DICCIONARIO MÉDICO
Médula ósea
La médula ósea es el tejido blando que ocupa el interior de los huesos y en el que se fabrican las células de la sangre. Se distinguen una variedad roja, activa en la producción sanguínea, y otra amarilla, formada sobre todo por grasa. La médula ósea es un tejido blando y flexible que rellena el interior de los huesos. Es el lugar donde se producen los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas, en un proceso llamado hematopoyesis. Procede del latín medulla, que nombraba precisamente esto: el tuétano, la materia blanda del interior de los huesos. De ahí pasó a designar, por extensión, el interior de los tallos de las plantas y, en sentido figurado, el meollo o la parte más íntima de algo (todavía decimos que un asunto nos llega hasta la médula). De esa misma raíz procede meollo, documentado en castellano ya en el siglo XIII; la forma culta médula es posterior. El griego tenía otra palabra para el tuétano, myelós, sin parentesco con la latina. De ella vienen términos como mielina o mieloma, que conviven en el vocabulario médico con los derivados de medulla. No toda la médula ósea hace lo mismo. La médula roja debe su color a las células sanguíneas en formación y es la que lleva a cabo la hematopoyesis. La amarilla se compone en su mayor parte de adipocitos, es decir, células de grasa, y no fabrica sangre. Puede, eso sí, reconvertirse en roja cuando el organismo lo necesita, por ejemplo tras una pérdida importante de sangre. El reparto cambia con la edad. En el recién nacido casi toda la médula es roja. Con los años, buena parte se transforma en amarilla, de manera que en el adulto la médula roja queda recluida en unos pocos huesos: el esternón, las costillas, las vértebras, el cráneo, la pelvis, la clavícula y los extremos de algunos huesos largos, como el fémur y el húmero. Todas las células de la sangre descienden de un mismo precursor, la célula madre hematopoyética, que reside en la médula roja y puede dar lugar a cualquiera de las líneas sanguíneas. De ella salen los eritrocitos, que transportan oxígeno; los leucocitos, que defienden frente a las infecciones; y las plaquetas, que intervienen en la coagulación. El ritmo de producción es alto y se ajusta a la demanda del cuerpo: cada día la médula libera a la circulación miles de millones de glóbulos rojos nuevos. Fabrica además los linfocitos, que forman parte del sistema inmunitario, de modo que su papel no se agota en el transporte de oxígeno. No, y conviene no confundirlas. La médula ósea está dentro de los huesos y produce sangre; la médula espinal es tejido nervioso que recorre la columna vertebral. Coinciden en el nombre porque ambas ocupan el interior de una estructura, que es lo que significaba medulla en latín. En buena medida, sí. Tuétano es el nombre popular de la médula amarilla, la rica en grasa que se ve, por ejemplo, en los huesos largos de los animales. La producción de sangre se concentra en los huesos planos y en las vértebras: esternón, costillas, cráneo, pelvis, columna, clavícula y escápula, además de los extremos del fémur y del húmero. En la infancia, en cambio, casi todos los huesos contienen médula roja activa. Sí. Ante una demanda elevada, como una hemorragia intensa, parte de la médula amarilla puede reconvertirse en roja y reanudar la hematopoyesis.Qué es la médula ósea
Médula roja y médula amarilla
Cómo se forma la sangre
Preguntas frecuentes
¿La médula ósea es lo mismo que la médula espinal?
¿Médula ósea y tuétano son lo mismo?
¿Dónde hay médula roja en un adulto?
¿Puede la médula amarilla volver a producir sangre?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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