hay entre lesión renal y lesión glomerular?
Referencias
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