DICCIONARIO MÉDICO
Tirosina
La tirosina es un aminoácido aromático que el organismo sintetiza a partir de la fenilalanina, y que actúa como precursor de las catecolaminas, la melanina y las hormonas tiroideas. El químico alemán Justus von Liebig aisló la tirosina en 1846 a partir de la caseína del queso sometida a hidrólisis, y le dio nombre a partir del griego τυρός (tyrós), «queso». La elección no fue arbitraria: los cristales blancos que a veces aparecen en un queso muy curado, como un parmesano viejo, son en buena parte tirosina libre, liberada a medida que las proteínas del queso se degradan con el tiempo. Estructuralmente es una fenilalanina con un grupo hidroxilo añadido al anillo bencénico, lo que la sitúa, junto a la fenilalanina y el triptófano, entre los aminoácidos aromáticos. A diferencia de la fenilalanina, que el organismo humano no puede fabricar y debe llegar por la dieta, la tirosina se obtiene a partir de ella mediante la enzima fenilalanina hidroxilasa. De ahí que se la clasifique como condicionalmente no esencial: prescindible en la dieta mientras el aporte de fenilalanina sea suficiente, y necesaria cuando no lo es. Pocos aminoácidos dan origen a familias de moléculas tan distintas entre sí. La tirosina hidroxilasa abre el primero de los tres caminos, el de las catecolaminas: convierte la tirosina en L-DOPA, que se transforma después en dopamina y, más adelante, en noradrenalina y adrenalina. El segundo camino transcurre en los melanocitos, donde la enzima tirosinasa oxida la tirosina hasta melanina, el pigmento que da color a la piel, el cabello y el iris. El tercero se desarrolla dentro del folículo tiroideo: allí la tirosina queda incorporada a la tiroglobulina y, tras la yodación de sus anillos, origina la tiroxina y la triyodotironina. Los tres caminos parten del mismo punto, pero ninguno comparte enzimas con los otros dos. Conviene no equiparar tirosina y fenilalanina, aunque una proceda de la otra: la fenilalanina es esencial en sentido estricto, mientras que la tirosina solo se vuelve necesaria en la dieta cuando el aporte de fenilalanina falla. La fenilcetonuria, el trastorno hereditario que impide esa conversión por falta de fenilalanina hidroxilasa, deja escasa tirosina en sangre pese al exceso de fenilalanina acumulada. Las tirosinemias son la situación contraria: un grupo de enfermedades hereditarias que afectan a las enzimas que degradan la tirosina y que, por ese motivo, cursan con concentraciones plasmáticas elevadas de este aminoácido. No, aunque el parecido en el nombre invite a pensarlo. Tirosina procede del griego tyrós, «queso», por el alimento del que Liebig la aisló en 1846. Tiroides procede de otra raíz griega distinta, thyreós, «escudo». Son dos palabras de origen independiente que, al castellanizarse, terminaron sonando parecidas. No en sentido estricto. Se sintetiza a partir de la fenilalanina, así que solo hace falta obtenerla de la dieta cuando ese aporte de fenilalanina es insuficiente. Justus von Liebig, en 1846, a partir de la caseína del queso. Es la molécula de partida. Dos residuos de tirosina, ya incorporados a la tiroglobulina dentro del folículo tiroideo, reciben átomos de yodo y se combinan para formar la tiroxina (T4) o la triyodotironina (T3), según cuántos yodos se incorporen y cómo se acoplen los dos anillos. El proceso completo de yodación, acoplamiento y liberación hormonal se desarrolla en las entradas dedicadas a cada una de esas hormonas.Qué es la tirosina
El aminoácido de tres caminos
Qué no debe confundirse con la tirosina
Preguntas frecuentes
¿Tiene la tirosina alguna relación con el tiroides?
¿Es un aminoácido esencial?
¿Quién la descubrió y cuándo?
¿Qué relación tiene con las hormonas tiroideas?
Referencias
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