DICCIONARIO MÉDICO
Médula renal
La médula renal es la zona interna del riñón, situada por debajo de la corteza. La forman las pirámides renales, estructuras cónicas por las que discurren los conductos que concentran la orina y la conducen hacia la pelvis renal. Al cortar un riñón por la mitad se distinguen dos zonas de aspecto diferente: una capa externa granulosa, la corteza renal, y una región interna estriada, la médula. La médula renal es esa parte profunda, de color más pálido y textura rayada, que ocupa el interior del órgano. El nombre responde a una convención que se repite en el cuerpo: en varios órganos, la capa externa recibe el nombre de corteza y la interna, el de médula, que en latín (medulla) señalaba lo más hondo de algo, no la superficie. Así ocurre también en la glándula suprarrenal o en el propio pelo. Hay quien ha querido emparentar medulla con medius, medio o central, aunque esa relación no está probada. La médula no es una masa continua. Se reparte en unas formaciones cónicas, las pirámides renales (o pirámides de Malpighi), cuyo número ronda entre ocho y dieciocho por riñón. La base de cada pirámide mira hacia la corteza; su vértice, la papila renal, apunta hacia el centro y vierte allí la orina en los cálices que la recogen. Entre una pirámide y otra se cuelan prolongaciones de tejido cortical, las columnas renales (o columnas de Bertin). Corteza y médula, por tanto, no se apilan en dos capas limpias, sino que se engranan la una en la otra. Lo que hace interesante a la médula es lo que sucede dentro de sus pirámides. Por ellas bajan y suben dos tramos de la nefrona: las asas de Henle y los túbulos colectores. El asa de Henle, con su forma de horquilla, se hunde en la médula y vuelve a ascender; en ese trayecto va creando un gradiente de sal cada vez mayor hacia el fondo de la pirámide. Ese gradiente es el que permite al riñón ahorrar agua. Cuando el cuerpo necesita retenerla, el agua sale de los túbulos colectores hacia el intersticio salado de la médula, y la orina que llega a la papila queda más concentrada. La respuesta se ajusta a la necesidad de cada momento. No todas las nefronas contribuyen por igual. Las nefronas yuxtamedulares, con asas largas que penetran hondo en la médula, son las que hacen posible concentrar la orina. Las nefronas corticales, mayoría, tienen asas cortas y apenas se adentran en ella. En su posición y en su papel. La corteza es la capa externa, donde se filtra la sangre y se asientan los glomérulos; la médula es la parte interna, formada por las pirámides, donde se concentra la orina. Cada riñón contiene entre ocho y dieciocho pirámides renales, con la base hacia la corteza y el vértice, la papila, hacia la pelvis renal. Cada papila desemboca en un cáliz, que recoge la orina que sale de esa pirámide. Concentra la orina. Gracias al gradiente de sal que crean las asas de Henle en su interior, la médula permite reabsorber agua y devolver a la orina el volumen justo, de manera que el organismo no pierda más líquido del necesario. Porque, en su origen latino, médula no era un tejido sino una posición: la parte profunda de una estructura. Por eso la zona interna de varios órganos, entre ellos el riñón, lleva ese nombre.Qué es la médula renal
Las pirámides renales
Función: concentrar la orina
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencian la corteza y la médula renal?
¿Cuántas pirámides renales hay?
¿Qué hace la médula renal?
¿Por qué se llama médula si no es la médula ósea ni la espinal?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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