DICCIONARIO MÉDICO
Globulina antilinfocítica
La globulina antilinfocítica es la fracción de anticuerpos que se purifica de un suero obtenido contra los linfocitos humanos. Es un preparado policlonal —reúne muchos anticuerpos distintos— que, al unirse a esas células y reducir su número, frena la respuesta inmunitaria, por lo que figura entre los inmunosupresores potentes. Constituye la forma depurada y moderna del antiguo suero antilinfocitario. La globulina antilinfocítica, abreviada a menudo como GAL, es el conjunto de anticuerpos aislado de un antisuero dirigido contra los linfocitos. Para obtenerla se inmuniza a un animal —el caballo o el conejo— con linfocitos humanos; el animal produce anticuerpos contra ellos, y de su suero se extrae y purifica la porción que los contiene, las globulinas. El producto resultante es policlonal: no es un único anticuerpo, sino una mezcla que reconoce muchas moléculas distintas de la superficie del linfocito. El nombre describe con precisión lo que es. «Globulina» designa el grupo de proteínas globulares del plasma al que pertenecen los anticuerpos; «anti-» procede del griego ἀντί («contra»); y «linfocítica» remite a los linfocitos, su objetivo. El origen de la voz «suero», del que parte todo este grupo de preparados, se detalla en la entrada de suero. Sus anticuerpos se unen a numerosos receptores de la superficie de los linfocitos, en especial de los linfocitos T. Esa unión desencadena la destrucción de la célula o la deja sin capacidad de responder. El efecto global es un descenso de la inmunidad celular —la que dirigen los linfocitos T—, mientras que la inmunidad humoral, la de los anticuerpos circulantes, se conserva en buena medida. Esa acción selectiva sobre la rama celular es lo que la convierte en un recurso de inmunosupresión. Su terreno principal es el trasplante de órganos, donde se emplea para contener el rechazo que el sistema inmunitario del receptor monta contra el injerto; también se utiliza en algunos fallos de la médula ósea de origen inmunitario, como la anemia aplásica. Bajo este nombre conviven dos preparados muy próximos, según frente a qué células se haya generado el suero de partida. La globulina antilinfocítica (GAL) procede de la inmunización con linfocitos; la globulina antitimocítica (GAT, o ATG por sus siglas en inglés), de la inmunización con timocitos, los linfocitos T en formación en el timo, por lo que su acción se concentra en esa estirpe. En la práctica los términos se usan a menudo de forma intercambiable, y las preparaciones disponibles pueden ser de origen equino o de conejo. La idea de usar un suero contra los linfocitos es anterior a la globulina. El preparado clásico era el suero antilinfocitario, el suero animal completo, que se incorporó a la práctica clínica hacia mediados de los años setenta. Tenía el inconveniente propio de todo suero heterólogo: las proteínas extrañas del animal podían provocar reacciones en quien lo recibía. Aislar solo la fracción de anticuerpos —la globulina— y descartar el resto de proteínas redujo bastante ese problema. De ahí que la globulina, más depurada, haya desplazado al suero entero. Conviene no confundir varios términos. Frente al suero antilinfocitario, la diferencia es de pureza: la globulina es la fracción de anticuerpos aislada de ese suero. Más relevante es el contraste con los anticuerpos monoclonales que también actúan sobre los linfocitos: la globulina antilinfocítica es policlonal, una mezcla que se une a muchas dianas a la vez, mientras que un anticuerpo monoclonal reconoce una sola molécula con total especificidad. Y respecto a las inmunoglobulinas en general, la antilinfocítica es un caso particular: una inmunoglobulina seleccionada por su diana, los linfocitos, y no un preparado de anticuerpos variados como los que se administran para reforzar las defensas. «Globulina» es el grupo de proteínas del plasma al que pertenecen los anticuerpos; «anti-» viene del griego ἀντί, «contra»; y «linfocítica» señala su diana, los linfocitos. En conjunto: la globulina dirigida contra los linfocitos. No. El suero antilinfocitario es el suero animal completo; la globulina antilinfocítica es solo la fracción de anticuerpos, ya purificada y separada del resto de proteínas. Esa purificación es la que la ha convertido en la forma de uso actual. La célula frente a la que se obtuvo el suero. La antilinfocítica parte de linfocitos; la antitimocítica, de timocitos —linfocitos T en maduración—, de modo que su acción recae sobre los linfocitos T. Los dos términos se emplean con frecuencia como equivalentes. No. Es un preparado policlonal: una mezcla de anticuerpos distintos que se unen a varias moléculas de la superficie del linfocito. Un anticuerpo monoclonal, en cambio, está formado por copias idénticas dirigidas contra una única diana. Si desea profundizar en conceptos asociados a la globulina antilinfocítica, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la globulina antilinfocítica
Cómo actúa
Globulina antilinfocítica y globulina antitimocítica
Del suero entero a la fracción purificada
Diferenciación con preparados próximos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre?
¿Es lo mismo que el suero antilinfocitario?
¿Qué diferencia hay entre globulina antilinfocítica y antitimocítica?
¿Es un anticuerpo monoclonal?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
© Clínica Universidad de Navarra 2026