DICCIONARIO MÉDICO
Metropatía hemorrágica
La metropatía hemorrágica es una hemorragia uterina prolongada, sin relación con los días del ciclo menstrual, causada por una mucosa endometrial hiperplásica que se desprende de forma irregular en ausencia de ovulación. Es una de las formas concretas de metropatía, y la única que ha conservado nombre y mecanismo propios en la literatura médica. El término combina el griego μήτρα (mētra), "matriz", con -patía, de πάθεια (pátheia), "padecimiento", y el adjetivo "hemorrágica", que precisa el tipo de trastorno dentro del género más amplio de las metropatías. Según Dicciomed, la expresión quedó documentada en 1910 en alemán como Metropathia haemorrhagica, antes de incorporarse al español con la misma estructura. Se atribuye la formulación al patólogo alemán Ludwig Aschoff (1866-1942), más conocido por sus aportaciones a la anatomía patológica cardíaca. Según recoge una revisión publicada en la Revista Médica Hondureña en 1933, Aschoff propuso el nombre para agrupar toda hemorragia uterina, cíclica o acíclica, que no respondiera a un proceso inflamatorio ni tumoral, sin prejuzgar de antemano su causa exacta. En un ciclo ovulatorio normal, tras la liberación del óvulo se forma el cuerpo lúteo, que segrega progesterona y limita el crecimiento del endometrio. En la metropatía hemorrágica ese freno no llega a producirse: el folículo ovárico mantiene su actividad hormonal sin que se libere el óvulo, de modo que el endometrio queda expuesto a un estímulo estrogénico continuo, sin la oposición de la progesterona. El resultado es una mucosa engrosada de forma desigual, con zonas que crecen más deprisa que su propio riego sanguíneo. Fragmentos de esa mucosa se desprenden de manera irregular e impredecible, en lugar de descamarse de forma sincronizada como ocurre en la menstruación. De ahí el sangrado prolongado y sin ritmo característico del cuadro. No hay cuerpo lúteo. No hay progesterona que limite el crecimiento. El ciclo, en sentido estricto, no se ha completado. Dos momentos de la vida reproductiva concentran la ausencia de ovulación sostenida: los primeros años tras la primera regla, cuando el eje hormonal que regula el ciclo todavía madura, y los años previos a la menopausia, cuando ese mismo eje empieza a perder regularidad. Por eso la metropatía hemorrágica se describe clásicamente como un trastorno de la pubertad y de la premenopausia, con escasa presencia en la plena edad fértil, donde la ovulación suele ser regular. La ginecología actual encuadra este cuadro dentro de las causas ovulatorias del sangrado uterino anómalo. La Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia propuso en 2011 el sistema PALM-COEIN, que ordena las causas de sangrado por mecanismo (pólipo, adenomiosis, leiomioma, malignidad, coagulopatía, disfunción ovulatoria, alteración endometrial, iatrogenia y causas no clasificadas) y sustituye a buena parte de la terminología clásica, incluida la propia metropatía hemorrágica. Con todo, el nombre histórico no ha desaparecido de la práctica ni de los textos docentes. Sigue empleándose como sinónimo descriptivo, cómodo y reconocible, de lo que hoy se clasifica formalmente como sangrado uterino anómalo por disfunción ovulatoria. Como término, la metrorragia es más amplio: designa cualquier sangrado uterino fuera del ciclo menstrual, sea cual sea su origen. Puede deberse a un pólipo, a un mioma, a una complicación del embarazo o, precisamente, a una metropatía hemorrágica. Esta última, en cambio, no es un síntoma sino una entidad con mecanismo propio: la persistencia de la actividad folicular sin ovulación ni cuerpo lúteo. Toda metropatía hemorrágica cursa con metrorragia, pero no toda metrorragia responde a una metropatía hemorrágica. Se atribuye al patólogo alemán Ludwig Aschoff. La expresión quedó documentada en alemán en 1910 como Metropathia haemorrhagica. Son términos emparentados. La hemorragia uterina disfuncional es la denominación más amplia que sustituyó a la metropatía hemorrágica a lo largo del siglo XX, antes de que la clasificación PALM-COEIN de 2011 reorganizara de nuevo la terminología en torno al mecanismo ovulatorio. Porque crece sin el freno que normalmente aporta la progesterona tras la ovulación. Al no formarse cuerpo lúteo, el endometrio queda expuesto de forma continua al estímulo estrogénico, engrosa de manera desigual y se desprende por zonas, en lugar de descamarse de forma sincronizada. No exclusivamente. Es más frecuente en los años que siguen a la primera menstruación y en los que preceden a la menopausia, dos etapas en las que la ovulación tiende a ser irregular. Fuera de esos periodos, con ciclos ovulatorios establecidos, el cuadro resulta mucho menos habitual.Qué es la metropatía hemorrágica
Mecanismo
A quién afecta y cuándo aparece
Un nombre histórico dentro de una clasificación más amplia
Diferenciación con la metrorragia
Preguntas frecuentes
¿Quién describió por primera vez la metropatía hemorrágica?
¿Es lo mismo que la hemorragia uterina disfuncional?
¿Por qué se desprende el endometrio de forma irregular?
¿Afecta solo a mujeres jóvenes?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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