DICCIONARIO MÉDICO

Infección urinaria

La infección urinaria, o infección del tracto urinario (ITU), es la invasión y multiplicación de microorganismos, casi siempre bacterias, en cualquiera de las estructuras que forman la vía urinaria: la uretra, la vejiga, los uréteres o los riñones. Figura entre las infecciones más habituales del organismo y es la más frecuente del aparato urinario. Según el punto de la vía que resulta colonizado y según las circunstancias del paciente, recibe nombres y clasificaciones distintas.

Qué es la infección urinaria

El término reúne dos raíces. Infección procede del latín tardío infectio, derivado del verbo inficere, que significaba manchar, teñir o corromper; el sentido de contaminación por gérmenes se fijó en época medieval y ya aparece documentado con ese valor en 1314. Urinaria remite al latín urina, la orina, emparentada con el griego oûron. Unidas, describen la contaminación por microorganismos del sistema que produce y expulsa la orina.

En medicina se habla de infección urinaria cuando esos microorganismos no solo están presentes en la orina, sino que se multiplican y desencadenan una respuesta del organismo. La orina, en condiciones normales, es estéril. No contiene bacterias, virus ni hongos. La aparición de gérmenes en cantidad significativa marca el paso de la simple colonización a la infección propiamente dicha.

Anatomía de la vía urinaria y ruta de la infección

El aparato urinario forma un circuito continuo. Los riñones filtran la sangre y fabrican la orina; los uréteres la conducen hasta la vejiga, donde se almacena; la uretra la vierte al exterior. Esa continuidad explica el modo en que las infecciones se instalan y, a veces, ascienden.

La mayoría se originan por vía ascendente. Las bacterias que habitan el intestino y la región perineal alcanzan el orificio de la uretra, la remontan y colonizan la vejiga; desde ahí pueden seguir subiendo por el uréter hasta el riñón. Una minoría llega por vía hematógena, transportada por la sangre desde un foco lejano. La longitud de la uretra influye. En la mujer es más corta, lo que facilita el ascenso bacteriano y explica buena parte de la diferencia de frecuencia entre sexos.

Clasificación de las infecciones urinarias

Conviven dos ejes de clasificación que no deben confundirse, porque responden a preguntas distintas. El primero atiende a la localización. Cuando la infección se limita a la uretra se denomina uretritis; si asienta en la vejiga, cistitis; si alcanza el riñón, pielonefritis. Este eje describe dónde está el problema dentro de la vía.

El segundo eje mira a las circunstancias del paciente y de su aparato urinario, y separa la infección urinaria no complicada de la infección urinaria complicada. Aquí lo que cuenta no es el nivel anatómico, sino si existe algún factor (una anomalía de la vía, una enfermedad de base, un embarazo, una sonda) capaz de alterar el pronóstico. Una cistitis puede ser complicada y una infección renal puede no serlo: los dos ejes se cruzan.

Merece mención aparte la bacteriuria asintomática, la presencia de bacterias en la orina sin que la persona note molestia alguna. No siempre equivale a infección, y su manejo depende del contexto.

Qué microorganismos las causan

El protagonista indiscutible es Escherichia coli, una bacteria que habita de forma natural en el intestino. Sobre una vía urinaria sana da cuenta de la gran mayoría de los episodios, entre el 75 y el 95 por ciento según las series. Su éxito se debe a unas prolongaciones llamadas fimbrias, con las que se ancla al revestimiento de la vejiga y los uréteres y evita ser arrastrada por el chorro de orina.

Otras enterobacterias, como Klebsiella o Proteus mirabilis, aparecen con menor frecuencia, y de cuando en cuando Pseudomonas aeruginosa. Entre los grampositivos destaca Staphylococcus saprophyticus, responsable de una parte de las cistitis en mujeres jóvenes. El abanico se ensancha y se vuelve más resistente cuando la infección asienta sobre una vía alterada o en un paciente ingresado.

Frecuencia y distribución

Las infecciones urinarias figuran entre las más comunes del ser humano, solo por detrás de las respiratorias. Alcanzan a personas de cualquier edad y sexo, aunque no por igual. La mujer las padece mucho más a lo largo de la vida, en especial durante la edad fértil, por la anatomía de su uretra y su cercanía a las vías digestiva y genital. En el varón resultan raras antes de la madurez y repuntan con la edad, cuando entran en juego los problemas de próstata. En los dos extremos de la vida, la lactancia y la vejez, las cifras vuelven a subir.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra infección?

Del latín inficere, que quería decir manchar o corromper. Durante siglos careció de connotación microbiana: la acepción de contaminación por agentes que enferman se consolidó en época medieval, y el término ya se documenta con ese valor en 1314. La microbiología moderna le dio su sentido actual mucho más tarde.

¿Es lo mismo infección urinaria que infección de orina?

Sí. Son dos nombres para lo mismo. En el habla corriente se dice infección de orina; en el ámbito sanitario se prefiere infección urinaria o infección del tracto urinario, que se abrevia ITU. También circula la sigla IVU, de infección de las vías urinarias. Todas designan el mismo cuadro.

¿Por qué son más frecuentes en las mujeres?

Por una cuestión de anatomía. La uretra femenina es más corta que la masculina y su salida se sitúa próxima al ano y a la vagina, lo que acorta el camino que las bacterias intestinales deben recorrer hasta la vejiga. No es un asunto de higiene, como a veces se cree, sino de distancias.

¿Tener bacterias en la orina significa siempre estar infectado?

No necesariamente. Puede haber bacteriuria, esto es, bacterias en la orina, sin que la persona note nada y sin que exista enfermedad. Se conoce como bacteriuria asintomática y resulta frecuente en ancianos y en portadores de sonda. Separar esa situación de una infección verdadera es una de las decisiones más finas en este terreno.

Referencias

  1. Infección urinaria en adultos. MedlinePlus enciclopedia médica. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.
  2. Infecciones de las vías urinarias. MedlinePlus en español. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.
  3. Infecciones urinarias bacterianas. Manual MSD, versión para profesionales.
  4. Definición y clasificación de la infección del tracto urinario. GuíaSalud. Ministerio de Sanidad.

Consulte también la información clínica sobre las infecciones urinarias

Si busca información sobre las manifestaciones, el diagnóstico o el abordaje de estas infecciones según su localización, puede consultar las páginas clínicas sobre la cistitis (infección de la vejiga) y la pielonefritis (infección del riñón), elaboradas por el departamento de Urología de la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas

  • Infección urinaria no complicada. La que asienta sobre una vía urinaria normal y en un paciente sin factores de riesgo.
  • Infección urinaria complicada. La asociada a circunstancias que dificultan su curación o favorecen que reaparezca.
  • Cistitis. Inflamación de la vejiga, con frecuencia por infección bacteriana.
  • Pielonefritis. Infección que afecta al riñón y su sistema colector.
  • Uretritis. Inflamación de la uretra, de causa infecciosa o irritativa.
  • Bacteriuria. Presencia de bacterias en la orina, sintomática o no.
  • Disuria. Dolor o escozor al orinar.
  • Orina. Líquido que producen los riñones al filtrar la sangre.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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