DICCIONARIO MÉDICO
Pulso paradójico
El pulso paradójico (pulsus paradoxus) es un signo clínico que consiste en una caída de la presión arterial sistólica superior a 10 mmHg durante la inspiración. No es una variedad de pulso anómalo, sino una exageración del descenso fisiológico normal de la presión que acompaña a la respiración, y su detección orienta hacia situaciones graves como el taponamiento cardíaco. En condiciones fisiológicas, la presión arterial sistólica desciende ligeramente durante la inspiración —entre 5 y 10 mmHg— porque la expansión torácica reduce la presión intratorácica, aumenta el retorno venoso al ventrículo derecho y, por un mecanismo de interdependencia ventricular, disminuye transitoriamente el llenado del ventrículo izquierdo. Es un fenómeno normal que pasa desapercibido. Cuando esa caída supera los 10 mmHg, se denomina pulso paradójico. El nombre lo acuñó el médico alemán Adolf Kussmaul en 1873 al describir a pacientes con pericarditis constrictiva en los que el pulso radial se apagaba durante la inspiración mientras los latidos seguían siendo audibles al auscultar el corazón. Le pareció paradójico que el corazón latiera y, sin embargo, la onda de pulso desapareciera. En rigor, el fenómeno no tiene nada de paradójico: es simplemente una exageración del mecanismo normal. Pero el término de Kussmaul se impuso y se conserva hoy en todo el mundo. La causa más característica del pulso paradójico es el taponamiento cardíaco: cuando el pericardio se llena de líquido —por un derrame pericárdico a tensión—, la presión externa iguala las presiones intracavitarias y el llenado ventricular queda a merced de las oscilaciones respiratorias. El resultado es una caída inspiratoria de la presión sistólica que puede superar los 20 o 30 mmHg, lo suficiente para que el pulso radial se vuelva impalpable durante la inspiración. Pero el taponamiento no es la única causa. En el asma grave y en las exacerbaciones de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, el atrapamiento aéreo genera oscilaciones exageradas de la presión intratorácica que reproducen un mecanismo similar. También puede aparecer en el neumotórax a tensión, en la embolia pulmonar masiva y en la miocardiopatía restrictiva. En cada caso, la fisiopatología exacta difiere, pero el denominador común es una limitación del llenado del ventrículo izquierdo que la inspiración acentúa. La forma clásica de cuantificarlo es con un esfigmomanómetro. Se infla el manguito por encima de la presión sistólica y se desinfla lentamente hasta que los ruidos de Korotkoff se oyen solo durante la espiración. Esa cifra se anota. Se continúa desinflando hasta que los ruidos se oyen en ambas fases respiratorias. La diferencia entre ambas lecturas es la magnitud del pulso paradójico. Si supera los 10 mmHg, el hallazgo es positivo. En la práctica de urgencias, una aproximación más rápida consiste en observar la onda de pulsioximetría: la variación respiratoria de la amplitud de la onda de pulso ofrece una estimación visual inmediata. Porque Adolf Kussmaul, que lo describió en 1873, consideró paradójico que el corazón siguiera latiendo y, sin embargo, el pulso desapareciera durante la inspiración. Desde el punto de vista fisiológico el mecanismo tiene explicación, pero el nombre histórico se ha mantenido. Depende del contexto. Un pulso paradójico de 12-15 mmHg en un paciente asmático durante una crisis moderada puede reflejar el grado de atrapamiento aéreo sin constituir una emergencia inmediata. Pero si se detecta en el contexto de un derrame pericárdico con signos de bajo gasto, sugiere taponamiento cardíaco y obliga a actuar con rapidez. En algunos textos clásicos sí se emplean como sinónimos, aunque la denominación más difundida en español es "pulso paradójico" o directamente pulsus paradoxus. No debe confundirse con el llamado "signo de Kussmaul", que es la elevación —en lugar de descenso— de la presión venosa yugular durante la inspiración y que se asocia a la pericarditis constrictiva. Si desea profundizar en conceptos asociados al pulso paradójico, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el pulso paradójico
Contextos clínicos
Cómo se detecta
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama "paradójico" si no tiene nada de paradoja?
¿Es siempre un signo de gravedad?
¿Es lo mismo pulso paradójico que "pulso de Kussmaul"?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
© Clínica Universidad de Navarra 2026