DICCIONARIO MÉDICO
Colistina
La colistina, también denominada polimixina E, es un antibiótico polipeptídico bactericida activo frente a la mayoría de los bacilos gramnegativos aerobios. Aislada en 1949 por el microbiólogo japonés Y. Koyama a partir de cultivos de Paenibacillus polymyxa subsp. colistinus, cayó en desuso durante décadas por su toxicidad renal, pero la expansión de bacterias multirresistentes la ha devuelto a la primera línea clínica como recurso de último recurso. La colistina pertenece al grupo de las polimixinas, una familia de antibióticos cíclicos peptídicos descubiertos a finales de la década de 1940. Se conocen cinco compuestos de la serie (polimixinas A a E), pero solo dos tienen aplicación clínica: la polimixina B y la polimixina E, que es la colistina. Su estructura química es anfipática: posee una región polipeptídica catiónica (cargada positivamente) y una cola de ácido graso hidrófoba, lo que le permite interactuar simultáneamente con el medio acuoso y con la bicapa lipídica de las membranas bacterianas. El nombre colistina deriva de la subespecie bacteriana de la que se obtuvo, P. polymyxa var. colistinus. Koyama publicó su hallazgo en 1950 en el Journal of Antibiotics, y la molécula entró en uso clínico intravenoso ya en esa misma década. En 1959, la FDA estadounidense aprobó una forma menos tóxica, el colistimetato de sodio, que actúa como profármaco: se convierte en colistina activa una vez alcanza el plasma. La diana de la colistina es el lipopolisacárido (LPS) de la membrana externa de las bacterias gramnegativas. En condiciones normales, el LPS está estabilizado por cationes divalentes como el magnesio y el calcio, que actúan de puentes entre moléculas adyacentes. La colistina, con su fuerte carga positiva, desplaza esos cationes por interacción electrostática y se inserta en la membrana a través de su cadena lipídica lateral. El resultado es una desorganización de la membrana que aumenta su permeabilidad, provoca la salida del contenido intracelular y la muerte de la bacteria. Este mecanismo confiere a la colistina una ventaja y una limitación. La ventaja es la rapidez: la lisis bacteriana es casi inmediata, dependiente de la concentración alcanzada. La limitación es que las bacterias grampositivas, los anaerobios y los micoplasmas carecen de la membrana externa con LPS que necesita la colistina para actuar, de modo que quedan fuera de su espectro. Tampoco es activa frente a Proteus, Providencia, Burkholderia ni Serratia entre los gramnegativos. Existen dos formulaciones de colistina de uso clínico. El sulfato de colistina se reserva para administración oral (donde no se absorbe y ejerce acción local en el tubo digestivo) y para uso tópico. El colistimetato de sodio, menos tóxico, es la formulación destinada a la vía parenteral (intravenosa o intramuscular) y a la nebulización. En pacientes con fibrosis quística colonizados por Pseudomonas aeruginosa, la colistina nebulizada se ha utilizado extensamente para reducir la carga bacteriana en las vías respiratorias. La administración intratecal e intraventricular, reservada a meningitis por gramnegativos multirresistentes en las que no existe alternativa, se practica en contadas ocasiones y bajo vigilancia estrecha. Durante las décadas de 1970 y 1980, la nefrotoxicidad y la neurotoxicidad asociadas a las polimixinas llevaron a que la colistina se abandonara progresivamente en favor de los aminoglucósidos y los betalactámicos. Parecía un fármaco condenado al olvido. La situación cambió a finales de los años noventa, cuando la aparición de cepas de Acinetobacter baumannii y Pseudomonas aeruginosa resistentes a prácticamente todos los antimicrobianos disponibles obligó a recuperar la colistina como opción de rescate. En 2015, un hallazgo en China añadió un nuevo motivo de inquietud: se identificó el gen mcr-1 en cepas de Escherichia coli aisladas de cerdos. Era el primer gen de resistencia a colistina localizado en un plásmido, lo que significa que puede transferirse horizontalmente entre bacterias con relativa facilidad. El descubrimiento puso de relieve el riesgo del uso masivo de colistina en ganadería intensiva y aceleró las políticas de restricción en la Unión Europea. Del nombre de la cepa bacteriana productora: Paenibacillus polymyxa subespecie colistinus. El investigador japonés Y. Koyama la describió entre 1947 y 1949, y el término se incorporó directamente a la nomenclatura farmacológica internacional. No. Ambas pertenecen a la familia de las polimixinas y comparten mecanismo de acción, pero son moléculas distintas con diferencias en su estructura química, su farmacocinética y sus formulaciones disponibles. La polimixina B se administra como sulfato, mientras que la colistina se comercializa también como colistimetato de sodio, un profármaco menos tóxico por vía parenteral. Porque su toxicidad renal y neurológica la sitúa detrás de alternativas más seguras cuando estas son eficaces. Se reserva para infecciones por gramnegativos que no responden a ningún otro antibiótico disponible. El temor a que las resistencias la inutilicen ha llevado a la Organización Mundial de la Salud a clasificarla entre los antimicrobianos de máxima prioridad. Sí, durante décadas se empleó de forma generalizada en ganadería, sobre todo en avicultura y porcicultura, para prevenir infecciones intestinales por enterobacterias. El descubrimiento del gen plasmídico mcr-1 en 2015, capaz de transferir resistencia a colistina entre bacterias, condujo a restricciones progresivas de su uso veterinario en la Unión Europea y otros países. Si desea ampliar información sobre conceptos afines a la colistina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la colistina
Mecanismo de acción sobre la membrana bacteriana
Formas comerciales y vías de administración
Caída y resurgimiento del uso clínico
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre colistina?
¿Es lo mismo colistina que polimixina B?
¿Por qué se considera un antibiótico de último recurso?
¿La colistina se usa en animales?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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