DICCIONARIO MÉDICO
Alergia
La alergia es una reacción de hipersensibilidad del sistema inmunitario frente a sustancias del entorno que, en la mayoría de las personas, son inocuas. El término fue acuñado en 1906 por el pediatra austríaco Clemens von Pirquet a partir de las palabras griegas állos ("otro, diferente") y érgon ("acción, reacción"), para designar una reactividad alterada del organismo frente a un estímulo externo. Desde el punto de vista inmunológico, la alergia es una respuesta inmunitaria específica, exagerada e inadecuada que se desencadena cuando el sistema defensivo del organismo identifica como nocivas sustancias externas que, en condiciones normales, no representan ninguna amenaza. Estas sustancias capaces de provocar una reacción alérgica reciben el nombre de alérgenos, y pueden ser pólenes, ácaros del polvo, epitelios de animales, hongos, alimentos, medicamentos o venenos de insectos, entre muchos otros. La definición consensuada por la Organización Mundial de la Alergia (WAO) y la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI) describe la alergia como una "reacción de hipersensibilidad iniciada por mecanismos inmunológicos específicos". El rasgo característico de la mayoría de las alergias es la producción de un anticuerpo concreto, la inmunoglobulina E (IgE), por parte del sistema inmunitario del paciente frente al alérgeno. Cuando Clemens von Pirquet propuso el término en 1906, su intención era describir un cambio neutro en la reactividad inmunitaria, sin connotación negativa. La palabra "alergia" englobaba originalmente todo tipo de respuesta del sistema inmunitario frente a un estímulo externo, tanto la respuesta protectora (la verdadera inmunidad) como la respuesta perjudicial. Sin embargo, el uso clínico fue restringiendo el significado, y en pocos años "alergia" pasó a identificarse específicamente con las reacciones perjudiciales del sistema inmunitario frente a sustancias inocuas. Esta evolución conceptual explica que hoy se distingan con precisión cuatro términos relacionados pero distintos: En 1963, los inmunólogos británicos Philip Gell y Robin Coombs propusieron una clasificación de las reacciones de hipersensibilidad que sigue vigente y constituye el marco conceptual de referencia en alergología e inmunología clínica: Las reacciones de tipo I son, con mucha diferencia, las más frecuentes y las que se identifican habitualmente con el concepto cotidiano de "alergia". Aunque prácticamente cualquier sustancia puede actuar como alérgeno en una persona predispuesta, los alérgenos se agrupan habitualmente en cuatro grandes categorías según su vía de contacto con el organismo: El contacto del alérgeno con un organismo predispuesto desencadena la liberación de histamina y otros mediadores químicos por parte de los mastocitos y los basófilos, responsables de las manifestaciones clínicas de la reacción alérgica. Esta entrada del diccionario describe el concepto de alergia desde el punto de vista definitorio, etimológico y nosológico. Si busca información detallada sobre los síntomas concretos de los distintos tipos de alergia, las pruebas diagnósticas (prick test, IgE específica, diagnóstico molecular por microarray), el tratamiento farmacológico, la inmunoterapia con vacunas o los anticuerpos monoclonales para alergias graves, consulte la ficha clínica completa en el Departamento de Alergología e Inmunología Clínica de la Clínica Universidad de Navarra: El término fue acuñado en 1906 por el pediatra austríaco Clemens von Pirquet a partir de las raíces griegas állos ("otro, diferente") y érgon ("acción, reacción"), para describir una reactividad alterada del organismo frente a un estímulo externo. Originalmente designaba cualquier respuesta inmunitaria modificada, pero el uso clínico fue restringiendo su significado a las reacciones perjudiciales del sistema inmunitario frente a sustancias inocuas. No. La alergia es una reacción del sistema inmunitario, mientras que la intolerancia se debe a la dificultad del organismo para digerir o procesar una sustancia (habitualmente un alimento) sin que intervenga el sistema inmunitario. La intolerancia a la lactosa, por ejemplo, no es una alergia: se debe al déficit de la enzima lactasa, no a una respuesta inmunológica. La clasificación clásica de Gell y Coombs (1963) distingue cuatro tipos de reacciones de hipersensibilidad: tipo I o inmediata (mediada por IgE), tipo II o citotóxica (mediada por IgG e IgM), tipo III (por inmunocomplejos) y tipo IV o retardada (mediada por linfocitos T). Las reacciones de tipo I son las más frecuentes y constituyen el mecanismo subyacente a la mayoría de las enfermedades alérgicas comunes. La hipersensibilidad es el término más amplio: designa cualquier respuesta exagerada del organismo frente a un estímulo, sea o no de origen inmunitario. La alergia es una hipersensibilidad de mecanismo inmunológico demostrado. La atopia es la predisposición genética a desarrollar alergias mediadas por IgE: una persona atópica tiene tendencia familiar a producir anticuerpos IgE frente a alérgenos comunes, pero no necesariamente padece síntomas alérgicos en todo momento. © Clínica Universidad de Navarra 2026
¿Qué es la alergia?Origen del término: de Pirquet a la inmunología moderna
Clasificación de Gell y Coombs: los cuatro tipos de hipersensibilidad
Los grandes grupos de alérgenos
Información clínica relacionada en CUN
Preguntas frecuentes sobre el concepto de alergia
¿Por qué se llama "alergia"?
¿Es lo mismo alergia que intolerancia?
¿Cuántos tipos de hipersensibilidad existen?
¿Qué diferencia hay entre alergia, atopia e hipersensibilidad?
Referencias