DICCIONARIO MÉDICO
Creatinina
La creatinina es el producto final de la degradación de la creatina y la creatina fosfato en el músculo esquelético. Se produce a un ritmo constante, se filtra libremente en el glomérulo renal y se elimina casi por completo por la orina, lo que la convierte en uno de los marcadores más utilizados para evaluar la función del riñón. Cada día, entre un 1,5 % y un 2 % de la creatina y la fosfocreatina almacenadas en el músculo se convierten de forma espontánea en creatinina mediante una ciclación no enzimática e irreversible. No hay vuelta atrás: la creatinina carece de función metabólica conocida y el organismo se deshace de ella a través del riñón. El nombre deriva, como el de su precursor, del griego κρέας (kréas), "carne", con un doble sufijo -ina. Max von Pettenkofer y Heintz la identificaron en la orina humana a mediados de la década de 1840, pocos años después de que Chevreul descubriese la creatina en el músculo. Que una sustancia hallada primero en la carne (creatina) generase un residuo detectable en la orina (creatinina) fue una de las observaciones que abrieron el camino a la comprensión del metabolismo muscular. La utilidad clínica de la creatinina descansa en dos propiedades. La primera es que su producción diaria es bastante estable para una misma persona, porque depende ante todo de la masa muscular, que varía poco a corto plazo. La segunda es que el riñón la maneja de manera predecible: la filtra libremente en el glomérulo y apenas la reabsorbe en el túbulo (aunque los túbulos proximales secretan activamente una fracción adicional, lo cual introduce un matiz que conviene conocer). Cuando la capacidad de filtración del riñón disminuye, la creatinina se acumula en la sangre. Medir su concentración sérica es, por tanto, una forma indirecta de estimar cuánto filtran los riñones. La relación, sin embargo, no es lineal. El filtrado glomerular puede reducirse a la mitad antes de que la creatinina sérica supere el límite alto del rango de referencia. Esto significa que una creatinina "normal" no garantiza unos riñones sanos, sobre todo en personas con poca masa muscular, como ancianos o pacientes encamados. Los valores orientativos en adultos sanos se sitúan entre 0,7 y 1,3 mg/dL en varones y entre 0,5 y 0,95 mg/dL en mujeres. Las mujeres presentan cifras más bajas porque, en promedio, tienen menor masa muscular. A partir de los 40 años la función renal declina de forma fisiológica a un ritmo aproximado de 1 mL/min por año, y con ella sube progresivamente la creatinina. Hay circunstancias que elevan la creatinina sin que exista enfermedad renal: un ejercicio físico intenso, una ingesta abundante de carne roja o la deshidratación pueden producir incrementos transitorios. A la inversa, una masa muscular muy reducida puede mantener la creatinina artificialmente baja incluso cuando el riñón ya filtra con dificultad. Por eso los nefrólogos no la interpretan de forma aislada. Para sortear las limitaciones de la creatinina aislada, la práctica clínica actual recurre a ecuaciones que estiman la tasa de filtrado glomerular (TFGe) combinando la creatinina sérica con la edad, el sexo y, en algunas fórmulas, la raza o la superficie corporal. Las ecuaciones más utilizadas son la CKD-EPI y la MDRD abreviada. El aclaramiento de creatinina medido con recogida de orina de 24 horas sigue empleándose en situaciones concretas (por ejemplo, en la evaluación previa a la donación de riñón), pero ha cedido protagonismo frente al TFGe calculado, que no requiere recoger orina y resulta más práctico en atención primaria. No. La creatina es el compuesto activo que almacena energía en el músculo. La creatinina es su residuo de degradación, sin función metabólica, que el riñón elimina. Lo que se mide en un análisis de sangre rutinario es siempre la creatinina. No necesariamente. Los riñones pueden perder hasta la mitad de su capacidad de filtración antes de que la creatinina sérica se eleve por encima del rango de referencia. Cuando existe sospecha clínica, el médico solicita pruebas adicionales, como el cálculo del filtrado glomerular estimado o la determinación de albúmina en orina. Porque, en promedio, poseen mayor masa muscular. La creatinina se genera a partir de la creatina almacenada en el músculo, de modo que a más músculo, más creatinina producida por día. Es el mismo motivo por el que un deportista de alta competición puede tener cifras más altas que un sedentario sin que ello indique daño renal. La creatinina sérica es la concentración de creatinina en sangre en un momento dado. El aclaramiento de creatinina mide cuántos mililitros de plasma depura el riñón de creatinina por minuto, y para calcularlo se necesita también una muestra de orina. Son complementarios, pero hoy se prefiere el filtrado glomerular estimado (TFGe), que se calcula a partir de la creatinina sérica sin necesitar orina. Si desea profundizar en conceptos asociados a la creatinina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la creatinina
La creatinina como indicador de función renal
Valores de referencia y factores que los modifican
Del valor aislado al filtrado glomerular estimado
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo creatinina que creatina?
¿Una creatinina normal descarta problemas de riñón?
¿Por qué los hombres tienen cifras de creatinina más altas que las mujeres?
¿Qué diferencia hay entre creatinina sérica y aclaramiento de creatinina?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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