DICCIONARIO MÉDICO

Epífisis

En anatomía, la epífisis es cada uno de los extremos ensanchados de un hueso largo. Formada por tejido óseo esponjoso recubierto de una lámina de hueso compacto, la epífisis alberga médula ósea roja y constituye la zona donde se forman las superficies articulares. El término designa también, por extensión, la glándula pineal del encéfalo.

Qué es la epífisis

La palabra procede del griego ἐπίφυσις (epíphysis), compuesta por ἐπί (epí, «sobre») y φύσις (phýsis, «crecimiento, brote»). Su significado literal sería «lo que crece sobre», en alusión al segmento que, durante la infancia, está añadido al cuerpo del hueso sin haberse fusionado todavía con él. El término aparece ya en el corpus hipocrático (siglo V a. C.) con el sentido de zona de crecimiento óseo, y se reintrodujo en el latín anatómico renacentista hacia 1538.

Cada hueso largo posee dos epífisis: la proximal (más cercana al tronco) y la distal (más alejada). Fémur, tibia, peroné, húmero, cúbito, radio y falanges comparten esta organización tripartita con la diáfisis (porción central, cilíndrica) y la metáfisis (zona intermedia de transición). Durante el periodo de crecimiento, la epífisis permanece separada de la diáfisis por el cartílago de crecimiento o fisis, la estructura responsable de que el hueso se alargue.

La segunda acepción del vocablo, menos habitual, se refiere a la glándula pineal. Galeno ya utilizó epíphysis para designar esta pequeña estructura del epitálamo, y el nombre se consolidó en el siglo XIX (documentado hacia 1882 con este uso endocrino) por oposición a hipófisis: una «crece sobre» el tálamo y la otra «crece debajo».

Estructura y composición del tejido epifisario

La diáfisis es un cilindro de hueso compacto denso que envuelve un canal medular central. La epífisis, en cambio, tiene una arquitectura predominantemente trabecular. Las trabéculas se orientan siguiendo las líneas de carga mecánica, una disposición que permite absorber las fuerzas de compresión propias de las articulaciones sin un peso excesivo. Entre los espacios intertrabeculares se aloja médula ósea roja, activa en la hematopoyesis incluso en la vida adulta (la diáfisis, en cambio, contiene sobre todo médula amarilla grasa a partir de la adolescencia).

La superficie articular de la epífisis no está cubierta por periostio, sino por cartílago hialino articular, un tejido avascular de entre 2 y 5 mm de espesor que reduce la fricción y distribuye la carga. El resto de la superficie epifisaria sí recibe revestimiento perióstico.

Crecimiento y cierre epifisario

Durante la infancia, la placa epifisaria contiene condrocitos organizados en columnas que proliferan, se hipertrofian y acaban siendo reemplazados por tejido óseo, un proceso denominado osificación endocondral. Este mecanismo es el que añade longitud al hueso.

Al final de la pubertad (entre los 13 y 15 años en mujeres, entre los 15 y 17 en varones, con variaciones individuales considerables), la producción de esteroides sexuales acelera la mineralización de la fisis hasta que el cartílago desaparece por completo y queda una cicatriz ósea visible en la radiografía: la línea epifisaria. A partir de ese momento el hueso ya no puede crecer en longitud. No todas las fisis se cierran a la vez; las del codo, por ejemplo, se fusionan antes que las de la rodilla, dato que la medicina forense aprovecha para estimar la edad ósea.

Patología asociada a la epífisis

La vulnerabilidad de la epífisis en el esqueleto inmaduro explica varias entidades propias de la edad pediátrica. La epifisiólisis consiste en el desprendimiento de la epífisis a través del cartílago de crecimiento; la forma más conocida afecta a la cabeza femoral del adolescente. La epifisitis se refiere a la inflamación de un centro de osificación epifisario, habitual en niños deportistas. Bajo el concepto más amplio de epifisiopatía se agrupan trastornos diversos del cartílago epifisario, incluidas las osteocondrosis juveniles.

En el adulto, la epífisis puede verse comprometida por la osteonecrosis (interrupción del riego sanguíneo que provoca muerte del tejido óseo), por fracturas intraarticulares o por la displasia epifisaria, un grupo de trastornos genéticos que alteran el desarrollo normal de los extremos óseos.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra epífisis?

Del griego ἐπίφυσις (epíphysis), que significa literalmente «lo que crece sobre». Hipócrates ya lo empleaba en el siglo V a. C. para referirse a los extremos de los huesos largos. Su reintroducción en la anatomía europea se documenta en 1538, en el latín renacentista.

¿Es lo mismo epífisis que glándula pineal?

Sí y no. Epífisis puede referirse a dos estructuras completamente distintas. La acepción más frecuente en traumatología y ortopedia es la ósea: el extremo de un hueso largo. Pero en neuroanatomía, epífisis se usa como sinónimo de glándula pineal, la pequeña estructura del epitálamo que produce melatonina. El contexto suele aclarar de cuál se trata.

¿Cuándo se cierra la epífisis?

Depende del hueso y del sexo. En términos generales, las fisis comienzan a cerrarse al final de la pubertad y el proceso se completa hacia los 18-20 años, aunque algunas placas (como la cresta ilíaca) pueden permanecer abiertas hasta los 25. En la práctica forense, la secuencia de cierre de las distintas epífisis ayuda a estimar la edad de una persona.

¿Qué diferencia hay entre epífisis, diáfisis y metáfisis?

Son las tres regiones de un hueso largo. La diáfisis es el cilindro central, compuesto por hueso compacto con un canal medular en su interior. La epífisis ocupa los dos extremos, donde predomina el hueso esponjoso y se forman las articulaciones. La metáfisis es la zona de transición entre ambas; durante la infancia alberga el cartílago de crecimiento.

Referencias

  1. MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Huesos largos.
  2. Real Academia Española. Epífisis. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición.
  3. Manual MSD, versión para público general. Fracturas del cartílago de crecimiento.
  4. Manual MSD, versión para público general. Huesos.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la epífisis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Diáfisis: porción central y tubular de un hueso largo, formada por hueso compacto con una cavidad medular en su interior.
  • Metáfisis: zona de transición entre la diáfisis y la epífisis, que durante la infancia alberga el cartílago de crecimiento.
  • Fisis: disco de cartílago situado entre la epífisis y la metáfisis, responsable del crecimiento longitudinal del hueso.
  • Placa epifisaria: estructura cartilaginosa que permite el alargamiento del hueso durante la infancia y la adolescencia.
  • Epifisiólisis: desprendimiento de la epífisis a través del cartílago de crecimiento.
  • Epifisitis: inflamación de la epífisis, frecuente en niños y adolescentes deportistas.
  • Epifisiopatía: término general para las enfermedades que afectan al cartílago y al hueso epifisario durante el crecimiento.
  • Glándula pineal: estructura del epitálamo productora de melatonina, conocida también como epífisis cerebral.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026