DICCIONARIO MÉDICO

Hemoptisis

La hemoptisis es la expulsión por la boca, casi siempre con la tos, de sangre procedente de las vías respiratorias inferiores. Su cuantía va desde unas estrías en el esputo hasta emisiones abundantes, y ese volumen es lo que define su gravedad y la separa de otras pérdidas de sangre por la boca.

Qué es la hemoptisis

La hemoptisis consiste en la emisión de sangre que procede del árbol traqueobronquial, es decir, de la tráquea, los bronquios o el propio pulmón, y que se expulsa al toser. El término se forma con el griego haîma (αἷμα), sangre, y ptýsis (πτύσις), acción de escupir; unidos, describen con exactitud el gesto de escupir sangre. Esa sangre suele salir de color rojo vivo y con aspecto espumoso, a veces mezclada con moco, un rasgo que responde a su procedencia aireada.

Puede presentarse como hallazgo aislado o acompañar a otros cuadros del aparato respiratorio. Lo que interesa a la definición es el origen: solo se habla de hemoptisis cuando la sangre nace por debajo de la glotis, dentro del sistema respiratorio.

Graduación según el volumen

La clasificación clásica de la hemoptisis atiende a la cantidad de sangre y a su repercusión. Las cifras varían de unos autores a otros y no deben tomarse como umbrales rígidos, pero el esquema habitual reconoce tres grados. El esputo hemoptoico es la forma más leve: apenas unas estrías o hilos de sangre tiñendo la expectoración. La hemoptisis franca supone la emisión de sangre pura, sin apenas moco. Y la hemoptisis masiva, también llamada amenazante, designa las pérdidas de mayor cuantía, con definiciones que oscilan entre cien y seiscientos mililitros en veinticuatro horas.

Hay un detalle que a primera vista sorprende. En la hemoptisis masiva el riesgo no procede tanto de la sangre perdida como de la posibilidad de que esa sangre ocupe la vía aérea e impida respirar. Por eso su gravedad se mide integrando el volumen, la velocidad del sangrado y la reserva respiratoria previa de la persona, y no un único número.

De dónde procede la sangre

El pulmón recibe sangre por dos circuitos distintos, y esa dualidad importa para entender la hemoptisis. La circulación pulmonar, de baja presión, se ocupa del intercambio de gases. Las arterias bronquiales, en cambio, nacen de la aorta y llevan sangre a presión sistémica, mucho más alta. La mayor parte de las hemoptisis, y en especial las de gran cuantía, brotan de este segundo sistema, el bronquial: al tratarse de vasos sometidos a presión elevada, su rotura genera sangrados vivos y rápidos.

Distinguir la hemoptisis de la hematemesis y la seudohemoptisis

No toda sangre que sale por la boca nace en el pulmón. La hematemesis es la expulsión de sangre procedente del tubo digestivo alto, y su aspecto ayuda a separarla de la hemoptisis: tiende a ser oscura, en posos de café, de reacción ácida y acompañada de náuseas o vómito en lugar de tos. La seudohemoptisis reúne los casos en que la sangre viene de la nariz, la boca o la faringe y solo parece pulmonar en el momento de expulsarla. Distinguir el origen no es un tecnicismo. Cambia por completo el significado del hallazgo. El color rojo brillante, la textura espumosa y el hecho de aparecer con la tos orientan hacia la procedencia respiratoria.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa la palabra hemoptisis?

Reúne el griego haîma, sangre, y ptýsis, el acto de escupir. Literalmente, escupir sangre.

¿Cuánta sangre supone una hemoptisis masiva?

No existe una cifra única. Las definiciones publicadas se mueven entre cien y seiscientos mililitros en un día, y muchos autores dan más peso a la velocidad del sangrado y a la reserva respiratoria previa que al volumen exacto.

¿En qué se diferencia de la hematemesis?

En el origen y el aspecto. La hemoptisis nace en las vías respiratorias, es roja y espumosa y sale con la tos; la hematemesis procede del aparato digestivo, es oscura y aparece con el vómito.

¿La sangre en el esputo indica siempre algo grave?

No necesariamente. Unas estrías de sangre en el esputo pueden acompañar a procesos leves. La cuantía y la persistencia son los datos que modifican su alcance.

Referencias

  1. Manual MSD, versión para profesionales. Hemoptisis. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-pulmonares/sintomas-de-los-trastornos-pulmonares/hemoptisis
  2. Cordovilla R, et al. Diagnóstico y tratamiento de la hemoptisis. Archivos de Bronconeumología (SEPAR). Disponible en: https://www.archbronconeumol.org/es-diagnostico-tratamiento-hemoptisis-articulo-S0300289616000090
  3. Neumosur. Hemoptisis. Asociación de Neumología y Cirugía Torácica del Sur. Disponible en: https://www.neumosur.net/files/publicaciones/ebook/20-HEMOPTISIS-Neumologia-3_ed.pdf
  4. Manual Clínico. Hemoptisis. Hospital Universitario Virgen del Rocío. Disponible en: https://manualclinico.hospitaluvrocio.es/urgencias/neumologia/hemoptisis/

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