DICCIONARIO MÉDICO

Presión sistólica

La presión sistólica es la cifra superior de la lectura de presión arterial. Representa la presión máxima que la sangre ejerce contra las paredes de las arterias en el momento en que el ventrículo izquierdo se contrae y expulsa la sangre hacia la circulación. Se expresa en milímetros de mercurio (mmHg) y un valor inferior a 120 mmHg se considera óptimo en adultos.

Qué es la presión sistólica

Cuando el ventrículo izquierdo del corazón se contrae durante la sístole, expulsa un volumen de sangre hacia la aorta y, desde ella, hacia el resto del árbol arterial. La presión que alcanza la sangre en ese instante de eyección máxima es la presión sistólica. En una lectura convencional —por ejemplo, "120/80 mmHg"— es siempre el número que aparece en primer lugar.

El adjetivo "sistólica" procede del griego συστολή (systolḗ), "contracción", formado a partir de σύν (sýn), "con" o "junto", y στέλλω (stéllō), "enviar" o "apretar". La palabra describe literalmente el movimiento de reunión de las fibras musculares del corazón al contraerse. En español, "sístole" y sus derivados se documentan en textos médicos desde el siglo XVI, tomados del latín renacentista systole.

La magnitud de la presión sistólica depende de tres factores principales: el volumen de sangre que el ventrículo eyecta en cada latido (volumen sistólico), la velocidad con la que lo hace y la distensibilidad de la aorta y las grandes arterias. Una aorta joven y elástica amortigua parte de la onda de presión; con el envejecimiento, las paredes arteriales se endurecen y la presión sistólica tiende a subir de forma progresiva, a veces sin que la diastólica acompañe ese ascenso.

Valores normales y clasificación

Según las guías de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC/ESH), una presión sistólica inferior a 120 mmHg se considera óptima, entre 120 y 129 mmHg es normal, y entre 130 y 139 mmHg se clasifica como normal-alta. A partir de 140 mmHg se habla de hipertensión arterial (grado 1: 140-159; grado 2: 160-179; grado 3: ≥ 180 mmHg). Las guías norteamericanas (AHA/ACC, 2017) sitúan el umbral de hipertensión en 130 mmHg, lo que convierte el rango 130-139 en hipertensión de estadio 1 según esa clasificación.

Para un análisis detallado de la tabla completa de rangos —con la cifra diastólica incluida—, puede consultarse la entrada presión arterial.

Presión sistólica alta: hipertensión sistólica aislada

Existe una situación clínica en la que la presión sistólica está elevada —por encima de 140 mmHg— mientras la diastólica permanece dentro de la normalidad, por debajo de 90 mmHg. Se denomina hipertensión sistólica aislada y es la forma más frecuente de hipertensión en personas mayores de 60-65 años. Su causa principal es la pérdida de elasticidad de la aorta y las grandes arterias, que dejan de amortiguar la onda de presión generada por cada contracción ventricular.

Esta forma de hipertensión no es benigna: la elevación sostenida de la presión sistólica se asocia a un mayor riesgo cardiovascular y cerebrovascular. Para información sobre diagnóstico y tratamiento de la hipertensión arterial, consulte la ficha clínica de hipertensión arterial de la Clínica Universidad de Navarra.

Presión sistólica baja

Una presión sistólica por debajo de 90 mmHg se considera baja y puede corresponderse con un cuadro de hipotensión. En muchas personas sanas —deportistas jóvenes, por ejemplo— cifras sistólicas en torno a 90-100 mmHg son habituales y carecen de significado patológico. Adquiere relevancia clínica cuando se acompaña de mareo, visión borrosa o sensación de desvanecimiento, o cuando refleja una situación aguda de pérdida de volumen o fallo cardíaco.

Relación con la presión diastólica y la presión de pulso

La presión sistólica y la presión diastólica son los dos componentes inseparables de una lectura de presión arterial, pero aportan información diferente. La sistólica refleja la fuerza de eyección ventricular y la rigidez de las grandes arterias; la diastólica, la resistencia vascular periférica y el tono de las arteriolas. La diferencia entre ambas es la presión de pulso o presión diferencial: en condiciones normales ronda los 30-40 mmHg, y su aumento por encima de 60 mmHg puede indicar rigidez arterial significativa.

Conviene no confundir "presión sistólica" con "sístole" a secas. La sístole es la fase del ciclo cardíaco en la que el corazón se contrae; la presión sistólica es la cifra de presión arterial que se genera durante esa fase. Una describe un fenómeno mecánico del miocardio; la otra, la consecuencia hemodinámica en el árbol arterial.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "sistólica"?

Del griego συστολή (systolḗ), que significa "contracción". Se forma con el prefijo σύν- ("juntar") y el verbo στέλλω ("enviar, apretar"). En medicina se aplica a todo lo que ocurre durante la contracción ventricular.

¿La presión sistólica es más importante que la diastólica?

Ambas cifras tienen valor pronóstico, pero diversos estudios epidemiológicos han mostrado que la presión sistólica es un predictor más potente del riesgo cardiovascular en adultos, sobre todo a partir de los 50 años. No obstante, la diastólica también importa: su elevación aislada es más frecuente en adultos jóvenes y refleja un aumento de la resistencia vascular periférica.

¿Qué es la hipertensión sistólica aislada?

Es la situación en la que la presión sistólica se mantiene elevada (≥ 140 mmHg según las guías europeas, ≥ 130 según las norteamericanas) mientras la diastólica permanece normal. Predomina en personas mayores de 60 años y se relaciona con la pérdida de elasticidad de las grandes arterias.

¿Es normal que la presión sistólica suba con el ejercicio?

Sí. Durante el ejercicio aeróbico, la presión sistólica puede elevarse considerablemente —hasta 200 mmHg o más en esfuerzos intensos— como respuesta al aumento del gasto cardíaco. Es una respuesta fisiológica esperada, distinta de la hipertensión, y normalmente las cifras vuelven a su nivel basal en minutos al cesar la actividad.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Medición de la presión arterial. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Presión arterial alta en adultos: hipertensión. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  3. Mayo Clinic. Hipertensión sistólica aislada: ¿un problema de salud?
  4. Fundación Española del Corazón. Hipertensión y riesgo cardiovascular.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la presión sistólica, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Presión arterial: la fuerza que la sangre ejerce contra las paredes de las arterias a lo largo del ciclo cardíaco.
  • Presión diastólica: la cifra inferior de la lectura, medida durante la relajación ventricular.
  • Presión de pulso: la diferencia entre la presión sistólica y la diastólica.
  • Sístole: la fase de contracción ventricular del ciclo cardíaco.
  • Sístole ventricular: contracción específica de los ventrículos con eyección de sangre.
  • Hipotensión: presión arterial inferior a 90/60 mmHg de forma sostenida.
  • Tensiómetro: instrumento para medir la presión arterial.
  • Barorreceptores: receptores que participan en la regulación refleja de la presión.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.

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