DICCIONARIO MÉDICO

Aminoaciduria

La aminoaciduria es la presencia de cantidades anormalmente elevadas de aminoácidos en la orina. Puede deberse a una acumulación excesiva de aminoácidos en la sangre que desborda la capacidad de reabsorción del riñón, o bien a un defecto primario en los transportadores del túbulo proximal renal. Se describe en más de un centenar de trastornos hereditarios del metabolismo y en diversas enfermedades adquiridas.

Qué es la aminoaciduria

En condiciones normales, los aminoácidos filtrados por el glomérulo se recuperan casi por completo en el túbulo contorneado proximal mediante sistemas de transporte activo acoplados al sodio. Solo cantidades pequeñas aparecen en la orina definitiva. Se habla de aminoaciduria cuando la excreción urinaria de uno o varios aminoácidos supera los valores de referencia establecidos para la edad, lo que indica bien un exceso plasmático, bien un fallo en la maquinaria de reabsorción tubular.

La palabra combina el prefijo amino- (del latín moderno ammoniacum, por las sales amoniacales de las que derivan los grupos amino), ácido y el sufijo -uria, procedente del griego οὖρον (oûron), "orina". El mismo sufijo aparece en términos como glucosuria, proteinuria o pentosuria, y en todos los casos designa la presencia de una sustancia concreta en la orina. La Real Academia Nacional de Medicina recoge dos acepciones del término: la presencia de aminoácidos en la orina y, por extensión, la concentración urinaria de aminoácidos cuando se emplea como determinación analítica.

Reabsorción tubular de aminoácidos y mecanismo de la pérdida urinaria

El túbulo contorneado proximal posee al menos cinco sistemas de transporte distintos para aminoácidos, cada uno con afinidad preferente por un grupo químico: neutros, dibásicos (cistina, lisina, arginina, ornitina), ácidos, iminoácidos y aminoácidos de cadena ramificada. En un adulto sano estos sistemas recuperan más del 98 % de la carga filtrada.

Cuando la concentración plasmática de un aminoácido se eleva por encima de su umbral de reabsorción, el excedente se vierte en la orina: es la aminoaciduria por sobreflujo. En cambio, si la proteína transportadora del borde en cepillo está ausente o es defectuosa, la pérdida urinaria se produce con niveles plasmáticos normales o incluso bajos. No es lo mismo.

Clasificación de las aminoacidurias

Aminoaciduria por sobreflujo (prerrenal). La causa reside fuera del riñón. Un defecto enzimático provoca que el aminoácido afectado se acumule en la sangre hasta saturar la capacidad tubular. Es el mecanismo que opera en la fenilcetonuria, donde la deficiencia de fenilalanina hidroxilasa eleva la fenilalanina plasmática y la hace aparecer en exceso en la orina, y en la homocistinuria, la alcaptonuria y la enfermedad de la orina con olor a jarabe de arce, entre otros. Se han descrito más de cien trastornos hereditarios con este patrón, la gran mayoría de herencia autosómica recesiva.

Aminoaciduria renal (tubular). Aquí el defecto está en el propio riñón. Los transportadores de membrana del túbulo proximal no reabsorben correctamente uno o varios aminoácidos, que se pierden aunque su concentración en plasma sea normal. La cistinuria afecta al transportador de aminoácidos dibásicos codificado por los genes SLC3A1 y SLC7A9; la baja solubilidad de la cistina en orina ácida facilita la formación de cálculos renales, que constituyen la manifestación clínica más relevante. La enfermedad de Hartnup altera el transportador de aminoácidos neutros B0AT1 (gen SLC6A19), con pérdida de triptófano que puede reducir la síntesis de niacina. Existe también una aminoaciduria generalizada, no limitada a un solo grupo, cuando la disfunción afecta globalmente al túbulo proximal; el ejemplo clásico es el síndrome de Fanconi, donde coexisten aminoaciduria, glucosuria, fosfaturia y bicarbonaturia.

Algunas aminoacidurias son adquiridas. Enfermedades como la hepatitis viral, el mieloma múltiple, la enfermedad de Wilson o ciertas intoxicaciones por metales pesados pueden dañar el túbulo proximal y provocar pérdida urinaria de aminoácidos sin que exista defecto genético alguno.

Diferenciación con hallazgos urinarios relacionados

Proteinuria. Designa la presencia de proteínas (sobre todo albúmina) en la orina. Una proteinuria de origen tubular puede coexistir con aminoaciduria cuando el daño afecta globalmente al túbulo proximal, pero ambos hallazgos tienen significado fisiopatológico distinto: la proteinuria refleja un defecto en la reabsorción de macromoléculas, mientras que la aminoaciduria concierne a moléculas de bajo peso molecular.

Glucosuria renal. Comparte con la aminoaciduria renal el mecanismo de un defecto selectivo de reabsorción tubular, aunque afecta a la glucosa y no a los aminoácidos. En el síndrome de Fanconi ambos hallazgos coinciden, lo que orientó históricamente hacia la idea de una lesión tubular generalizada más que de un defecto aislado por transportador.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra aminoaciduria?

Se forma a partir de aminoácido y el sufijo griego -uria (de οὖρον, oûron, "orina"). Literalmente indica la presencia de aminoácidos en la orina. El mismo patrón de construcción aparece en glucosuria, proteinuria, pentosuria y otros términos del vocabulario nefrológico.

¿Es lo mismo aminoaciduria que tener aminoácidos en la orina?

No exactamente. Toda persona excreta cantidades pequeñas de aminoácidos en la orina de forma fisiológica. La aminoaciduria como hallazgo patológico se refiere al incremento anormal por encima de los valores de referencia, ya sea de un aminoácido concreto o de varios simultáneamente.

¿Cuántas enfermedades cursan con aminoaciduria?

Se han catalogado más de un centenar de trastornos hereditarios del metabolismo que se acompañan de aminoaciduria, la mayoría con herencia autosómica recesiva. A ellos se suman las causas adquiridas (daño tubular por tóxicos, metales pesados, enfermedades sistémicas), lo que convierte a la aminoaciduria en un hallazgo analítico inespecífico pero de gran utilidad diagnóstica cuando se analiza el patrón concreto de aminoácidos elevados.

¿En qué se diferencia la aminoaciduria por sobreflujo de la aminoaciduria renal?

En la aminoaciduria por sobreflujo, el riñón funciona bien pero la concentración de un aminoácido en sangre supera la capacidad máxima de reabsorción tubular. Es lo que ocurre, por ejemplo, en la fenilcetonuria. En la aminoaciduria renal, la concentración plasmática es normal; lo que falla es el transportador del túbulo proximal, como sucede en la cistinuria o la enfermedad de Hartnup.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Aminoaciduria. Enciclopedia médica.
  2. Manual MSD, versión para profesionales. Generalidades sobre los trastornos del metabolismo de los aminoácidos y los ácidos orgánicos.
  3. Manual MSD, versión para profesionales. Síndrome de Fanconi.
  4. Real Academia Nacional de Medicina. Aminoaciduria. Diccionario de términos médicos.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la aminoaciduria, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Aminoácido: molécula orgánica con un grupo amino y un grupo carboxilo, unidad estructural de las proteínas.
  • Reabsorción tubular: proceso por el que el túbulo renal recupera sustancias filtradas por el glomérulo.
  • Fenilcetonuria: error innato del metabolismo de la fenilalanina, paradigma de la aminoaciduria por sobreflujo.
  • Cistinuria: defecto de transporte tubular de aminoácidos dibásicos con riesgo de litiasis renal.
  • Síndrome de Fanconi: disfunción tubular proximal múltiple con aminoaciduria, glucosuria y fosfaturia.
  • Glucosuria: presencia de glucosa en la orina por defecto de reabsorción o exceso plasmático.
  • Proteinuria: excreción anormal de proteínas en la orina, diferenciable por mecanismo y peso molecular.
  • Nefrona: unidad funcional del riñón, sede de la filtración glomerular y la reabsorción tubular.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026