DICCIONARIO MÉDICO
Otorragia
La otorragia es la salida de sangre por el conducto auditivo externo. No es una enfermedad en sí misma, sino un signo clínico que puede tener origen traumático, infeccioso, vascular o tumoral, y cuya relevancia depende por completo de la causa que lo produce. El término se forma con oto- (del griego ὠτός, «oído») y el sufijo -rragia, de raíz griega, que indica flujo o brote repentino de un líquido; el mismo elemento aparece en hemorragia o rinorragia. Otorragia designa, por tanto, un sangrado con origen en el oído, sin especificar de entrada su causa ni su gravedad. Conviene distinguirla de la otorrea, con la que a veces se confunde por la similitud del nombre. La otorrea es la salida de cualquier secreción por el oído, serosa, mucosa o purulenta, no necesariamente sanguinolenta; la otorragia implica, específicamente, la presencia de sangre. Ambas pueden coexistir cuando una infección ótica evoluciona con inflamación intensa y rotura de pequeños vasos. El sangrado puede proceder de cualquiera de los tres compartimentos del oído. El origen más frecuente es el oído externo o medio; el que procede del oído interno es mucho más raro y suele asociarse a cuadros de mayor gravedad. Por causas, conviene distinguir varios grupos, no siempre excluyentes entre sí. Los traumatismos son los más citados en la literatura: incluyen desde la introducción de objetos en el canal hasta las fracturas del hueso temporal, pasando por el barotrauma que producen los cambios bruscos de presión, al bucear o volar, por ejemplo. Las infecciones óticas, cuando cursan con inflamación intensa, pueden romper pequeños vasos de la mucosa del oído medio o externo. Hay, además, un grupo de causas vasculares menos frecuente pero clínicamente relevante: anomalías congénitas, como el trayecto aberrante de la arteria carótida interna hacia el oído medio, y trastornos de la coagulación, entre ellos el tratamiento con anticoagulantes orales, descrito en la literatura como origen de hemorragia laberíntica. Completan el cuadro los tumores, benignos o malignos, alojados en el conducto auditivo o en estructuras próximas. La otorragia no permite, por sí sola, establecer un diagnóstico: es un signo que obliga a buscar su origen mediante la exploración otoscópica y, si procede, pruebas de imagen. Su valor como dato clínico varía mucho según el contexto en el que aparece. En el contexto del traumatismo craneal, se ha estudiado como uno de los signos asociados a hallazgos significativos en la tomografía computarizada craneal, junto con la pérdida de consciencia o los signos de irritación meníngea. En el contexto de una otitis, en cambio, suele acompañar a cuadros de curso más benigno y autolimitado. De oto- (oído) y el sufijo griego -rragia, que expresa flujo o brote de un líquido. Aparece también en hemorragia, rinorragia o metrorragia. No. La otorrea es la salida de cualquier secreción por el oído, sea serosa, mucosa o purulenta. La otorragia implica específicamente sangre. Pueden presentarse juntas cuando una infección ótica cursa con inflamación intensa, pero no son sinónimos. Es posible, aunque poco frecuente. La hemorragia laberíntica, dentro del oído interno, se ha descrito asociada al tratamiento con anticoagulantes orales, y suele manifestarse también con síntomas vestibulares, como el vértigo, además del propio sangrado. No necesariamente. Su significado depende por completo del contexto: una otorragia leve tras rascarse el oído no tiene la misma relevancia que la que aparece después de un traumatismo craneal importante, donde se ha asociado a hallazgos significativos en las pruebas de imagen.Qué es la otorragia
Origen anatómico y clasificación por causas
Relevancia clínica del signo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra otorragia?
¿Es lo mismo otorragia que otorrea?
¿Puede la otorragia tener origen en el oído interno?
¿La otorragia siempre indica una lesión grave?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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