DICCIONARIO MÉDICO
Inmunoglobulina intravenosa
La inmunoglobulina intravenosa, abreviada IVIG o IGIV, es un preparado de IgG humana policlonal que se obtiene mezclando el plasma de miles de donantes sanos y se administra en vena. Tiene dos usos que poco tienen que ver entre sí: reponer anticuerpos en personas cuyo organismo no los fabrica en cantidad suficiente y modular la actividad inmunitaria en determinadas enfermedades autoinmunes e inflamatorias. Es un hemoderivado plasmático que concentra la fracción de inmunoglobulinas de la sangre humana, sobre todo IgG. Para fabricarla se combina y se fracciona el plasma de un número enorme de donantes, entre mil y quince mil según el lote, lo que garantiza un repertorio de anticuerpos tan variado como la suma de las historias inmunitarias de todas esas personas. Esa amplitud es su seña de identidad: reconoce una cantidad inmensa de antígenos distintos. El adjetivo intravenosa alude a la vía de entrada. Existe también una versión que se inyecta bajo la piel, la inmunoglobulina subcutánea, con las mismas indicaciones de reposición pero un perfil de administración diferente. Uno de los dos es fácil de entender: la sustitución. En personas con inmunodeficiencias humorales, aquellas cuyo organismo no produce anticuerpos en cantidad bastante, la IVIG aporta lo que falta y las protege frente a infecciones de repetición. Aquí obra como una inmunidad pasiva sostenida en el tiempo. Menos evidente, y hasta cierto punto paradójico, es el segundo: la inmunomodulación. En pauta más intensa, la misma preparación de anticuerpos que refuerza a un inmunodeprimido sirve para frenar un sistema inmunitario que se ataca a sí mismo. Se recurre a ella en entidades muy dispares, como la púrpura trombocitopénica inmune, la enfermedad de Kawasaki en su fase aguda, el síndrome de Guillain-Barré, la polineuropatía desmielinizante inflamatoria crónica, la dermatomiositis o algunas formas de miastenia, todas unidas por un mismo hilo: en ellas interesa reajustar una respuesta inmunitaria desbordada. Cómo logra ese efecto modulador no se conoce por completo. Se han descrito varias vías que probablemente coinciden en el tiempo: el bloqueo de los receptores Fc de los macrófagos, la neutralización de autoanticuerpos por parte de anticuerpos antiidiotipo presentes en el propio preparado y la interferencia con la cascada del complemento. La lista sigue abierta. Conviene no confundir la IVIG con otros productos de anticuerpos. Los anticuerpos monoclonales son moléculas diseñadas en el laboratorio para reconocer una sola diana; la IVIG es lo contrario, policlonal y de origen humano, con un repertorio que no se diseña sino que se hereda de los donantes. Tampoco es la globulina antilinfocítica, que también es policlonal pero procede de animales inmunizados, caballo o conejo, y se dirige contra los linfocitos T con una finalidad claramente inmunosupresora, distinta de la modulación fina que persigue la IVIG. Y frente a la inmunoglobulina específica, la distancia está en el repertorio: la específica concentra anticuerpos contra un solo agente; la intravenosa los reúne a miles. Que reúne anticuerpos de muchísimas especificidades distintas, procedentes de muchos donantes, y no una sola molécula repetida. Es el rasgo que la separa de un anticuerpo monoclonal, formado por copias idénticas de un único anticuerpo. Para dos cosas distintas. Como tratamiento sustitutivo, repone anticuerpos en quienes no los producen en cantidad suficiente. Como agente inmunomodulador, ayuda a reequilibrar el sistema inmunitario en algunas enfermedades autoinmunes e inflamatorias. La decisión y el seguimiento corresponden siempre al médico. No. Un anticuerpo monoclonal se fabrica para atacar una diana única y perfectamente definida. La IVIG es una mezcla natural de anticuerpos humanos con un abanico enorme de blancos, que no se diseña en un laboratorio sino que se recoge del plasma de los donantes. Para asegurar la variedad. Reunir el plasma de entre mil y quince mil personas hace que el preparado contenga anticuerpos frente a una gama amplísima de agentes, reflejo de todas las infecciones y vacunas que esos donantes acumularon a lo largo de su vida. Un repertorio así no se obtendría de unos pocos.Qué es la inmunoglobulina intravenosa
Los dos usos: reponer y modular
Diferencias con otros anticuerpos terapéuticos
Preguntas frecuentes
¿Qué quiere decir que la IVIG sea policlonal?
¿Para qué se utiliza?
¿Es lo mismo que un anticuerpo monoclonal?
¿Por qué hace falta el plasma de tantos donantes?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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