DICCIONARIO MÉDICO
Insulinoma
El insulinoma es un tumor neuroendocrino del páncreas que se origina en las células beta de los islotes de Langerhans y secreta insulina de forma autónoma, sin responder a los mecanismos habituales de retroalimentación glucémica. Es el tumor neuroendocrino funcional más frecuente del páncreas, con una incidencia estimada de 1 a 4 casos por millón de habitantes al año. Compuesto a partir de insulina (del latín insula, "isla", en referencia a los islotes pancreáticos donde se produce esta hormona) y el sufijo griego -ωμα (-ōma), que designa un tumor o masa tisular, el nombre «insulinoma» significa literalmente «tumor de la isla»: una neoplasia nacida en las células insulares del páncreas que conserva la capacidad de sintetizar y liberar insulina, pero lo hace sin freno. En una célula beta normal, la secreción de insulina se ajusta segundo a segundo a la concentración de glucosa circulante; en el insulinoma, esa regulación se pierde y la hormona se vierte al torrente sanguíneo con independencia de las necesidades metabólicas. En 1927, Russell Wilder, de la Clínica Mayo, publicó el primer caso bien documentado de un tumor de islotes pancreáticos que provocaba episodios recurrentes de hipoglucemia. Pocos años después, Allen O. Whipple describió la tríada clínica que lleva su nombre y que vinculaba la caída de glucosa en ayunas con la aparición de manifestaciones neuroglucopénicas y su resolución tras la administración de glucosa. Esa tríada sigue siendo, casi un siglo después, el punto de partida conceptual cuando se sospecha un exceso autónomo de insulina. La consecuencia directa de la producción descontrolada de insulina es la hipoglucemia. Cuando la concentración de glucosa en sangre desciende por debajo de los umbrales fisiológicos, el cerebro se queda sin su principal sustrato energético (las neuronas dependen de la glucosa de forma casi exclusiva a corto plazo). Ese déficit de combustible neuronal origina lo que se conoce como neuroglucopenia: un espectro que va desde dificultades de concentración hasta la pérdida de conciencia. Los episodios tienden a ser más frecuentes en ayunas o tras el ejercicio físico, situaciones en las que la glucemia baja de forma fisiológica y la insulina autónoma del tumor impide la contrarregulación normal. Resulta llamativo que muchos pacientes con insulinoma refieran haber ganado peso en los meses previos a la identificación del tumor. La explicación es sencilla: el exceso crónico de insulina favorece la lipogénesis y, además, la persona come con más frecuencia para contrarrestar las bajadas de glucosa, a menudo de forma instintiva y sin establecer una conexión consciente entre ambos fenómenos. A pesar de ser el tumor neuroendocrino funcional pancreático más común, el insulinoma sigue siendo una neoplasia rara en términos absolutos. Su incidencia se sitúa entre 1 y 4 casos nuevos por millón de habitantes y año, con un pico de presentación entre la cuarta y la sexta década de la vida. Las mujeres se ven afectadas con una frecuencia ligeramente superior a los varones en la mayoría de las series publicadas. Alrededor del 90 % de los insulinomas son benignos y solitarios: un único nódulo, habitualmente menor de 2 cm, que se distribuye con frecuencia similar entre cabeza, cuerpo y cola del páncreas. Esa distribución uniforme lo distingue de otros tumores pancreáticos que muestran predilección regional. El 10 % restante presenta criterios de malignidad, incluyendo invasión local o metástasis a distancia. Entre un 5 % y un 10 % de los insulinomas aparecen en el contexto de la neoplasia endocrina múltiple de tipo 1 (MEN-1), un síndrome hereditario autosómico dominante causado por mutaciones en el gen MEN1 (cromosoma 11q13). En estos pacientes, el insulinoma suele ser múltiple y se acompaña de tumores en otras glándulas endocrinas (paratiroides, hipófisis). Cuando el insulinoma es multifocal en una persona joven, la posibilidad de un MEN-1 subyacente merece evaluación específica. El insulinoma pertenece a la familia de los tumores neuroendocrinos pancreáticos funcionantes, que comparten su origen en las células de los islotes pero se distinguen por la hormona que secretan y el síndrome clínico que producen. El gastrinoma libera gastrina y provoca hipersecreción ácida gástrica; el glucagonoma secreta glucagón y cursa con hiperglucemia y un exantema cutáneo característico. El VIPoma produce péptido intestinal vasoactivo y genera diarrea acuosa profusa; el somatostatinoma inhibe múltiples ejes hormonales. Fuera del ámbito neoplásico, la nesidioblastosis puede imitar al insulinoma: consiste en una hiperplasia difusa de células beta que también causa hipoglucemia hiperinsulinémica, pero sin un tumor identificable. La distinción es relevante porque el abordaje difiere. En neonatos, la nesidioblastosis es la causa más frecuente de hipoglucemia persistente; en adultos, es muy infrecuente y a veces solo se identifica tras la exploración quirúrgica. De insulina (derivada a su vez del latín insula, "isla", porque la hormona se produce en los islotes pancreáticos) y el sufijo griego -oma, que designa un tumor. Literalmente, un tumor originado en las células insulares del páncreas. No, en absoluto. Aproximadamente el 90 % de los insulinomas son benignos y solitarios. Solo alrededor del 10 % presenta criterios de malignidad. Esa proporción tan favorable lo distingue de la mayoría de las neoplasias pancreáticas. Entre un 5 % y un 10 % de los insulinomas se presentan como parte de la neoplasia endocrina múltiple de tipo 1. Este síndrome, de herencia autosómica dominante, predispone a tumores simultáneos en paratiroides, hipófisis y páncreas. Cuando un paciente joven presenta un insulinoma multifocal, se recomienda investigar una posible mutación en el gen MEN1. Son conceptos distintos. El hiperinsulinismo es un término genérico que designa cualquier situación de producción excesiva de insulina, sea cual sea la causa: resistencia periférica a la insulina, nesidioblastosis, fármacos o, efectivamente, un insulinoma. El insulinoma es una de las causas posibles de hiperinsulinismo, pero no la única ni la más frecuente. Si desea profundizar en los conceptos vinculados al insulinoma y a los tumores neuroendocrinos pancreáticos, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el insulinoma
Secreción autónoma de insulina y consecuencias metabólicas
Epidemiología y asociación con neoplasia endocrina múltiple
Diferenciación con otros tumores neuroendocrinos pancreáticos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «insulinoma»?
¿El insulinoma es siempre maligno?
¿Qué relación tiene el insulinoma con el síndrome MEN-1?
¿Es lo mismo insulinoma que hiperinsulinismo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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