DICCIONARIO MÉDICO
Pelvis renal
La pelvis renal es la cavidad en forma de embudo situada en la parte interna de cada riñón, donde confluye la orina procedente de los cálices antes de pasar al uréter. Comparte con la pelvis ósea la idea de recipiente que da nombre a ambas, pero no tiene con ella ninguna relación anatómica ni funcional: pertenece por completo a las vías urinarias. Situada en el seno renal, junto a los vasos y nervios del riñón, la pelvis renal recoge la orina que llega desde los cálices mayores (por lo general dos o tres) y la conduce hacia el uréter, con el que se continúa sin una separación anatómica neta. Está revestida por urotelio, el mismo epitelio de transición que tapiza el resto de la vía urinaria, desde los cálices hasta la vejiga. La palabra pelvis, aplicada aquí, procede de la misma raíz latina que designa al hueso pélvico: la imagen de un recipiente ancho y poco profundo. Sin embargo, los términos médicos derivados que designan enfermedades o procedimientos relacionados con esta estructura (pielonefritis, pielografía, pieloplastia) no se construyen sobre esa raíz latina, sino sobre el prefijo pielo-, procedente del griego pýelos, que significaba artesa o abrevadero y que, en el griego científico, pasó a designar precisamente a la pelvis renal. El trayecto que sigue la orina dentro del riñón tiene una secuencia fija: se forma en las nefronas, sale por la papila de cada pirámide renal, entra en un cáliz menor, y varios cálices menores confluyen en un cáliz mayor. Dos o tres cálices mayores, a su vez, convergen en la pelvis renal, que actúa como cámara de recogida antes de que la orina continúe su camino hacia la vejiga a través del uréter. La forma y el tamaño de la pelvis renal varían de una persona a otra, e incluso entre uno y otro riñón de la misma persona, sin que ello implique necesariamente ningún problema. Se describen, entre otras, una variante ampular, con cálices mayores cortos o poco desarrollados, y una variante dendrítica, en la que los cálices mayores son grandes y se abren de forma más nítida en la base de la pelvis. También puede localizarse, en parte, fuera del seno renal: es lo que se conoce como pelvis extrarrenal, una variante puramente morfológica y no un signo de enfermedad por sí misma. Por la forma. Ambas reciben su nombre de la misma idea de recipiente, aunque una haya llegado al castellano a través del latín anatómico y la otra, en sus derivados médicos, a través del griego pýelos. No, ninguna relación anatómica directa. Se encuentra dentro del riñón, en el abdomen, muy lejos de la región pélvica propiamente dicha. Del griego pýelos, que en origen designaba una artesa o abrevadero y que el griego científico adoptó para referirse específicamente a la pelvis renal. De ahí derivan palabras como pielonefritis o pielografía.Qué es la pelvis renal
Recorrido de la orina
Variantes anatómicas
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama pelvis a una estructura tan distinta de la pelvis ósea?
¿Tiene algo que ver con la pelvis ósea?
¿De dónde viene el prefijo pielo-, tan frecuente en los términos que la mencionan?
Referencias
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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