DICCIONARIO MÉDICO

Hipersensibilidad tipo I (tipo 1)

La hipersensibilidad tipo I es la reacción inmunitaria inmediata mediada por inmunoglobulina E (IgE). Tras un primer contacto silencioso con el alérgeno, la reexposición desencadena la degranulación de mastocitos y basófilos, con liberación de histamina y otros mediadores inflamatorios en cuestión de minutos. Es el mecanismo que subyace a la alergia clásica y a la anafilaxia.

Qué es la hipersensibilidad tipo I

La hipersensibilidad tipo I —también llamada hipersensibilidad inmediata, anafiláctica o mediada por IgE— es el primer tipo de la clasificación que Philip Gell y Robin Coombs propusieron en 1963. Se define como una respuesta inmunitaria exagerada en la que anticuerpos de clase IgE, fijados a la superficie de mastocitos tisulares y basófilos circulantes, reconocen un antígeno por lo demás inocuo (un alérgeno) y desencadenan la liberación masiva de mediadores vasoactivos y proinflamatorios.

El adjetivo "inmediata" no es retórico: los síntomas pueden aparecer en segundos o minutos tras el contacto con el alérgeno, algo que la distingue netamente de la hipersensibilidad tipo IV, donde la respuesta tarda entre 24 y 72 horas. Charles Richet y Paul Portier fueron los primeros en documentar experimentalmente este tipo de reacción cuando, en 1902, inyectaron por segunda vez toxina de anémona de mar a perros previamente sensibilizados y observaron un colapso cardiovascular fulminante. Richet acuñó entonces el término anaphylaxie —del griego ἀνά (aná), "contra", y φύλαξις (phýlaxis), "protección"— para subrayar que la segunda dosis, lejos de proteger, resultaba letal. La palabra alergia, por su parte, la introdujo Clemens von Pirquet en 1906: del griego ἄλλος (állos), "otro", y ἔργον (érgon), "reacción".

Fase de sensibilización y fase efectora

La reacción de tipo I se desarrolla en dos tiempos bien diferenciados. En la fase de sensibilización, el alérgeno entra en contacto por primera vez con el organismo —por vía inhalatoria, digestiva, cutánea o parenteral— y es capturado por las células presentadoras de antígeno, que lo procesan y lo presentan a los linfocitos T CD4+ de perfil Th2. Estos linfocitos liberan interleucinas (sobre todo IL-4 e IL-13) que inducen a los linfocitos B a cambiar de isotipo y producir IgE específica frente al alérgeno. La IgE recién sintetizada se une por su fragmento Fc al receptor de alta afinidad FcεRI, presente en la membrana de mastocitos y basófilos. Todo este proceso es clínicamente silencioso: el paciente no nota nada.

La fase efectora se desencadena cuando el alérgeno reaparece y se une a las moléculas de IgE ya fijadas en la superficie del mastocito. Al entrecruzar dos o más IgE, el alérgeno activa cascadas de señalización intracelular que provocan la degranulación del mastocito. Los gránulos liberan mediadores preformados —histamina, triptasa, heparina— y el mastocito inicia a la vez la síntesis de mediadores lipídicos nuevos: leucotrienos, prostaglandinas y factor activador de plaquetas. El resultado es vasodilatación, aumento de la permeabilidad vascular, contracción del músculo liso bronquial, hipersecreción mucosa y reclutamiento de eosinófilos y otros leucocitos al foco inflamatorio.

En muchos casos existe además una fase tardía, que aparece entre 4 y 8 horas después, sostenida por las citocinas y quimiocinas liberadas durante la degranulación inicial. Esta fase tardía explica por qué algunos pacientes empeoran horas después de la exposición, cuando la reacción inmediata parecía haber cedido.

Manifestaciones clínicas representativas

El espectro clínico del tipo I es muy amplio. En su forma más localizada produce rinitis alérgica (estornudos, congestión, rinorrea acuosa), conjuntivitis, urticaria o asma alérgica —según el órgano donde se produce el contacto con el alérgeno—. Los alérgenos más frecuentes son pólenes, ácaros del polvo, epitelios animales, hongos ambientales, ciertos alimentos (leche, huevo, frutos secos, marisco) y venenos de himenópteros.

En su forma sistémica, la más grave, constituye la reacción anafiláctica: hipotensión, broncoespasmo generalizado, edema laríngeo y riesgo de parada cardiorrespiratoria. La anafilaxia puede desencadenarse por fármacos (antibióticos betalactámicos, relajantes musculares), alimentos, látex o picaduras de insectos, y requiere intervención inmediata.

Diferencia con los otros tres tipos de Gell y Coombs

La hipersensibilidad tipo I se distingue del resto de la clasificación por tres rasgos principales: el isotipo del anticuerpo implicado (IgE, frente a IgG/IgM en los tipos II y III), la velocidad de la respuesta (minutos, frente a horas o días) y la célula efectora protagonista (el mastocito, frente al neutrófilo del tipo III o el linfocito T del tipo IV). La tipo II requiere que el anticuerpo se dirija contra un antígeno situado en la superficie de una célula propia; la tipo III, que se formen complejos inmunes circulantes que se depositen en los tejidos; y la tipo IV prescinde por completo de anticuerpos: la lesión la causan directamente los linfocitos T.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama hipersensibilidad "inmediata"?

Porque los síntomas aparecen en minutos —a veces en segundos— tras la reexposición al alérgeno. Esto se debe a que los mediadores responsables (histamina, triptasa) ya están almacenados en los gránulos del mastocito y se liberan de golpe al producirse la degranulación. No hace falta esperar a que se sinteticen proteínas nuevas ni a que proliferen células, como ocurre en la hipersensibilidad retardada.

¿Es lo mismo hipersensibilidad tipo I que alergia?

En la práctica clínica, casi siempre. La mayoría de las reacciones alérgicas habituales (rinitis, asma, urticaria, anafilaxia por alimentos o picaduras) son de tipo I. Sin embargo, hay manifestaciones alérgicas que implican otros tipos: por ejemplo, la dermatitis alérgica de contacto es una reacción de tipo IV, mediada por linfocitos T y no por IgE.

¿Todo el mundo puede desarrollar una reacción de tipo I?

Potencialmente sí, pero las personas atópicas —las que tienen una predisposición genética a producir cantidades elevadas de IgE frente a alérgenos ambientales comunes— la desarrollan con mucha mayor frecuencia. La atopia tiene un componente hereditario importante y se asocia a rinitis alérgica, asma y dermatitis atópica.

¿Las reacciones pseudoalérgicas son de tipo I?

No. Las reacciones pseudoalérgicas (o anafilactoides) imitan la clínica de una reacción de tipo I —urticaria, broncoespasmo, hipotensión— pero no están mediadas por IgE ni requieren sensibilización previa. Se producen por mecanismos no inmunológicos, como la liberación directa de histamina por contrastes yodados o ciertos fármacos. Técnicamente, no son hipersensibilidad inmunológica.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Alergias. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Fernandez J. Generalidades sobre los trastornos alérgicos y atópicos. Manual MSD, versión para profesionales.
  3. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Anafilaxia. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  4. Real Academia Española. Alergia. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la hipersensibilidad tipo I, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Hipersensibilidad: el concepto general y la clasificación completa de Gell y Coombs en cuatro tipos.
  • Hipersensibilidad tipo II: reacción citotóxica mediada por anticuerpos IgG o IgM contra antígenos de superficie celular.
  • Hipersensibilidad tipo III: reacción por depósito tisular de complejos antígeno-anticuerpo circulantes.
  • Hipersensibilidad tipo IV: reacción retardada mediada por linfocitos T.
  • Inmunoglobulina E: el isotipo de anticuerpo cuya unión al mastocito desencadena la reacción de tipo I.
  • Mastocito: célula tisular con gránulos de histamina, protagonista de la degranulación en la hipersensibilidad inmediata.
  • Histamina: mediador vasoactivo liberado por los mastocitos durante la fase efectora.
  • Alérgeno: antígeno inocuo capaz de desencadenar una respuesta de IgE en individuos susceptibles.
  • Reacción anafiláctica: la manifestación sistémica más grave de la hipersensibilidad tipo I.
  • Alergia: respuesta inmunitaria excesiva mediada habitualmente por IgE frente a sustancias inocuas.

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