DICCIONARIO MÉDICO
Metrorragia
La metrorragia es cualquier sangrado de origen uterino que aparece a intervalos irregulares, fuera del ritmo del ciclo menstrual, con independencia de su cantidad. Es un síntoma, no un diagnóstico en sí mismo: puede deberse a causas muy distintas, desde un desequilibrio hormonal hasta una lesión estructural del útero. El término procede del griego μήτρα (mētra), "matriz", y el sufijo -rragia, formado a partir de ῥηγνύναι (rhēgnýnai), "romper" o "brotar con fuerza". Metrorragia significa, en sentido literal, "flujo que rompe desde la matriz". El Diccionario de la lengua española de la RAE lo recoge de forma escueta como hemorragia de la matriz fuera del período menstrual. Esa raíz -rragia es la misma que aparece en hemorragia, blenorragia o enterorragia: un elemento compositivo griego que la medicina reutilizó, siglo tras siglo, para nombrar salidas de sangre desde órganos muy distintos. Metrorragia y menorragia se confunden con frecuencia, y conviene separarlas con claridad. La menorragia es una alteración de la propia menstruación: el sangrado sigue el ritmo cíclico habitual, pero es más abundante o más prolongado de lo normal, superando los 80 mililitros por ciclo o los siete días de duración. La metrorragia, en cambio, no tiene relación alguna con el ritmo menstrual. Aparece entre periodos, antes de la pubertad, después de la menopausia o en cualquier momento imprevisible del ciclo, sin que su cantidad sea el rasgo que la define. Cuando ambos patrones coinciden en la misma paciente, con sangrado abundante y además irregular, se habla de menometrorragia. Desde el punto de vista del origen, las metrorragias se dividen en orgánicas y funcionales. Las orgánicas responden a una lesión identificable: pólipos endometriales o cervicales, miomas uterinos, adenomiosis, procesos infecciosos o, con menor frecuencia, tumores malignos del cuello o del cuerpo uterino. Las funcionales, en cambio, no tienen una lesión estructural detectable y se explican por una alteración del eje hormonal que regula la ovulación. Dentro de las funcionales, la causa más habitual es la disfunción ovulatoria: sin ovulación no se forma cuerpo lúteo, el endometrio queda expuesto a un estímulo estrogénico continuo y termina desprendiéndose de forma irregular. Este mecanismo concreto, cuando cursa con hiperplasia del endometrio, es el que da lugar a la metropatía hemorrágica, una entidad con nombre propio dentro de este grupo. La Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia propuso en 2011 el sistema PALM-COEIN para clasificar el sangrado uterino anómalo según su mecanismo, no según el patrón descriptivo del sangrado. Términos clásicos como menorragia y metrorragia quedaron así integrados bajo la etiqueta común de sangrado uterino anómalo, ordenada después por causa: pólipo, adenomiosis, leiomioma, malignidad, coagulopatía, disfunción ovulatoria, alteración endometrial, iatrogenia o causas no clasificadas. Pese a ello, metrorragia se sigue usando con normalidad en la consulta y en la literatura médica en español, como término descriptivo del patrón de sangrado, previo a determinar su causa exacta dentro del nuevo sistema. La metrorragia es uno de los motivos de consulta ginecológica más habituales. Su frecuencia aumenta en dos etapas concretas: los años que siguen a la primera menstruación y los que preceden a la menopausia, ambos marcados por ciclos con ovulación irregular. Fuera de esos periodos, en la plena edad fértil, un sangrado intermenstrual persistente obliga siempre a descartar una causa orgánica antes de atribuirlo a una simple variación funcional. Reside en el ritmo. La menorragia altera la cantidad o la duración de la menstruación, pero respeta su ciclo habitual. La metrorragia, en cambio, aparece fuera de ese ritmo, con independencia de cuánto sangrado produzca. No. La metrorragia es el síntoma general, el sangrado fuera del ciclo, sea cual sea su causa. La metropatía hemorrágica es una causa concreta de ese síntoma, ligada a la ausencia de ovulación y a la hiperplasia del endometrio. Convive con la nueva nomenclatura. Desde 2011, la clasificación PALM-COEIN de la FIGO ordena el sangrado uterino anómalo por mecanismo causal, pero metrorragia se mantiene como descripción clínica del patrón de sangrado, tanto en la práctica como en MedlinePlus, que la recoge como sinónimo de sangrado vaginal entre periodos. Sí. Cualquier sangrado uterino fuera del ciclo menstrual, por escaso que sea, debe valorarse, porque puede corresponder tanto a causas benignas y frecuentes como a procesos que requieren un diagnóstico precoz.Qué es la metrorragia
Diferencia con la menorragia
Clasificación
Una terminología en transformación
A quién afecta con más frecuencia
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia exactamente de la menorragia?
¿Es lo mismo que la metropatía hemorrágica?
¿Sigue siendo un término médico vigente?
¿Requiere siempre estudio médico?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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