DICCIONARIO MÉDICO
Gastrinoma
El gastrinoma es un tumor neuroendocrino funcionante que secreta gastrina de forma autónoma y no regulada. La hipergastrinemia resultante provoca una hipersecreción persistente de ácido clorhídrico gástrico, cuadro que se conoce como síndrome de Zollinger-Ellison. Su localización más frecuente es la pared del duodeno, seguida del páncreas. Se construye el término a partir de gastrina (la hormona que el tumor produce en exceso) y el sufijo griego -ωμα (-ōma, «tumor»). A su vez, gastrina deriva de γαστήρ (gastḗr, «estómago»), porque fue aislada a partir de mucosa gástrica por Gregory y Tracy en la década de 1960. La conexión entre un tumor de los islotes pancreáticos y la hipersecreción ácida fue propuesta en 1955 por Robert Zollinger y Edwin Ellison, aunque en aquel momento la hormona responsable no se había identificado todavía. En condiciones normales, las células G del antro del estómago liberan gastrina en respuesta a la ingestión de alimentos y su producción se frena cuando el pH intragástrico desciende lo suficiente, gracias a un mecanismo de retroalimentación mediado por la somatostatina. El gastrinoma se salta ese freno por completo: produce gastrina de forma continua e independiente del pH, lo que mantiene a las células parietales en estado de estimulación permanente. Durante décadas se asumió que el gastrinoma era un tumor pancreático. Las series quirúrgicas más recientes han modificado esa visión: entre el 50 % y el 85 % de los gastrinomas se localizan en la pared del duodeno, y solo alrededor de un 25 % asientan en el parénquima pancreático. Un porcentaje menor aparece en ganglios linfáticos peripancreáticos, mesenterio o, de forma anecdótica, en localizaciones ectópicas como el ovario o el hígado. La gran mayoría se concentra dentro de una zona anatómica bien delimitada que la literatura denomina «triángulo del gastrinoma»: sus vértices son el hilio hepático (unión del conducto cístico con el colédoco), el cuello del páncreas y la tercera porción del duodeno. Es un dato útil porque orienta la búsqueda del tumor cuando las pruebas de imagen no consiguen localizarlo en un primer intento, algo que no es infrecuente dado el pequeño tamaño que muchos gastrinomas tienen al inicio. Aproximadamente el 75 % de los gastrinomas son esporádicos. El 25 % restante aparece en el contexto de la neoplasia endocrina múltiple tipo 1 (NEM-1), un síndrome hereditario autosómico dominante causado por mutaciones del gen MEN1. En la NEM-1, los gastrinomas suelen ser múltiples y de menor tamaño, y coexisten con hiperparatiroidismo y adenomas hipofisarios. Desde el punto de vista histológico, el gastrinoma comparte la arquitectura organoide y el patrón inmunohistoquímico de los demás tumores neuroendocrinos pancreáticos: positividad para cromogranina A, sinaptofisina y, de forma específica, gastrina. Entre la mitad y dos tercios de los gastrinomas esporádicos presentan criterios histológicos de malignidad, y hasta un 60 % de los pacientes tienen ya diseminación metastásica en el momento del hallazgo, sobre todo al hígado y a los ganglios linfáticos regionales. No obstante, el crecimiento del tumor es habitualmente lento, lo que lo diferencia del adenocarcinoma ductal. La incidencia anual del gastrinoma se estima entre 0,1 y 3 casos por millón de habitantes. Constituye la causa de menos del 1 % de todos los casos de úlcera péptica. La edad de presentación más frecuente se sitúa entre los 40 y los 50 años, con una discreta tendencia al predominio masculino (proporción cercana a 3:2 en las series más amplias). Dentro de los TNE-P funcionantes, el gastrinoma se distingue por la hormona que secreta y por las consecuencias de esa secreción. El insulinoma produce insulina (hipoglucemia), el vipoma libera péptido intestinal vasoactivo (diarrea acuosa profusa) y el glucagonoma genera glucagón (hiperglucemia y eritema necrolítico migratorio). El gastrinoma es, después del insulinoma, el segundo TNE-P funcionante más frecuente en la mayoría de las series. De gastrina (del griego γαστήρ, «estómago»), la hormona que el tumor produce en exceso, y el sufijo -ωμα (-ōma), que designa un tumor. El nombre indica literalmente «tumor de gastrina». No exactamente. El gastrinoma es el tumor; el síndrome de Zollinger-Ellison es la consecuencia clínica de la hipergastrinemia que ese tumor produce. Puede existir un gastrinoma sin que se manifieste el síndrome completo, y en sentido estricto son dos conceptos distintos, aunque la literatura los emplea a menudo de forma intercambiable. La localización más frecuente es la pared del duodeno, no el páncreas, pese a lo que sugería la descripción original de 1955. Las series quirúrgicas actuales sitúan entre el 50 % y el 85 % de los gastrinomas en el duodeno. Alrededor del 25 % de los gastrinomas se presentan dentro de la NEM-1, un síndrome hereditario por mutaciones del gen MEN1. En esos pacientes los gastrinomas tienden a ser múltiples y se asocian a tumores en otras glándulas endocrinas. Si desea ampliar información sobre el gastrinoma y conceptos asociados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el gastrinoma
Localización y el triángulo del gastrinoma
Formas esporádica y asociada a NEM-1
Epidemiología
Diferenciación con otros tumores neuroendocrinos funcionantes
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «gastrinoma»?
¿Es lo mismo que el síndrome de Zollinger-Ellison?
¿Se localiza siempre en el páncreas?
¿Qué relación tiene con la neoplasia endocrina múltiple?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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