DICCIONARIO MÉDICO

Leucoderma

El leucoderma, también escrito leucodermia, es el blanqueamiento de una zona de la piel por pérdida parcial o total de melanina. No designa una enfermedad concreta, sino un signo cutáneo que aparece en trastornos muy distintos, desde defectos congénitos de los melanocitos hasta procesos adquiridos como el vitíligo. Reconocerlo sitúa al dermatólogo ante un grupo determinado de alteraciones de la pigmentación.

Qué es el leucoderma

El término se forma con dos raíces griegas: λευκός (leukós), "blanco", y δέρμα (dérma), "piel". Literalmente, piel blanca. Nombra cualquier área cutánea que ha perdido su color habitual porque le falta melanina, el pigmento que producen los melanocitos de la epidermis. La grafía leucodermia es igual de correcta y resulta algo más común en la literatura médica en español; algún texto clásico recurrió también a la voz acromoderma.

Lo característico del término es que no compromete la causa. Es una descripción. Dice que en ese punto hay menos color del que debería haber, y poco más. Bajo esa misma etiqueta caben cuadros que no comparten ni origen ni evolución: una mancha presente desde el nacimiento y otra que surge en la vida adulta reciben idéntico nombre descriptivo aunque respondan a mecanismos opuestos.

Por qué se pierde el color: el papel del melanocito

Detrás de casi cualquier leucoderma hay un problema con los melanocitos, las células de la capa basal de la epidermis encargadas de fabricar melanina y cederla a los queratinocitos vecinos mediante finas prolongaciones. Cuando esa maquinaria se interrumpe, la piel palidece. El origen puede seguir dos vías: que los melanocitos falten (por destrucción, por un fallo de migración durante el desarrollo embrionario o por ausencia congénita) o que sigan en su sitio pero hayan dejado de sintetizar pigmento con normalidad.

La distinción entre melanocito ausente y melanocito presente pero inactivo no es un matiz académico: condiciona si el color puede regresar. En el vitíligo se destruyen las células; en el albinismo están, pero les falta la dotación enzimática para producir melanina.

Formas congénitas y adquiridas

El modo más práctico de ordenar las leucodermias separa las que están presentes desde el nacimiento de las que se adquieren con el tiempo.

Entre las congénitas figura el albinismo (déficit generalizado de la síntesis de melanina), el piebaldismo (defecto en la migración de melanocitos, con su típico mechón blanco frontal), el nevo acrómico y genodermatosis como el síndrome de Waardenburg, que suma zonas despigmentadas, ojos de distinto color e hipoacusia.

Las adquiridas forman un grupo más nutrido. Encabeza la lista el vitíligo, una leucodermia autoinmunitaria en la que el sistema inmune destruye los propios melanocitos. Vienen después las hipopigmentaciones que quedan tras un eccema, una psoriasis o una quemadura, y las de causa infecciosa, química o farmacológica. Dos de origen infeccioso conservan valor semiológico: la pitiriasis versicolor, por levaduras del género Malassezia, y la leucodermia sifilítica del cuello, el llamado collar de Venus, propio de la sífilis secundaria. También la lepra deja máculas pálidas, en su caso con una pista añadida: la zona pierde sensibilidad.

Leucoderma, hipopigmentación y despigmentación

Varios términos vecinos se solapan y conviene separarlos. La hipopigmentación es el concepto amplio: cualquier merma del color cutáneo, leve o intensa. El leucoderma es su expresión visible en forma de mancha blanca. La despigmentación se reserva para la pérdida completa de pigmento, el extremo del espectro, y voces como acromía o amelanosis apuntan a esa misma ausencia total.

Queda una confusión que es solo de palabras. El prefijo leuco- reaparece en leucodistrofia y en leucoencefalopatía, pero allí el "blanco" es la sustancia blanca del cerebro, no la piel. Comparten raíz griega y nada más.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama leucoderma?

Por sus dos raíces griegas: leukós, "blanco", y dérma, "piel". El nombre describe lo que el ojo ve, una piel blanca, sin adelantar por qué ha ocurrido.

¿Es lo mismo leucoderma que vitíligo?

No. El vitíligo es una de las causas de leucoderma, la más frecuente entre las adquiridas y presente en torno al 1 % de la población, pero no la única. Todo vitíligo produce leucoderma; no todo leucoderma es un vitíligo.

¿Cualquier mancha blanca en la piel es un leucoderma?

Depende. Una zona blanca puede deberse a la falta de melanina (el leucoderma propiamente dicho), pero también a un depósito anómalo de otro pigmento o a un fenómeno vascular que altera el color sin tocar la melanina. El término se reserva para las manchas que nacen de un déficit de pigmento melánico.

¿Tiene algo que ver el leucoderma con la leucodistrofia?

Solo el prefijo. Leuco- significa "blanco" en ambas palabras, pero el leucoderma afecta a la piel y la leucodistrofia a la sustancia blanca del cerebro. Son territorios distintos que la etimología acerca por casualidad.

Referencias

  1. Trastornos de pigmentación de la piel. MedlinePlus en español, Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
  2. Vitíligo. Manual MSD, versión para profesionales.
  3. Vitíligo. Fundación Piel Sana, Academia Española de Dermatología y Venereología.
  4. Vitíligo. MedlinePlus en español, Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Entradas relacionadas

  • Vitíligo: la leucodermia adquirida más frecuente, de origen autoinmunitario.
  • Albinismo: leucodermia congénita generalizada por un defecto de la melanogénesis.
  • Hipopigmentación: concepto amplio que engloba al leucoderma como su manifestación visible.
  • Melanina: pigmento cuya falta explica el blanqueamiento de la piel.
  • Melanocito: célula productora de melanina cuya alteración origina la mayoría de las leucodermias.

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