DICCIONARIO MÉDICO
Pulso filiforme
El pulso filiforme es un pulso rápido, débil y de amplitud muy reducida, apenas perceptible al tacto. Su presencia indica que el gasto cardíaco ha caído de forma significativa y constituye uno de los signos clásicos del shock. En condiciones normales, la onda de pulso que se palpa en una arteria periférica tiene una amplitud perceptible y un contorno definido. Cuando el volumen de sangre que el ventrículo izquierdo eyecta en cada sístole disminuye drásticamente —por pérdida de volumen, por fallo de la bomba cardíaca o por una vasodilatación extrema—, la onda de pulso se vuelve tan pequeña que el explorador apenas la distingue bajo los dedos. A esa onda mínima, rápida y fugaz se la denomina pulso filiforme. El nombre lo explica bien. "Filiforme" viene del latín filum, "hilo", y forma, "figura": un pulso con forma de hilo. La imagen describe con precisión lo que se percibe al palparlo: no un latido franco y amplio, sino una vibración tenue que parece deslizarse como un hilo finísimo bajo la yema de los dedos. En la literatura semiológica latina aparece como pulsus filiformis; algunos textos antiguos lo llaman también "pulso decapitado", porque la onda carece de la cresta habitual. El mecanismo es hemodinámico. Cuando el gasto cardíaco cae —por una hemorragia masiva, por deshidratación grave, por fallo miocárdico o por redistribución del volumen circulante—, el organismo intenta compensar la caída de la presión arterial mediante vasoconstricción periférica y taquicardia. El resultado es un pulso rápido pero de amplitud ínfima, porque la presión diferencial entre sístole y diástole se ha estrechado al mínimo. El contexto clínico más frecuente es el shock hipovolémico: una pérdida aguda de volemia —por hemorragia, quemaduras extensas o deshidratación— reduce el retorno venoso y, con él, el volumen sistólico. Pero el pulso filiforme también aparece en el shock cardiogénico, cuando el miocardio dañado no logra contraerse con fuerza suficiente, y en el shock séptico avanzado, cuando la vasodilatación supera la capacidad compensadora del corazón. Detectar un pulso filiforme en un paciente que antes tenía un pulso palpable normal es, en la práctica, una señal de alarma que obliga a actuar con rapidez. Literalmente, "con forma de hilo". Del latín filum (hilo) y forma (figura). El adjetivo se usa en medicina para describir estructuras o señales de grosor o amplitud mínimos: un pulso filiforme es uno tan débil que parece un hilo bajo los dedos. En la práctica, sí. Un pulso que apenas se percibe indica que el volumen de sangre eyectado por el corazón en cada latido es muy bajo. Puede aparecer en cualquier tipo de shock —hipovolémico, cardiogénico, séptico— y su detección exige una valoración urgente. No es un hallazgo que deba observarse con calma. Son signos distintos. El pulso paradójico es un pulso cuya amplitud disminuye de forma exagerada durante la inspiración, pero que se palpa bien el resto del ciclo respiratorio. El filiforme es débil de forma constante, independientemente de la fase respiratoria: refleja un gasto cardíaco globalmente bajo, no una oscilación respiratoria del llenado ventricular. Si desea profundizar en conceptos asociados al pulso filiforme, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el pulso filiforme
Por qué aparece y en qué situaciones
Preguntas frecuentes
¿Qué significa "filiforme"?
¿El pulso filiforme es siempre un signo de gravedad?
¿En qué se diferencia del pulso paradójico?
Referencias
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