DICCIONARIO MÉDICO
Melanocito
El melanocito es la célula encargada de producir la melanina, el pigmento que da color a la piel, el cabello y los ojos. Habita sobre todo en la capa basal de la epidermis y, más allá de teñir los tejidos, protege la piel frente a la radiación ultravioleta. El melanocito es una célula dendrítica, es decir, provista de prolongaciones ramificadas, que se sitúa entre los queratinocitos de la capa basal de la epidermis. Por esas prolongaciones, las dendritas, entrega los gránulos cargados de melanina (los melanosomas) a los queratinocitos vecinos, que los acomodan sobre la cara del núcleo orientada hacia la superficie, formando el casquete supranuclear que intercepta la radiación antes de que alcance el ADN. Un solo melanocito surte de pigmento a unos treinta o cuarenta queratinocitos, un conjunto que se conoce como unidad epidérmica de melanización. Dos raíces griegas forman el término: μέλας, μέλανος (mélas, mélanos), "negro" o "de color oscuro", y κύτος (kýtos), que en la terminología celular equivale a "célula". Melanocito significa, por tanto, "célula oscura" o "célula del pigmento negro". El término se asentó a mediados del siglo XX, cuando la histología separó al melanocito de otras células pigmentadas de la piel. Aunque la piel es su territorio principal, el melanocito no se limita a la epidermis. Aparece también en el bulbo del folículo piloso, donde pigmenta el tallo del pelo; en el iris y la coroides del ojo; y en la estría vascular de la cóclea, en el oído interno. Esa dispersión explica por qué algunos trastornos del melanocito se manifiestan a la vez en la piel, el ojo y el oído, como ocurre en el síndrome de Waardenburg o en el síndrome de Vogt-Koyanagi-Harada. Los melanocitos nacen lejos de la piel. Proceden de la cresta neural, una estructura transitoria que se forma en los bordes del tubo neural durante las primeras semanas del desarrollo. De ahí parten los melanoblastos, precursores todavía sin pigmento, que migran hasta la epidermis, el folículo piloso, el ojo y el oído. Genes como PAX3, MITF, SOX10 y KIT gobiernan esa migración y la maduración posterior. Cuando alguno falla, el melanoblasto no alcanza su destino o no se diferencia bien, y surgen trastornos congénitos de la pigmentación: el piebaldismo (mutaciones en KIT), el síndrome de Waardenburg (PAX3, MITF, SOX10) o ciertas formas de albinismo. La tarea que define al melanocito es la melanogénesis, la síntesis de melanina a partir del aminoácido tirosina. La reacción ocurre dentro de los melanosomas y la pone en marcha la enzima tirosinasa; el detalle químico de la ruta y de los tipos de pigmento que genera se aborda en la entrada melanina. Del lado de la célula, lo relevante es que el melanocito no solo fabrica el pigmento, también lo reparte, y de ese reparto depende buena parte del color de la piel. El color de la piel no se explica por el número de melanocitos. Ese número es muy parecido en todas las personas, sea cual sea el tono de la piel; lo que cambia es la actividad de la célula, el tipo de melanina que sintetiza y el tamaño y reparto de sus melanosomas. Sobre esa actividad influyen señales hormonales y ambientales. La hormona estimulante de melanocitos (α-MSH), que actúa a través del receptor MC1R, es su principal regulador hormonal. La radiación ultravioleta estimula a la vez la producción de α-MSH por los queratinocitos y la propia tirosinasa del melanocito: ese doble empujón está detrás del bronceado. Los trastornos del melanocito se ordenan en tres grupos. Por defecto de melanocitos o de su función aparece la hipopigmentación o la despigmentación: el vitíligo, en el que el sistema inmunitario destruye los melanocitos; el piebaldismo, de raíz congénita; o el albinismo, donde el melanocito existe pero no logra sintetizar melanina. Por exceso de actividad o de número aparece la hiperpigmentación, como en el melasma, los léntigos solares o las efélides. Los nevos melanocíticos, los lunares, son cúmulos benignos de melanocitos. Y de la transformación maligna del melanocito surge el melanoma, la forma más agresiva de cáncer de piel. Puede aparecer sobre un lunar previo o en piel de aspecto normal. Del griego μέλας (mélas), "negro" u "oscuro", y κύτος (kýtos), "célula". Literalmente, "célula oscura". La raíz melan- reaparece en melanina y en melanoma. No. El melanoblasto es el precursor: la célula joven que sale de la cresta neural, aún sin pigmento, y viaja hasta la piel y otros destinos. Al madurar y empezar a fabricar melanina se convierte en melanocito. Los trastornos que interrumpen ese viaje, como el piebaldismo, actúan sobre el melanoblasto antes de que llegue a serlo. Porque no todos los melanocitos están en la piel. La estría vascular de la cóclea, en el oído interno, contiene melanocitos que ayudan a generar el potencial endococlear, la diferencia de voltaje sin la cual las células sensoriales no convierten el sonido en señal nerviosa. Si esos melanocitos faltan o no funcionan, la audición se resiente. Es lo que sucede en el síndrome de Waardenburg y en algunas formas de albinismo. Sí. El melanoma nace de la transformación maligna de un melanocito, ya sea sobre un lunar preexistente o en piel sin lesión previa.Qué es el melanocito
Origen embrionario: la cresta neural
Melanogénesis: la función del melanocito
Enfermedades del melanocito
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra melanocito?
¿El melanocito y el melanoblasto son lo mismo?
¿Por qué un problema en los melanocitos puede causar sordera?
¿El melanocito es la célula que se vuelve cancerosa en el melanoma?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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