DICCIONARIO MÉDICO
Corioamnionitis
La corioamnionitis es la infección e inflamación de las membranas ovulares (corion y amnios) y del líquido amniótico durante el embarazo. También se denomina infección intraamniótica. Complica entre el 2 % y el 11 % de las gestaciones a término y es considerablemente más frecuente en el parto pretérmino. El nombre combina tres raíces griegas: χόριον (chórion, "membrana"), ἀμνίον (amníon, "saco que envuelve al cordero") e -ῖτις (-itis, "inflamación"). Designa, por tanto, la inflamación simultánea de las dos membranas que rodean al feto y delimitan la cavidad amniótica. Cuando la infección alcanza también la placenta o el cordón umbilical, algunos autores prefieren hablar de infección intraamniótica, un término más amplio que ha ganado terreno en los últimos años. La vía de entrada habitual es ascendente: bacterias del tracto genitourinario materno migran a través del cérvix hacia la cavidad uterina. Esta colonización se ve facilitada cuando la bolsa amniótica se ha roto antes del parto o cuando el trabajo de parto se prolonga. En situaciones menos frecuentes, la infección llega por vía hematógena o tras procedimientos invasivos como la amniocentesis. En condiciones normales, el moco cervical, las propiedades bactericidas del líquido amniótico y la integridad de las membranas actúan como barreras frente a la colonización. Cuando alguna de estas defensas falla (rotura prematura de membranas, tactos vaginales repetidos, nuliparidad con trabajo de parto prolongado), los microorganismos ascienden y desencadenan una respuesta inflamatoria local que puede extenderse al líquido amniótico, al cordón y al propio feto. La infección suele ser polimicrobiana. Los gérmenes implicados con mayor frecuencia proceden de la flora vaginal habitual: Ureaplasma urealyticum, Mycoplasma hominis, estreptococos del grupo B y bacterias anaerobias. El dato no es menor, porque la naturaleza mixta de la flora condiciona la elección del régimen antibiótico. Conviene distinguir dos formas. La corioamnionitis clínica se manifiesta con fiebre materna (por encima de 37,8 °C) acompañada de alguno de los siguientes hallazgos: taquicardia materna, taquicardia fetal, irritabilidad uterina, leucocitosis o líquido amniótico maloliente. Los criterios diagnósticos clásicos se atribuyen a Gibbs (1982). Existe además una forma subclínica, la corioamnionitis histológica, que solo se detecta mediante el examen anatomopatológico de las membranas tras el parto. Su incidencia es muy superior a la de la forma clínica: se encuentra en el 40 % de los partos prematuros entre las semanas 24 y 28, y va disminuyendo a medida que aumenta la edad gestacional. En el 80 % de los casos, el curso es subclínico y el cuadro no se reconoce hasta que aparecen complicaciones en el posparto inmediato. La rotura prematura de membranas es el principal factor de riesgo. Hasta el 70 % de las mujeres con rotura prematura que entran en trabajo de parto desarrollan corioamnionitis. La relación, sin embargo, no es unidireccional: la propia infección puede debilitar las membranas y precipitar su rotura, de modo que la causa y la consecuencia se retroalimentan. Se calcula que el 10 % de todas las gestaciones cursan con algún grado de corioamnionitis. La prevalencia es inversamente proporcional a la edad gestacional, con cifras superiores al 50 % en partos entre las semanas 23 y 24. Otros factores asociados son el trabajo de parto prolongado, los tactos vaginales múltiples tras la rotura de membranas y las infecciones genitourinarias previas. De la combinación de tres raíces griegas: χόριον (chórion), ἀμνίον (amníon) e -ῖτις (-itis), que significan respectivamente "membrana", "saco del cordero" e "inflamación". El término describe la localización anatómica exacta del proceso infeccioso: las dos membranas que rodean al feto. Se usan a veces como sinónimos, pero amnionitis en sentido estricto se refiere a la inflamación del amnios solo. La corioamnionitis implica que el corion también está afectado. En la práctica clínica, la infección rara vez respeta una de las dos membranas e ignora la otra, de modo que ambos términos suelen designar el mismo cuadro. Sí. Cuando la infección alcanza al feto se habla de síndrome de respuesta inflamatoria fetal. Las consecuencias dependen de la edad gestacional y de la gravedad del cuadro. En prematuros, la relación con el daño neurológico neonatal y la displasia broncopulmonar está documentada en múltiples estudios. Si desea profundizar en conceptos asociados a la corioamnionitis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la corioamnionitis
Mecanismo de la infección ascendente
Formas clínica e histológica
Epidemiología y factores de riesgo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra corioamnionitis?
¿Es lo mismo corioamnionitis que amnionitis?
¿Puede la corioamnionitis afectar al feto?
Referencias
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