DICCIONARIO MÉDICO
Leucopoyesis
La leucopoyesis es el proceso fisiológico de formación, diferenciación y maduración de los leucocitos o glóbulos blancos. Se desarrolla fundamentalmente en la médula ósea y constituye una de las tres ramas de la hematopoyesis, junto con la formación de eritrocitos y la de plaquetas. La médula ósea adulta produce del orden de 50 000 a 100 000 millones de leucocitos al día para mantener las defensas del organismo. La leucopoyesis designa el conjunto de procesos biológicos por los que las células madre hematopoyéticas pluripotenciales de la médula ósea se diferencian, proliferan y maduran hasta convertirse en leucocitos funcionales. A diferencia de la eritropoyesis —centrada en una sola estirpe celular, el glóbulo rojo—, la leucopoyesis abarca la generación de cinco tipos celulares distintos: neutrófilos, eosinófilos, basófilos, monocitos y linfocitos. El término procede de dos raíces griegas: λευκός (leukós), que significa "blanco", y ποίησις (poíēsis), "fabricación" o "producción". En sentido estricto, λευκός no alude directamente a la célula sino a la observación macroscópica clásica: cuando se centrifuga la sangre, los leucocitos forman una capa blanquecina —el buffy coat o capa leucocitaria— entre el plasma y los eritrocitos. El compuesto leucopoïèse se documenta por primera vez en la literatura médica francesa hacia 1907, y de ahí pasó al español como "leucopoyesis". Todo comienza en la célula madre hematopoyética pluripotencial, una población celular escasa —apenas el 0,01 % de las células nucleadas de la médula— pero con una capacidad de autorrenovación que le permite mantener la producción sanguínea durante toda la vida del individuo. Esa célula madre da lugar a dos grandes progenitores comprometidos: el progenitor mieloide común y el progenitor linfoide común. Es en esa bifurcación donde la leucopoyesis se escinde en dos vías que, pese a compartir origen, tienen lógicas madurativas muy diferentes. El progenitor mieloide origina, a través de divisiones sucesivas y bajo la influencia de citoquinas específicas —sobre todo los factores estimulantes de colonias (CSF)—, las tres líneas de granulocitos (neutrófilos, eosinófilos y basófilos) y los monocitos. Cada granulocito pasa por estadios morfológicamente reconocibles: mieloblasto, promielocito, mielocito, metamielocito, célula en banda y, finalmente, la forma segmentada madura. Es a la altura del mielocito cuando empiezan a aparecer los gránulos específicos que permiten al observador distinguir las tres estirpes al microscopio. El recorrido completo, desde el mieloblasto hasta el neutrófilo segmentado, lleva entre 10 y 14 días en condiciones normales; ante una infección grave ese plazo se acorta y pueden aparecer en sangre periférica formas inmaduras —lo que los hematólogos llaman "desviación izquierda". Los monocitos siguen un camino parcialmente compartido con los granulocitos: derivan de un precursor granulocítico-monocítico común (CFU-GM) que, según las señales del microambiente medular, se decanta hacia la línea monocítica. El monoblasto se transforma en promonocito y, a continuación, en monocito circulante, que abandonará la sangre en unas 72 horas para convertirse en macrófago tisular. El progenitor linfoide, por su parte, da origen a los linfocitos B, los linfocitos T y las células NK. Una diferencia importante: mientras que los linfocitos B completan su maduración en la propia médula ósea, los precursores de los linfocitos T migran al timo para terminar allí su diferenciación. Este desdoblamiento topográfico hace que, en sentido estricto, la leucopoyesis no sea un proceso exclusivamente medular. La leucopoyesis se subdivide convencionalmente en tres ramas según la estirpe celular resultante. Granulopoyesis. Es la más cuantiosa de las tres: los neutrófilos representan entre el 50 % y el 70 % de los leucocitos circulantes en un adulto sano, y la médula mantiene una reserva medular que supera en varias veces el número de neutrófilos presentes en el torrente sanguíneo. El proceso está regulado fundamentalmente por el G-CSF (factor estimulante de colonias de granulocitos). Eosinófilos y basófilos comparten las primeras etapas madurativas con los neutrófilos, pero se desvían bajo el efecto de factores como la IL-5 para los eosinófilos y la IL-3 para los basófilos. Monopoyesis. El monocito circulante es, en cierto modo, una célula en tránsito. Su permanencia en sangre periférica es breve —dos o tres días— antes de migrar a los tejidos, donde se transforma en macrófago, en célula dendrítica o en otras variantes del sistema mononuclear fagocítico. La monopoyesis comparte señales reguladoras con la granulopoyesis, en particular el M-CSF y el GM-CSF. Linfopoyesis. Se distingue de las anteriores no solo por su destino celular, sino por su dinámica temporal. Mientras que granulocitos y monocitos se producen de forma continua y masiva, la generación de linfocitos implica procesos de selección —positiva y negativa— en los que se eliminan las células con potencial autorreactivo. En el caso de los linfocitos T, esa selección ocurre en el timo; en el de los linfocitos B, dentro de la médula ósea. Algunos textos restringen el término "leucopoyesis" a la producción medular de la serie mieloide y separan la linfopoyesis como un proceso aparte, pero el uso predominante en hematología actual agrupa ambas bajo el paraguas de la leucopoyesis. La leucopoyesis se enmarca dentro de la hematopoyesis, que es el proceso global de formación de todas las células sanguíneas: eritrocitos, leucocitos y plaquetas. Conviene no confundir ambos términos, porque la hematopoyesis incluye también la eritropoyesis y la megacariopoyesis (formación de megacariocitos y plaquetas), que nada tienen que ver con los glóbulos blancos. Otro término que genera confusión es mielopoyesis. En su acepción más extendida, "mielopoyesis" se refiere a la producción de todas las células que derivan del progenitor mieloide común —lo cual incluye no solo granulocitos y monocitos, sino también eritrocitos y plaquetas—. Es decir, la mielopoyesis abarca más que la leucopoyesis en un sentido (incluye las series roja y megacariocítica) y menos en otro (excluye la linfopoyesis). No son sinónimos, aunque en la práctica clínica coloquial a veces se intercambien con poca precisión. La entrada hemopoyesis que existe en el diccionario es simplemente una variante ortográfica de hematopoyesis, empleada con frecuencia en la literatura hispanoamericana. Del griego λευκός (leukós), "blanco", y ποίησις (poíēsis), "producción" o "fabricación". El primer elemento alude al aspecto blanquecino de la capa de leucocitos cuando se separan de la sangre. El compuesto se acuñó en la tradición médica francófona a principios del siglo XX —se documenta como leucopoïèse hacia 1907— y de ahí se incorporó al español. No. La mielopoyesis abarca la producción de todas las células derivadas del progenitor mieloide, incluidos eritrocitos y plaquetas, pero excluye los linfocitos. La leucopoyesis, en cambio, se centra exclusivamente en los glóbulos blancos —tanto mieloides (granulocitos y monocitos) como linfoides—. Los dos conceptos se solapan parcialmente, pero ninguno contiene al otro por completo. Principalmente en la médula ósea roja de los huesos planos (esternón, costillas, crestas ilíacas, vértebras). Los linfocitos T, no obstante, completan su maduración en el timo, y otros linfocitos maduran en ganglios linfáticos y bazo. En la vida fetal, antes de que la médula ósea asuma su papel, la leucopoyesis tiene lugar en el hígado y el bazo del embrión. Porque la médula mantiene un gran depósito de reserva —sobre todo de neutrófilos— listo para ser liberado de forma rápida en caso de infección o inflamación aguda. La sangre circulante solo muestra una fracción de la producción real; otra fracción permanece adherida al endotelio vascular (el llamado "pool marginal") y una tercera se mantiene almacenada en la médula. Un descenso en la producción de leucocitos puede dar lugar a leucopenia, que es la disminución del recuento total de glóbulos blancos en sangre. La situación contraria —una producción excesiva o descontrolada— puede manifestarse como leucocitosis reactiva o, en el peor de los casos, como una proliferación neoplásica de la serie blanca. Si desea profundizar en conceptos asociados a la leucopoyesis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la leucopoyesis
De la célula madre al leucocito maduro
Granulopoyesis, monopoyesis y linfopoyesis
Diferenciación con conceptos próximos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "leucopoyesis"?
¿Es lo mismo leucopoyesis que mielopoyesis?
¿Dónde se produce la leucopoyesis?
¿Por qué la médula ósea produce tantos más leucocitos de los que circulan en la sangre?
¿Qué ocurre cuando la leucopoyesis falla?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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