DICCIONARIO MÉDICO
Riñón
El riñón es cada uno de los dos órganos pares del aparato urinario, situados en la parte posterior del abdomen, encargados de filtrar la sangre y formar la orina para regular el volumen y la composición de los líquidos del organismo. Tiene forma de habichuela, el tamaño aproximado de un puño cerrado y agrupa, bajo una sola cápsula, a más de un millón de nefronas por lado. La palabra riñón llegó al castellano medieval como «rennones», heredera del latín vulgar *rēniōnem, que a su vez procede de rēn, rēnis, término de origen incierto ya usado en el latín clásico para nombrar este órgano. De esa misma raíz nace el adjetivo renal, formado sobre rēn con el sufijo -alis. El griego antiguo empleó, en cambio, una palabra completamente distinta: νεφρός (nephrós), documentada desde Hipócrates en el siglo V antes de Cristo. De ahí procede la otra gran familia terminológica del aparato urinario (nefrona, nefrología, nefritis), que en español convive, sin mezclarse, con la heredada del latín. Cada riñón mide entre 10 y 12 centímetros de longitud, de 5 a 7 de anchura y de 3 a 5 de espesor, y pesa alrededor de 150 gramos en el adulto: algo más en los hombres que en las mujeres y, por lo general, algo más en el izquierdo que en el derecho. Se sitúa en el espacio retroperitoneal, a ambos lados de la columna vertebral, entre la duodécima vértebra torácica y la tercera lumbar. Su borde medial está excavado por el hilio renal, el punto por el que entran y salen la arteria y la vena del órgano, la pelvis renal y los nervios que lo inervan. Al seccionar el riñón longitudinalmente se distinguen dos regiones bien diferenciadas. La corteza ocupa la periferia, de color rojo oscuro, y alberga los corpúsculos renales, el punto de partida de la filtración. Hacia el interior se extiende la médula, organizada en pirámides cuyo vértice, la papila, vierte la orina ya formada en los cálices menores. Estos confluyen en los cálices mayores y, después, en la pelvis renal, el embudo que conecta el órgano con el uréter. Cada riñón contiene alrededor de un millón de nefronas, la unidad funcional que filtra el plasma, reabsorbe lo que el organismo necesita conservar y secreta lo que debe eliminarse. La corteza recibe la práctica totalidad del riego sanguíneo del órgano; la médula, mucho menos, pese a que buena parte del trabajo osmótico de concentrar la orina ocurre precisamente ahí. El riñón definitivo no es la primera estructura excretora que aparece en el embrión. Antes de él se forman, y degeneran, otras dos: el pronefros, vestigial y sin función en la especie humana, y el mesonefros, que sí llega a filtrar pequeñas cantidades de líquido hacia la sexta semana de gestación antes de involucionar en la mujer (en el varón, buena parte de sus conductos persiste y da lugar al epidídimo y al conducto deferente). El riñón propiamente dicho, el metanefros, surge de la interacción entre dos tejidos: la yema ureteral, que brota del conducto mesonéfrico hacia la cuarta semana, y el blastema metanéfrico, el mesénquima que esa yema induce a diferenciarse en nefronas. Al principio, el metanefros se sitúa en la pelvis fetal. Desde ahí asciende hacia su posición lumbar definitiva mientras gira su hilio hacia la línea media, un trayecto que completa hacia la novena semana. La irrigación acompaña ese ascenso: arterias sucesivamente más altas van tomando el relevo mientras las inferiores se atrofian. Cuando alguna de esas arterias transitorias no llega a desaparecer del todo, el resultado es una de las variantes vasculares más frecuentes del riñón adulto, la del riñón con arterias múltiples. Por el hígado. Su volumen desplaza el riñón derecho uno o dos centímetros hacia abajo respecto al izquierdo, al que el estómago y el bazo apenas restan espacio en el lado contrario. Alrededor de 150 gramos en el adulto, con cierta variación según el sexo: los estudios anatómicos sitúan el peso medio masculino algo por encima de esa cifra y el femenino algo por debajo. El riñón izquierdo suele pesar unos 10 gramos más que el derecho, una diferencia sin ningún significado clínico. No. El riñón es el órgano completo; la nefrona es la unidad microscópica que lo compone, del orden de un millón por lado. Un riñón puede perder una fracción notable de esas unidades sin que se note en los análisis, porque las que quedan compensan buena parte del trabajo. La propia Real Academia Española recoge esa locución coloquial para referirse a un precio muy alto, junto con el uso informal de "riñón" como sinónimo de fortuna considerable. El paralelismo con otras lenguas es llamativo: en inglés se dice "cost an arm and a leg", un brazo y una pierna, no un riñón, lo que sugiere que la elección del órgano de referencia varía de una cultura a otra sin una lógica compartida evidente.Qué es el riñón
Organización interna: de la corteza a la pelvis renal
Origen embrionario
Preguntas frecuentes
¿Por qué el riñón derecho suele estar algo más bajo que el izquierdo?
¿Cuánto pesa un riñón?
¿Es lo mismo el riñón que la nefrona?
¿De dónde viene la expresión "costar un riñón"?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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