DICCIONARIO MÉDICO
Corteza renal
La corteza renal es la porción externa del parénquima del riñón, situada inmediatamente bajo la cápsula renal. De coloración rojo parduzca y aspecto granuloso al corte, contiene la totalidad de los corpúsculos renales (glomérulos y cápsulas de Bowman), los túbulos contorneados proximales y distales, y recibe aproximadamente el 90 % del flujo sanguíneo que llega al órgano. El término corteza procede del latín cortex, corticis, y designa la capa periférica de un órgano sólido. En el riñón, esa capa forma un arco continuo de tejido que envuelve la zona medular interna. No se limita, sin embargo, a una franja superficial: de la corteza parten prolongaciones que se introducen entre las pirámides medulares y reciben el nombre de columnas renales o columnas de Bertin, descritas por el anatomista francés Exupère Joseph Bertin en el siglo XVIII. El aspecto granuloso de la corteza, claramente diferenciable al corte de las estrías radiales de la médula renal, se debe a la presencia de los corpúsculos renales y a la disposición contorneada de los túbulos proximales y distales. Las porciones rectas de esos túbulos, junto con los conductos colectores y las asas de Henle, se proyectan hacia la médula. Cada riñón humano posee alrededor de un millón de nefronas, y la inmensa mayoría de sus componentes iniciales se sitúan en la corteza. Las nefronas corticales, que representan entre el 80 % y el 85 % del total, tienen sus glomérulos en las capas media y externa de la corteza y poseen asas de Henle relativamente cortas, que apenas penetran en la médula. Su función principal es la filtración y la reabsorción de la mayor parte del filtrado glomerular. Las nefronas yuxtamedulares tienen los glomérulos próximos al límite corticomedular. Sus asas de Henle son largas y descienden profundamente en la médula, lo que les confiere un papel diferente: participan de forma determinante en el mecanismo de concentración de la orina. Esa doble población de nefronas permite al riñón ajustar la concentración urinaria sin comprometer el volumen de filtración. La arteria renal se ramifica sucesivamente en arterias segmentarias, interlobares, arcuatas e interlobulillares. Las arterias arcuatas discurren en la frontera entre corteza y médula, y de ellas nacen las interlobulillares, que ascienden de forma radial a través de la corteza. De estas últimas se originan las arteriolas aferentes que alimentan cada glomérulo. Tras la filtración glomerular, la sangre sale por la arteriola eferente y forma una red capilar peritubular que envuelve los túbulos contorneados, facilitando la reabsorción y la secreción tubular. Ese doble lecho capilar (glomerular primero, peritubular después) es una particularidad del riñón. La corteza recibe, como consecuencia, un flujo sanguíneo proporcionalmente muy alto en relación con su masa. La eritropoyetina, hormona que estimula la producción de glóbulos rojos en la médula ósea, se sintetiza precisamente en los fibroblastos intersticiales de la corteza renal, que actúan como sensores de la presión parcial de oxígeno. Del latín cortex (capa externa de un órgano) y renalis (relativo al riñón). La expresión latina cortex renis se usaba ya en la anatomía del siglo XVIII para distinguir la zona periférica del riñón de su porción medular interna. Prolongaciones de tejido cortical que se extienden entre las pirámides medulares hasta alcanzar el seno renal. Deben su nombre al anatomista Exupère Joseph Bertin, que las describió en 1744. En ocasiones pueden ser especialmente prominentes y confundirse, en pruebas de imagen, con una masa renal, aunque se trata de una variante anatómica normal. Sí. Los fibroblastos de la corteza renal producen eritropoyetina en respuesta a la hipoxia tisular, y las células del aparato yuxtaglomerular secretan renina, enzima que inicia la cascada del sistema renina-angiotensina-aldosterona para la regulación de la presión arterial. Depende del grado de lesión y de la función del riñón contralateral. Un riñón sano es capaz de compensar la pérdida del otro mediante un proceso de hipertrofia adaptativa, siempre que su propia corteza mantenga un número suficiente de nefronas funcionales. Si desea profundizar en la anatomía renal y conceptos asociados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la corteza renal
Distribución de las nefronas en la corteza
Irrigación de la corteza renal
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre corteza renal?
¿Qué son las columnas de Bertin?
¿La corteza renal produce hormonas?
¿Se puede vivir con un solo riñón si la corteza del otro está dañada?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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