DICCIONARIO MÉDICO

Hemorragia

Una hemorragia es la salida de sangre fuera de los vasos que la contienen, ya sea al exterior del cuerpo, hacia una cavidad interna o a través de un orificio natural. Se ordena según su localización y según el tipo de vaso roto, y su gravedad depende del volumen perdido y de la rapidez con que se pierde.

Qué es una hemorragia

Se llama hemorragia a la salida de sangre desde el interior del sistema circulatorio por la rotura o la lesión de un vaso, ya sea una arteria, una vena o un capilar. El término, de raíz griega, une haîma (αἷμα), sangre, con el elemento -rragia, derivado del verbo rhēgnýnai (ῥηγνύναι), romper o brotar con violencia. La etimología describe bien el hecho: sangre que irrumpe donde no debería. En el habla corriente se emplea sangrado como equivalente, y ambos nombran lo mismo, desde una pérdida mínima por un rasguño hasta una salida masiva que compromete la vida.

Cómo se clasifican las hemorragias

Hay dos criterios básicos para ordenar las hemorragias, y se aplican a la vez. El primero atiende a hacia dónde se dirige la sangre. La hemorragia externa sale al exterior por una herida en la piel. La interna queda retenida dentro del cuerpo, acumulándose en un tejido o en una cavidad como el abdomen o el tórax, sin asomar al exterior. La exteriorizada ocupa un terreno intermedio: se origina dentro, pero termina saliendo por un orificio natural.

El segundo criterio mira al vaso lesionado. En la hemorragia arterial la sangre, roja y bien oxigenada, sale a presión y de forma pulsátil, acompasada con el latido, y es la de mayor riesgo. La venosa procede de una vena: fluye de manera continua, sin fuerza, con un color más oscuro. La hemorragia capilar, que nace de los capilares, resulta la más común y la de menor cuantía; la sangre aflora poco a poco hasta formar una lámina, algo que tradicionalmente se ha descrito como sangrado en sábana.

Las hemorragias exteriorizadas y sus nombres propios

La medicina ha acuñado un término específico para cada hemorragia según el orificio o el aparato por el que la sangre se manifiesta. Esa nomenclatura permite señalar el origen con una sola palabra. La epistaxis sale por la nariz. La hemoptisis se expulsa con la tos desde las vías respiratorias. La hematemesis procede del tubo digestivo alto y se acompaña de vómito. La metrorragia tiene origen uterino fuera del ritmo menstrual. La hematuria es la aparición de sangre en la orina, y la otorragia la que brota por el oído. Cada uno de estos nombres remite a un territorio anatómico distinto, y todos comparten la raíz que los identifica como sangrados.

Por qué se produce y cómo la frena el organismo

Detrás de toda hemorragia hay un fallo, momentáneo o sostenido, en los mecanismos que mantienen la sangre dentro de los vasos. Ese sistema de contención se llama hemostasia, y descansa sobre tres pilares coordinados: la pared del propio vaso, que se contrae para estrechar el calibre; las plaquetas, que se adhieren y taponan la brecha; y la cascada de la coagulación, que consolida ese tapón con una red de fibrina. El equilibrio es delicado.

Cuando cualquiera de estos elementos cede, por un traumatismo que supera la capacidad de sellado, por un vaso enfermo o por un defecto de la coagulación, la sangre escapa. La propensión anómala a sangrar por un fallo de estos mecanismos tiene también nombre propio: diátesis hemorrágica. La cantidad perdida y la velocidad de la pérdida marcan las consecuencias: una salida lenta y escasa puede pasar inadvertida durante días, mientras que una pérdida rápida y voluminosa altera enseguida el aporte de oxígeno a los tejidos.

Preguntas frecuentes

¿Qué quiere decir la terminación -rragia?

Procede del verbo griego rhēgnýnai, romper o brotar. Aparece en numerosos términos médicos para señalar un flujo de sangre por rotura de un vaso, como en metrorragia o gastrorragia.

¿Cuál es la hemorragia más peligrosa?

La arterial. Al salir la sangre a presión y de forma pulsátil, la pérdida es rápida y difícil de contener. La capilar, en el extremo opuesto, suele detenerse por sí sola.

¿Qué diferencia una hemorragia interna de una exteriorizada?

La interna permanece dentro del cuerpo sin salir. La exteriorizada nace también en el interior, pero acaba asomando por un orificio natural, como la nariz o el oído.

¿Hemorragia y sangrado son lo mismo?

Sí. Sangrado es el término común y hemorragia el técnico; ambos nombran la salida de sangre de los vasos.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Hemorragia. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/bleeding.html
  2. Manual MSD, versión para público general. Cómo coagula la sangre. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-de-la-sangre/coagulacion-de-la-sangre/como-coagula-la-sangre
  3. Manual MSD, versión para profesionales. Generalidades sobre la hemostasia. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/professional/hematologia-y-oncologia/hemostasia/generalidades-sobre-la-hemostasia
  4. Manual MSD, versión para profesionales. Hemorragia excesiva. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/professional/hematologia-y-oncologia/hemostasia/hemorragia-excesiva

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