DICCIONARIO MÉDICO
Riñón con arterias múltiples
El riñón con arterias múltiples es la variante anatómica en la que el aporte sanguíneo del órgano procede de más de un vaso, en lugar de la arteria renal única que constituye la disposición más frecuente. No es una enfermedad ni una malformación en sentido estricto, sino un hallazgo incidental presente hasta en un tercio de la población. La etimología de la palabra arteria, del griego ἀρτηρία, ya se recoge en la entrada dedicada a ese término. Lo que interesa aquí es una distinción más técnica: la que separa la arteria accesoria de la arteria aberrante o polar. Ambas son vasos supernumerarios, esto es, adicionales a la arteria renal principal, pero solo la aberrante evita el hilio y perfora directamente la cápsula del riñón por uno de sus polos; la accesoria, en cambio, entra junto con la principal por ese mismo hilio. Una sola arteria renal por lado es la disposición más común, presente en algo más de dos tercios de la población. El resto se reparte entre variantes con dos, tres y, más raramente, cuatro arterias, casi siempre procedentes de la aorta abdominal, aunque en ocasiones nacen de las arterias ilíacas, del tronco celíaco o de las arterias mesentéricas. El riñón recibe, durante su ascenso desde la pelvis fetal hasta la posición lumbar definitiva, una sucesión de arterias procedentes de segmentos cada vez más altos de la aorta. Lo habitual es que las ramas inferiores se atrofien a medida que las superiores asumen la irrigación. Cuando una de esas arterias transitorias no llega a involucionar del todo, persiste junto a la que acaba siendo la arteria renal definitiva, y de ahí resulta la multiplicidad vascular. Esto explica, de paso, por qué las arterias accesorias suelen dirigirse al polo inferior del riñón, la última región en quedar cubierta por el vaso principal durante el ascenso. Conviene no confundir estas arterias con un sistema de colaterales redundante. El riñón carece de anastomosis funcionales relevantes entre sus arterias segmentarias. No hay redundancia: cada una nutre un territorio propio, y su interrupción provoca la isquemia de esa zona en concreto, no una simple redistribución del flujo por otras vías. Por eso la presencia de arterias múltiples se registra de forma sistemática antes de una donación renal o de cualquier intervención vascular sobre el órgano, no porque suponga en sí un riesgo para quien las tiene, sino porque pasar por alto un vaso de menor calibre durante la cirugía puede dejar sin riego un fragmento del riñón. No. Es una variante de la normalidad, tan frecuente que aparece en cerca de un tercio de la población sin producir ningún trastorno por sí misma. Sí, en general. Es una circunstancia habitual entre los donantes y no descarta la donación, aunque exige planificar con más detalle la reconstrucción vascular durante el trasplante. No siempre. Las hiliares, las que entran junto con la arteria principal por el hilio, suelen tener un calibre parecido al de esta. Las polares, que perforan directamente la cápsula en uno de los extremos del riñón, son con frecuencia más finas. Difícilmente. Su identificación fiable exige técnicas de imagen vascular como la angiotomografía computarizada o la angiorresonancia magnética.Qué es el riñón con arterias múltiples
Origen embrionario
Por qué se documenta antes de operar
Preguntas frecuentes
¿El riñón con arterias múltiples es una enfermedad?
¿Puede una persona donar un riñón si tiene arterias múltiples?
¿Todas las arterias accesorias tienen el mismo calibre que la principal?
¿Se detectan en una ecografía convencional?
Referencias
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