DICCIONARIO MÉDICO

Hemoglobina glicosilada

La hemoglobina glicosilada, abreviada HbA1c, es la fracción de la hemoglobina que lleva glucosa unida de forma estable. Esa unión ocurre poco a poco mientras el glóbulo rojo circula, así que su proporción refleja la cantidad media de glucosa que ha habido en la sangre durante las semanas y meses previos. Por eso se ha convertido en uno de los marcadores de referencia para valorar el control de la glucosa a lo largo del tiempo.

Qué es la hemoglobina glicosilada

La hemoglobina es la proteína del hematíe que transporta el oxígeno. Cuando la glucosa que circula disuelta en la sangre entra en el glóbulo rojo, se adhiere de forma lenta y espontánea a la hemoglobina. Esa hemoglobina con azúcar pegado es la hemoglobina glicosilada. El proceso no lo dirige ninguna enzima: depende solo de cuánta glucosa hay y de cuánto tiempo permanece en contacto con la proteína.

Esquema en tres paneles que explica la hemoglobina glicosilada o HbA1c: dónde se encuentra la hemoglobina dentro del glóbulo rojo, cómo se une a ella la glucosa de forma permanente, y por qué este marcador refleja la glucemia media de los últimos dos a tres meses.

La sigla A1c señala una subfracción concreta. La hemoglobina del adulto sano es la hemoglobina A, y dentro de ella se distinguen varias formas menores según su comportamiento en el laboratorio. Se las bautizó por el orden en que salían de una columna de separación: A1a, A1b y A1c. La última, la A1c, es la que lleva glucosa unida en un punto preciso de su cadena, y es la que se mide en la práctica.

Glicada, glucosilada o glicosilada: una cuestión de precisión

El nombre hemoglobina glicosilada está firmemente arraigado en el uso clínico español, pero desde el punto de vista químico es discutible. La glicosilación es el proceso, controlado por enzimas, mediante el cual la célula añade azúcares a sus proteínas de manera ordenada. Lo que le ocurre a la hemoglobina es otra cosa: una reacción sin enzimas, gobernada por el azar del contacto, que en química recibe el nombre de glicación. El término más exacto sería, por tanto, hemoglobina glicada.

En la literatura conviven varias denominaciones: hemoglobina glicada, hemoglobina glucosilada, glucohemoglobina, glicohemoglobina y la abreviatura HbA1c, que es la más universal. La confusión tiene una explicación histórica. Durante años no estuvo claro qué tipo de reacción intervenía, y los términos glicosilada o glucosilada se introdujeron a finales de los años setenta, antes de que se demostrara con firmeza su carácter no enzimático.

La reacción que forma la HbA1c

El proceso es un ejemplo clásico de la reacción de Maillard, la misma familia de reacciones que dora los alimentos al cocinarlos. La glucosa entra libremente en el hematíe y reacciona con un extremo concreto de la cadena beta de la hemoglobina. En un primer momento se forma un enlace inestable, una base de Schiff, que podría deshacerse. Pero si la glucosa persiste, ese enlace se reorganiza hacia una forma mucho más firme mediante la llamada reordenación de Amadori. El resultado es un producto estable: la hemoglobina glicada que se cuantifica como HbA1c.

La consecuencia de esta estabilidad es lo que da valor a la prueba. Una vez que la glucosa se ha fijado de forma definitiva, permanece en la hemoglobina el resto de la vida del glóbulo rojo. Cuanto mayor haya sido la glucosa en sangre, mayor será la proporción de hemoglobina que quede marcada.

Por qué refleja los últimos dos o tres meses

La razón está en la longevidad del hematíe. Un glóbulo rojo vive unos 120 días antes de ser retirado de la circulación y reemplazado por otro nuevo. Durante toda esa vida va acumulando glucosa sobre su hemoglobina de forma irreversible. En cualquier momento dado, la sangre contiene glóbulos de todas las edades, unos recién salidos de la médula y otros a punto de retirarse.

La HbA1c mide, así, un promedio ponderado de la glucosa a la que han estado expuestos todos esos hematíes durante su existencia. No registra la glucosa de este instante, sino la de las semanas y meses anteriores. Ahí reside su utilidad frente a una medición aislada de glucosa, que solo capta una fotografía puntual, muy sensible a la última comida, al ejercicio o al momento del día. La HbA1c ofrece, en cambio, una memoria química de lo ocurrido a medio plazo.

Hemoglobina glicosilada y fructosamina

La glucosa no solo se adhiere a la hemoglobina. También se une a las proteínas del plasma, sobre todo a la albúmina, y el conjunto de esas proteínas glicadas se conoce como fructosamina. Como la albúmina vive mucho menos que el glóbulo rojo, la fructosamina refleja un periodo más corto, del orden de dos a tres semanas. Resulta útil cuando la HbA1c pierde fiabilidad, por ejemplo si existe una hemoglobina S propia de la anemia falciforme, u otras situaciones que acortan la vida del hematíe.

Y es que cualquier condición que modifique la supervivencia del glóbulo rojo altera la interpretación de la HbA1c. Una hemólisis que acorte la vida del hematíe deja menos tiempo para la glicación y tiende a rebajar la cifra. La presencia de hemoglobina F persistente o de variantes de la hemoglobina puede interferir en la medición. En esos casos el laboratorio recurre a técnicas alternativas o cambia de marcador.

Preguntas frecuentes sobre la hemoglobina glicosilada

¿Es lo mismo hemoglobina glicosilada que hemoglobina glicada?

Se refieren a lo mismo, pero glicada es el término químicamente más correcto, porque la unión de la glucosa a la hemoglobina es un proceso no enzimático. Glicosilada es de uso muy común, aunque en rigor la glicosilación designa un fenómeno enzimático distinto.

¿Qué quiere decir el A1c del nombre?

Identifica una subfracción de la hemoglobina A, la del adulto normal. Las formas menores se nombraron A1a, A1b y A1c según su orden de separación en el laboratorio, y la A1c es la que porta glucosa en una posición determinada de su cadena.

¿Cuándo se describió por primera vez?

La subfracción se identificó por cromatografía en 1958. En 1968, Samuel Rahbar observó que aparecía elevada en personas con diabetes, y en 1975 se describieron las reacciones químicas que la producen. Ese recorrido convirtió una curiosidad de laboratorio en un marcador de referencia.

¿Por qué no refleja la glucosa de hoy?

Porque mide glucosa acumulada durante la vida entera del glóbulo rojo, no la del momento. Un valor puntual de glucosa cambia en minutos; la HbA1c resume semanas de exposición.

Referencias

  1. Rahbar S. An abnormal hemoglobin in red cells of diabetics. Clin Chim Acta. 1968;22(2):296-298.
  2. Escribano Serrano J, Michán Doña A. Hemoglobina glicosilada o hemoglobina glicada. Rev latinoamericana de terminología clínica. Disponible en línea.
  3. International Federation of Clinical Chemistry (IFCC). Sistema de referencia para la HbA1c.
  4. MedlinePlus en español. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Prueba de A1c. Disponible en línea.

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