DICCIONARIO MÉDICO
Cistinuria
La cistinuria es un trastorno hereditario del transporte tubular renal en el que la reabsorción del aminoácido cistina está alterada. El exceso de cistina en la orina, insoluble en pH ácido, precipita y forma cálculos que pueden afectar al riñón, el uréter o la vejiga. Con una prevalencia de aproximadamente 1 caso por cada 7.000 nacidos vivos, la cistinuria es responsable del 1 al 3 % de todos los cálculos urinarios y de hasta el 6-8 % de los cálculos pediátricos. La cistinuria se clasifica entre las aminoacidurias hereditarias. Su base molecular reside en un defecto del transportador de alta afinidad que comparten la cistina y tres aminoácidos dibásicos (lisina, ornitina y arginina) en el borde en cepillo del túbulo proximal renal y en el epitelio del yeyuno. Los genes implicados son dos: SLC3A1, localizado en el cromosoma 2 (2p21), y SLC7A9, en el cromosoma 19 (19q13.11). Ambos codifican subunidades del mismo sistema de transporte. El nombre del trastorno procede de cistina (del griego κύστις, «vejiga», porque la cistina se identificó por primera vez en cálculos vesicales, en 1810, por el químico inglés William Hyde Wollaston) y el sufijo -uria, que indica presencia en la orina. El término es preciso: lo que define la enfermedad no es la acumulación de cistina dentro de las células, sino su pérdida excesiva por la orina. Esa distinción es lo que la separa radicalmente de la cistinosis. En condiciones normales, el glomérulo filtra la cistina plasmática y el túbulo proximal reabsorbe el 99 % de la cantidad filtrada. En las personas con cistinuria, el transportador defectuoso deja pasar cistina a la orina en cantidades que pueden superar los 400 mg diarios (frente a los menos de 30 mg habituales). La cistina es el aminoácido menos soluble en orina. Su solubilidad desciende marcadamente por debajo de pH 7, y la orina humana suele mantenerse entre pH 5 y 6,5. El resultado es previsible: la cistina precipita. Los cristales, de forma hexagonal y color amarillo parduzco, son tan característicos que su hallazgo en el sedimento urinario permite identificar la enfermedad sin necesidad de pruebas genéticas. Si los cristales se agregan, forman cálculos que tienden a ser radiopacos (visibles en TC, pero poco visibles en radiografías simples) y de consistencia dura, lo que dificulta la fragmentación con litotricia por ondas de choque. Merece la pena señalar que lisina, ornitina y arginina también se pierden por la orina en la cistinuria, pero no causan problemas clínicos: son mucho más solubles que la cistina y disponen de un sistema de transporte alternativo que compensa parcialmente la pérdida. El problema es exclusivo de la cistina. La cistinuria es autosómica recesiva, lo que significa que una persona debe heredar dos copias mutadas del gen implicado (una de cada progenitor) para desarrollar la enfermedad. Los portadores heterocigotos de mutaciones en SLC3A1 no suelen presentar excreción elevada de cistina. En cambio, los portadores de una sola mutación en SLC7A9 pueden excretar cantidades moderadamente elevadas, un fenómeno que se ha descrito como herencia parcialmente dominante, si bien rara vez estos portadores llegan a formar cálculos. La prevalencia muestra variabilidad geográfica notable: desde 1 por cada 2.500 nacidos en la población judía libia hasta 1 por cada 100.000 en Suecia. En la población general europea la cifra ronda el 1 por cada 7.000. Los varones tienden a presentar formas más agresivas, con aparición de cálculos a edades más tempranas (incluso antes de los 3 años). La confusión entre ambas enfermedades es comprensible, dado que comparten la raíz «cistina». Son, sin embargo, entidades sin parentesco fisiopatológico. En la cistinosis, la cistina se acumula dentro de los lisosomas celulares por un defecto del transportador lisosomal (gen CTNS). Produce daño multiorgánico progresivo, insuficiencia renal en la infancia y afectación ocular, tiroidea, muscular y neurológica si no se trata. En la cistinuria, la cistina no se acumula en las células: simplemente no se reabsorbe bien en el túbulo renal, se concentra en la orina y forma cálculos. La afectación es exclusivamente urinaria. La insuficiencia renal, cuando ocurre, se debe a complicaciones obstructivas de los cálculos, no al mecanismo de la enfermedad en sí. De cistina (el aminoácido implicado, aislado por primera vez de cálculos vesicales en 1810 por William Hyde Wollaston) y el sufijo griego -uria, «presencia en la orina». El nombre describe con exactitud el hallazgo cardinal: exceso de cistina en la orina. No. La cistinuria es un defecto del transporte tubular renal: la cistina se pierde por la orina y forma cálculos, pero no daña otros órganos. La cistinosis es un defecto del transporte lisosomal: la cistina se acumula dentro de las células de todo el organismo y produce una enfermedad multiorgánica grave. Los genes, el mecanismo y el pronóstico son completamente diferentes. Comparada con la cistinosis, sí: afecta a 1 de cada 7.000 personas (frente a 1 de cada 100.000 a 200.000 para la cistinosis). Aun así, sigue siendo una causa minoritaria de litiasis urinaria, responsable del 1 al 3 % del total de cálculos renales. Sí. Los cálculos de cistina tienen aspecto cerúleo o amarillo parduzco, son más duros y menos visibles en radiografías simples que los cálculos de calcio. Sus cristales, al microscopio, adoptan una forma hexagonal muy reconocible. Esa consistencia dura hace que respondan peor a la litotricia extracorpórea y con frecuencia requieran técnicas de fragmentación más directas. En casos excepcionales, sí, pero siempre como consecuencia de complicaciones obstructivas repetidas por los cálculos (infecciones, nefropatía obstructiva), no por el mecanismo de la enfermedad en sí. La mayoría de los pacientes mantienen una función renal normal durante toda la vida si los cálculos se previenen o se tratan a tiempo. Si desea profundizar en conceptos asociados a la cistinuria, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cistinuria
Por qué se forman los cálculos de cistina
Genética y patrón de herencia
Diferenciación entre cistinuria y cistinosis
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra cistinuria?
¿Es lo mismo cistinuria que cistinosis?
¿Es frecuente la cistinuria?
¿Los cálculos de cistina son distintos de los de calcio?
¿Puede la cistinuria causar insuficiencia renal?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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