DICCIONARIO MÉDICO
Creatina fosfato
La creatina fosfato es la forma fosforilada de la creatina, también conocida como fosfocreatina (PCr). Almacena energía en el músculo esquelético y permite regenerar ATP en una fracción de segundo mediante una reacción de un solo paso catalizada por la creatina quinasa. Cuando una célula muscular dispone de ATP sobrante (en reposo o tras la recuperación de un esfuerzo), la enzima creatina quinasa transfiere un grupo fosfato del ATP a la creatina libre y genera creatina fosfato. La molécula queda así "cargada", lista para ceder ese fosfato de vuelta al ADP cuando el músculo lo necesite. En el músculo en reposo, aproximadamente dos tercios de la creatina total se encuentran en esta forma fosforilada. El intercambio es reversible y se resume en una sola reacción: fosfocreatina + ADP ⇌ creatina + ATP. Karl Lohmann la describió en 1934 y durante décadas se la conoció con su nombre. La velocidad de esta transferencia supera con creces a la de cualquier otra vía de reposición de ATP: ni la glucólisis ni la fosforilación oxidativa pueden igualarla. Esa ventaja se paga con una autonomía muy corta; las reservas de creatina fosfato de una fibra muscular se agotan en unos diez o quince segundos de esfuerzo máximo. En fisiología del ejercicio, la creatina fosfato forma parte del llamado sistema de los fosfágenos o sistema ATP-PCr, que es el primer mecanismo que entra en juego ante cualquier demanda súbita de energía. Un salto, un golpe, los primeros metros de una carrera: todo eso lo cubre la fosfocreatina mientras las vías metabólicas más lentas arrancan. La glucólisis anaeróbica tarda unos segundos en alcanzar su producción máxima de ATP; la fosforilación oxidativa, bastante más. No hay que pensar en la creatina fosfato como un combustible que se quema. Es un amortiguador. Mantiene estable la concentración de ATP en la célula cuando el consumo se dispara bruscamente, y recarga sus depósitos en cuanto la demanda cede. Esa función amortiguadora también opera en el miocardio y en el cerebro, tejidos donde la creatina quinasa está presente en cantidades apreciables. La enzima que cataliza esta reacción existe en varias formas según el tejido. La isoforma CK-MM predomina en el músculo esquelético, la CK-MB en el miocardio y la CK-BB en el cerebro. Cuando uno de estos tejidos sufre daño, la creatina quinasa correspondiente se libera a la sangre, y su detección en una analítica permite orientar el origen de la lesión. La elevación de CK-MB fue durante años uno de los indicadores más utilizados en la sospecha de infarto agudo de miocardio, hasta que marcadores más específicos (las troponinas) la desplazaron en gran medida. Sí. Son nombres distintos para la misma molécula. "Fosfocreatina" y "creatina fosfato" se usan indistintamente en la bibliografía bioquímica. La abreviatura habitual es PCr. Entre 8 y 15 segundos, dependiendo del tipo de fibra muscular y del nivel de entrenamiento. Agotada esa reserva, el músculo pasa a depender de la glucólisis y, progresivamente, de la fosforilación oxidativa mitocondrial. La creatinina es el producto de degradación irreversible de la creatina fosfato. Cada día, un pequeño porcentaje de la fosfocreatina se convierte espontáneamente en creatinina, que el riñón filtra y elimina por la orina. Es esa producción constante la que permite usarla como marcador de la función renal. Si desea profundizar en conceptos asociados a la creatina fosfato, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la creatina fosfato
El sistema de los fosfágenos
Isoenzimas de la creatina quinasa
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo creatina fosfato que fosfocreatina?
¿Cuánto dura la reserva de creatina fosfato en un esfuerzo máximo?
¿Qué relación tiene con la creatinina de los análisis de sangre?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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