DICCIONARIO MÉDICO

Leucocito

Los leucocitos, conocidos habitualmente como glóbulos blancos, son las células de la sangre que defienden al organismo frente a infecciones y sustancias extrañas. Se forman en la médula ósea, viajan por el torrente sanguíneo y salen hacia los tejidos cuando el sistema inmunitario los necesita. En un adulto sano circulan entre 4.000 y 11.000 por microlitro.

Qué es un leucocito

Un leucocito es cualquier célula nucleada de la sangre cuya función es la defensa del organismo. El nombre viene de dos raíces griegas: λευκός (leukós), "blanco", y κύτος (kýtos), que en griego clásico designaba un receptáculo o una cavidad y que la biología del siglo XIX adoptó con el sentido de "célula". La denominación no describe el color de la célula aislada, sino lo que se observa al dejar reposar o centrifugar un tubo de sangre. Los hematíes caen al fondo, el plasma queda arriba y entre ambos aparece una banda fina de aspecto blanquecino, la capa leucocitaria, formada casi solo por leucocitos y plaquetas. Esa franja pálida fue la que sugirió a los primeros microscopistas el apelativo de glóbulos blancos.

La observación no es reciente. Ya en la década de 1770 el cirujano británico William Hewson describió con cierto detalle unas células incoloras en la sangre, distintas de los corpúsculos rojos que dominaban el campo del microscopio. Faltaba casi un siglo para que se entendiera su papel, pero el registro visual estaba hecho.

Dónde se producen

Todos los leucocitos nacen en la médula ósea, a partir de una célula madre común que también origina los hematíes y las plaquetas. Ese proceso de formación y maduración se denomina hematopoyesis. Desde la médula, las células ya maduras pasan a la sangre, donde permanecen apenas unas horas o unos días antes de migrar a los tejidos. Buena parte de su trabajo, de hecho, no ocurre en la sangre. El torrente circulatorio funciona más como una red de transporte que como el destino final: acerca los leucocitos al punto donde hay una amenaza y allí los deja actuar.

Los linfocitos siguen un camino algo distinto. Aunque también proceden de la médula, maduran y se especializan en los órganos linfáticos (timo, ganglios, bazo), y por eso el recuento sanguíneo solo refleja una parte de su población real.

Tipos de leucocitos

Existen cinco tipos principales, que se distinguen por su aspecto al microscopio y por su cometido. La clasificación morfológica más antigua los separa en dos grandes grupos según tengan o no gránulos visibles en el citoplasma y según la forma del núcleo:

Los granulocitos, con gránulos y núcleo lobulado, agrupan a los neutrófilos (los más numerosos, primeros en acudir a una infección bacteriana), los eosinófilos (implicados en la respuesta frente a parásitos y en la alergia) y los basófilos (los menos frecuentes, liberadores de histamina). Por la forma multilobulada de su núcleo se los llama también leucocitos polimorfonucleares.

Los agranulocitos, de núcleo redondeado y sin gránulos específicos, comprenden los linfocitos (responsables de la inmunidad específica y de la memoria inmunitaria) y los monocitos (que en los tejidos se transforman en macrófagos y devoran restos y patógenos). A este conjunto se lo denomina mononuclear.

Para qué sirven

La misión de los leucocitos es la defensa. A diferencia de los hematíes, que llevan oxígeno, y de las plaquetas, que intervienen en la coagulación, el glóbulo blanco reconoce lo que no pertenece al organismo (bacterias, virus, hongos, parásitos, células dañadas) y lo neutraliza. Lo hace por dos vías complementarias. Una es la fagocitosis, la ingestión y digestión del intruso, tarea de neutrófilos y monocitos. La otra es la respuesta inmunitaria específica, en la que los linfocitos fabrican anticuerpos o destruyen directamente las células infectadas.

Para llegar al foco, el leucocito abandona el vaso sanguíneo atravesando la pared de los capilares mediante un movimiento llamado diapédesis. Después sigue el rastro químico que emiten los tejidos inflamados. Una vez cumplida su función, muchos de estos glóbulos mueren en el propio foco; la acumulación de neutrófilos muertos es, precisamente, lo que forma el pus.

Valores y alteraciones

El número de leucocitos se mide en el hemograma, que ofrece la cifra total y el porcentaje de cada tipo. El rango normal en el adulto se sitúa entre 4.000 y 11.000 células por microlitro, aunque los laboratorios manejan márgenes ligeramente distintos. Cuando la cifra sube por encima de ese límite se habla de leucocitosis, un hallazgo casi siempre reactivo a una infección o una inflamación. Cuando desciende por debajo de lo normal se denomina leucopenia. Existen además trastornos cualitativos, en los que el recuento es normal pero las células no funcionan bien.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llaman glóbulos blancos si no son blancos?

Por la capa que forman en un tubo de sangre en reposo. Los glóbulos rojos, más pesados, se depositan abajo; los leucocitos quedan en una banda pálida sobre ellos. Esa franja blanquecina dio nombre al grupo, no el color de cada célula por separado.

¿Cuántos tipos de leucocitos hay?

Cinco: neutrófilos, linfocitos, monocitos, eosinófilos y basófilos. Los tres primeros de la lista, junto con los eosinófilos y basófilos, se reparten entre granulocitos y agranulocitos según tengan o no gránulos visibles y según la forma del núcleo.

¿Cuánto vive un glóbulo blanco?

Depende del tipo. Un neutrófilo circulante dura del orden de horas a pocos días y desaparece pronto tras cumplir su función. Los linfocitos, en cambio, pueden persistir años, y algunos conservan la memoria de un patógeno durante toda la vida.

¿Tener los leucocitos altos siempre indica enfermedad grave?

No. Un ascenso moderado acompaña a infecciones comunes, al ejercicio intenso o al embarazo, y se resuelve solo. La cifra global cobra sentido cuando se interpreta junto al porcentaje de cada tipo y al cuadro de la persona.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Conteo de glóbulos blancos. MedlinePlus, pruebas de laboratorio.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Conteo de glóbulos blancos (serie). MedlinePlus, enciclopedia médica.
  3. Manual MSD, versión para público general. Introducción a los trastornos de los glóbulos blancos. MSD Manuals.
  4. Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia. Información para pacientes. SEHH.

Entradas relacionadas

  • Neutrófilo: el granulocito más abundante y primer respondedor frente a las infecciones bacterianas.
  • Linfocito: célula responsable de la inmunidad específica y de la memoria frente a los patógenos.
  • Granulocito: grupo de leucocitos con gránulos citoplasmáticos y núcleo lobulado.
  • Leucocitosis: aumento del número de leucocitos por encima de los valores normales.
  • Hemograma: análisis que cuantifica las células de la sangre, incluida la serie blanca.

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