DICCIONARIO MÉDICO

Morganella morganii

Morganella morganii es una bacteria que vive en el intestino de las personas y de muchos animales sin causar daño. Pertenece al mismo grupo de enterobacterias que Proteus y Providencia, con las que comparte buena parte de su bioquímica. Fuera de su sitio, y sobre todo en el hospital, se comporta como oportunista: puede infectar la vía urinaria, una herida quirúrgica o la sangre. Su nombre honra al bacteriólogo británico que la describió en 1906.

Morganella morganii

Bacilo de Morgan

Tipo: bacteria

Morfología: bacilo gramnegativo móvil, anaerobio facultativo; ureasa e indol positivo, sin crecimiento en enjambre

Transmisión: contacto directo, sobre todo en el medio hospitalario; también a partir de la propia flora intestinal

Reservorio: humano y animal (intestino de mamíferos y reptiles); ambiental (suelo y agua)

Patogenicidad: oportunista

Enfermedades: infección urinaria, bacteriemia, sepsis

Qué es Morganella morganii

Es una bacteria con forma de bacilo del orden Enterobacterales y de la familia Morganellaceae, y es la especie tipo del género Morganella. El nombre repite dos veces el mismo homenaje. Morganella es un diminutivo latino formado sobre el apellido Morgan, y morganii es su genitivo: «de Morgan». Es además el nombre que el registro internacional de nomenclatura bacteriana (LPSN) recomienda expresamente para uso médico.

En 1906 el bacteriólogo británico H. de R. Morgan investigaba la llamada diarrea estival de los lactantes, que por entonces se atribuía al bacilo disentérico de Flexner. En las heces de aquellos niños encontró un microorganismo distinto, que no fermentaba la lactosa, y lo publicó en el British Medical Journal con una etiqueta tan poco literaria como «organismo n.º 1». Durante años se le conoció, sin más, como bacilo de Morgan.

Los nombres formales llegaron después y cambiaron varias veces. Winslow, Kligler y Rothberg lo bautizaron en 1919 como Bacillus morgani, con una sola i final que la nomenclatura corrigió más tarde. En la década de 1930 pasó al género Proteus (el Manual de Bergey de 1939 lo recoge ya como Proteus morganii), y en 1943 Fulton propuso el género propio en el que hoy se encuadra. La combinación Morganella morganii quedó fijada en las listas aprobadas de nombres bacterianos de 1980; el camino, bastante accidentado, del género hasta esa fecha se cuenta en su propia entrada.

Cómo se identifica en el laboratorio

Con la tinción de Gram aparece como un bacilo recto gramnegativo, sin cápsula. Crece con oxígeno y sin él, de modo que se describe como anaerobio facultativo, y se mueve gracias a flagelos repartidos por toda su superficie. Pese a esa movilidad no forma el velo en enjambre que Proteus extiende sobre la placa de cultivo, un detalle visual que ya orienta al microbiólogo.

El perfil bioquímico termina de separarla. Es oxidasa negativa y catalasa positiva, produce indol y posee ureasa, la enzima que descompone la urea y alcaliniza el medio. Comparte con sus parientes cercanos la fenilalanina desaminasa. No utiliza la lactosa, así que en agar MacConkey forma colonias incoloras, pero sí fermenta la glucosa y la manosa, y tiene ornitina descarboxilasa.

Dentro de la especie se reconocen dos subespecies, morganii y sibonii, propuestas por Jensen y colaboradores en 1992. La diferencia más visible es que la segunda fermenta la trehalosa, algo que Siboni ya había observado en 1976 en una parte de las cepas. Un estudio genómico de 2024 sugiere elevar sibonii a especie propia; la propuesta no se ha validado todavía.

Dónde vive y cómo se transmite

Forma parte de la flora intestinal normal del ser humano, de otros mamíferos y de los reptiles, y se encuentra también en el suelo y en el agua. Su lista de hospedadores animales es larga y algo pintoresca (se ha aislado en sanguijuelas medicinales, ranas toro, cobayas o tigres). En personas sanas rara vez causa problemas. Las infecciones que produce se adquieren en su mayoría dentro del hospital, a menudo después de una cirugía o en pacientes que llevan una sonda urinaria.

En ese entorno la bacteria puede colonizar la piel y las mucosas de pacientes ingresados y del propio personal sanitario, y pasar de unos a otros por contacto. En 1983 un brote en una unidad de cirugía cardiaca llevó a sus autores a advertir que M. morganii podía convertirse en un patógeno nosocomial relevante. Aun así, sigue siendo un aislamiento minoritario: en una serie española de casi 22.000 urocultivos positivos, supuso el 0,77 %.

Qué enfermedades produce

La infección urinaria es su terreno más habitual, seguida de la infección de heridas y de las infecciones posquirúrgicas. Cuando alcanza la sangre puede causar bacteriemia y sepsis. Con menos frecuencia se ha implicado en infecciones de la vía biliar, en la corioamnionitis, en la sepsis del recién nacido y en abscesos cerebrales, a menudo en personas con defensas debilitadas, lo que la sitúa entre los agentes de infección oportunista.

Tiene también una faceta alimentaria que no depende de ninguna infección. Gracias a la enzima histidina descarboxilasa transforma la histidina del músculo del pescado en histamina, y es una de las principales productoras de esta amina en pescados mal conservados. La intoxicación que resulta, conocida como escombroide, la causa la histamina acumulada y no la bacteria viva.

Su equipamiento de resistencia es otra de sus señas. Lleva en el cromosoma una betalactamasa inducible de tipo AmpC que la hace resistente de forma natural a la ampicilina y a las cefalosporinas de primera generación, y es intrínsecamente resistente a la colistina. Comparte ese rasgo cromosómico con Enterobacter, Serratia y otras enterobacterias. En los últimos años se han descrito además cepas portadoras de carbapenemasas adquiridas, sobre todo de tipo NDM-1.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre Morganella morganii?

De H. de R. Morgan, el bacteriólogo británico que la estudió en 1906. El género es un diminutivo de su apellido y el epíteto de especie, su genitivo latino.

¿Es la misma bacteria que Proteus morganii?

Sí. Son dos nombres para la misma especie, basados en la misma cepa de referencia, y Proteus morganii es hoy un sinónimo en desuso. Todavía aparece en algunos informes, a veces en fórmulas mixtas como Proteus (Morganella) morganii, herencia de las décadas en que la especie estuvo dentro de Proteus.

¿Encontrar Morganella en una muestra significa que hay infección?

No necesariamente. Es un habitante normal del intestino, de modo que su presencia en heces es esperable, y en pacientes hospitalizados puede colonizar la piel o las mucosas sin causar enfermedad. Que el hallazgo tenga o no relevancia clínica lo valora el médico en cada caso.

¿Causa diarrea?

Es la pregunta con la que empezó su historia y sigue sin una respuesta firme. Morgan la aisló convencido de que tenía que ver con la diarrea estival de los lactantes, pero esa relación nunca llegó a demostrarse. Algunos estudios la han encontrado con más frecuencia en personas con enfermedad digestiva que en sanas; aun así, su papel como causa de diarrea continúa siendo discutido.

Referencias

  1. Manual MSD, versión para profesionales. Infecciones por Proteeae.
  2. O'Hara CM, Brenner FW, Miller JM. Clinical Microbiology Reviews, 2000. Classification, identification, and clinical significance of Proteus, Providencia, and Morganella.
  3. International Journal of Infectious Diseases, 2016. Morganella morganii, a non-negligent opportunistic pathogen.
  4. LPSN (Leibniz Institute DSMZ). Morganella morganii (Winslow et al. 1919) Fulton 1943.

Entradas relacionadas

Para situar Morganella morganii entre sus parientes, puede consultar:

  • Morganella: género al que pertenece, con su historia taxonómica y sus otras especies.
  • Enterobacter: otro género de enterobacterias con betalactamasa AmpC cromosómica.
  • Histamina: amina que la bacteria genera en el pescado a partir de la histidina.
  • Infección nosocomial: infección adquirida en el hospital, su ámbito más frecuente.

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