DICCIONARIO MÉDICO
Suero antilinfocitario
El suero antilinfocitario es un antisuero dirigido contra los linfocitos, las células que gobiernan la respuesta inmunitaria, y que al unirse a ellos reduce su número o su actividad. Por ese efecto se cuenta entre los agentes inmunosupresores. Es la forma clásica, de suero animal completo, que hoy ha cedido buena parte de su uso a la fracción purificada de anticuerpos. El suero antilinfocitario es un tipo de antisuero: un suero cargado de anticuerpos dirigidos, en este caso, contra los linfocitos humanos. Se prepara inmunizando a un animal, tradicionalmente el caballo o el conejo, con linfocitos humanos, de modo que su organismo fabrica anticuerpos contra ellos; ese suero, una vez recogido del animal, es el preparado antilinfocitario. El nombre reúne tres piezas: el prefijo «anti-» (del griego ἀντί, «contra»), «linfocito», la célula a la que se enfrenta, y «suero». El origen de esta última voz se explica en su entrada propia del diccionario. Sus anticuerpos se unen a los linfocitos que circulan por la sangre, sobre todo a los linfocitos T, y provocan que se eliminen o queden inactivos. Al bajar el número de estas células, decae la parte de la respuesta inmunitaria que ellas dirigen. Ese efecto es lo que lo sitúa entre los recursos de inmunosupresión, un terreno al que se recurre, entre otras situaciones, para atenuar el rechazo de un trasplante de órgano. La idea de usar un suero contra los linfocitos como herramienta inmunosupresora se abrió camino a mediados de la década de 1960, con los experimentos del cirujano escocés Michael Woodruff y su equipo sobre la supervivencia de trasplantes renales en perros tratados con suero antilinfocitario, y con los trabajos paralelos de Peter Medawar sobre el mecanismo de acción de este tipo de antisueros. El interés que despertaron esos resultados llevó a un simposio monográfico de la Fundación Ciba en 1967, dedicado por completo al suero antilinfocitario. El suero antilinfocitario arrastra el inconveniente de todo suero heterólogo: las proteínas del animal, ajenas al organismo que las recibe, pueden desencadenar reacciones. Por eso ha ido cediendo terreno a su versión depurada, la globulina antilinfocítica, en la que se aísla solo la fracción de anticuerpos y se descarta el resto de proteínas del suero. El principio activo, los anticuerpos contra los linfocitos, es el mismo en ambas; la diferencia está en la pureza del preparado. Se compone del prefijo griego ἀντί, «contra», de «linfocito» y de «suero»: literalmente, un suero dirigido contra los linfocitos. No exactamente. El suero antilinfocitario es el suero animal completo; la globulina antilinfocítica es la fracción de anticuerpos ya purificada que se extrae de él, y ha sustituido en gran medida al suero entero por ser mejor tolerada. Su forma de suero completo ha quedado en gran parte relegada a un papel histórico. Los preparados actuales de este tipo de inmunosupresión son, casi siempre, las fracciones purificadas de anticuerpos. Sí. Es un antisuero como cualquier otro, un suero lleno de anticuerpos, con la particularidad de que su diana son las propias células del sistema inmunitario y no una toxina o un microorganismo externo.Qué es el suero antilinfocitario
Cómo actúa
Origen del preparado
Del suero entero a la globulina purificada
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre?
¿Es lo mismo que la globulina antilinfocítica?
¿Sigue usándose hoy?
¿Es un tipo de antisuero?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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