DICCIONARIO MÉDICO
Somatostatinoma
El somatostatinoma es un tumor neuroendocrino raro que se origina en las células delta del páncreas o de la mucosa duodenal y libera cantidades elevadas de somatostatina. Su incidencia se estima en torno a un caso por cada cuarenta millones de habitantes al año, lo que lo convierte en uno de los tumores neuroendocrinos funcionantes menos frecuentes. Cuando produce manifestaciones clínicas, lo hace a través del llamado síndrome del somatostatinoma, definido clásicamente por la combinación de diabetes mellitus, colelitiasis y esteatorrea. Se denomina somatostatinoma a una neoplasia neuroendocrina bien diferenciada que asienta sobre las células delta o células D, las productoras fisiológicas de somatostatina dentro de los islotes pancreáticos y de la mucosa del intestino delgado proximal. Pertenece, por tanto, al grupo de los tumores neuroendocrinos gastroenteropancreáticos funcionantes, junto con el insulinoma, el gastrinoma, el glucagonoma y el VIPoma. Lo que lo singulariza es la hormona que libera: la somatostatina inhibe la mayor parte de las secreciones endocrinas y exocrinas del tubo digestivo, y esa acción inhibidora global es la que explica el cuadro clínico cuando aparece. El término combina dos componentes de origen grecolatino. Somatostatina procede del griego σῶμα (sōma), cuerpo, y de στατός (statós), participio del verbo ἵστημι, detener o mantener quieto, con el sufijo -ina propio de los nombres de péptidos y hormonas. El nombre alude a su efecto inhibidor original, descrito como capacidad de frenar la liberación de hormona de crecimiento (somatotropina). El sufijo final -oma proviene del griego -ωμα, empleado en nomenclatura médica para designar tumefacciones o tumores. Somatostatinoma significa literalmente, por tanto, tumor productor de somatostatina. La hormona fue aislada en 1973 por el equipo de Roger Guillemin en el Salk Institute, premio Nobel cuatro años después por sus trabajos sobre péptidos hipotalámicos. El nombre del tumor es posterior y se acuñó en 1977, cuando se publicaron los dos primeros casos en la literatura médica. La somatostatina actúa como freno biológico de amplio espectro. Inhibe la secreción de insulina y de glucagón en el propio islote pancreático, reduce la liberación de enzimas digestivas y de bicarbonato por el páncreas exocrino, frena la motilidad gastrointestinal y la contracción de la vesícula biliar, y disminuye la producción de ácido clorhídrico en el estómago. En condiciones fisiológicas, esa acción contribuye a modular la digestión. Cuando un tumor secreta cantidades muy superiores a las normales, esos mismos efectos se exageran y dan lugar al cuadro descrito como síndrome del somatostatinoma. Tres alteraciones definen la tríada clásica, todas ellas consecuencia directa de la inhibición hormonal sostenida: una diabetes mellitus habitualmente leve, derivada del bloqueo de la liberación de insulina; colelitiasis, atribuida a la menor contracción vesicular y a la inhibición de la colecistoquinina; y esteatorrea, por insuficiencia pancreática exocrina relativa. Algunas clasificaciones añaden a esta tríada la diarrea, la pérdida de peso y la hipoclorhidria o aclorhidria, configurando lo que se ha denominado péntada del somatostatinoma. Ahora bien, el cuadro completo dista de ser la regla. Los registros publicados estiman que el síndrome íntegro aparece solo en torno al diecinueve por ciento de los pacientes. Muchos somatostatinomas son clínicamente silentes y se descubren de forma incidental durante pruebas de imagen abdominales o estudios de cribado en pacientes con síndromes hereditarios. Otros se manifiestan de manera inespecífica, con dolor abdominal, ictericia obstructiva en los duodenales periampulares, o como hallazgo en una hemorragia digestiva. Más de la mitad de los somatostatinomas se originan en el páncreas, con preferencia por la cabeza pancreática. El resto asienta en el duodeno, sobre todo en la región periampular, y una proporción menor aparece en otras localizaciones del intestino delgado proximal, en la ampolla de Vater o, de manera infrecuente, en el conducto cístico y el yeyuno. La distinción entre las dos localizaciones principales no es solo topográfica. Los somatostatinomas pancreáticos suelen ser de mayor tamaño en el momento del diagnóstico, alcanzan con frecuencia más de cinco centímetros, secretan mayor cantidad de hormona y son los que con más probabilidad presentan el síndrome inhibidor completo. Los duodenales, en cambio, tienden a ser más pequeños, a producir somatostatina en menor cuantía y a manifestarse por efecto mecánico, sobre todo obstrucción biliar o sangrado, más que por la propia hiperhormonalidad. Esta diferencia clínica se ha vinculado al menor contenido hormonal y a la peor capacidad secretora de los tumores duodenales. Buena parte de los casos publicados se diagnostican en estadios avanzados. La mayoría de los somatostatinomas pancreáticos son malignos y presentan metástasis al diagnóstico, sobre todo hepáticas y ganglionares. Los duodenales, aunque siguen comportándose como neoplasias potencialmente malignas, tienden a un curso menos agresivo cuando se detectan precozmente. Una parte de los somatostatinomas no aparecen de forma aislada, sino en el contexto de síndromes genéticos predisponentes. La asociación más característica con los duodenales es la neurofibromatosis tipo 1 o enfermedad de von Recklinghausen: hasta la mitad de los somatostatinomas duodenales periampulares descritos en la literatura corresponden a pacientes con neurofibromatosis, en ocasiones acompañados de feocromocitoma. Los pancreáticos pueden formar parte del síndrome de neoplasia endocrina múltiple tipo 1 (MEN1, también llamado síndrome de Wermer) y, con menor frecuencia, de la enfermedad de von Hippel-Lindau. En estos casos suelen ser múltiples y coexisten con otras lesiones endocrinas, especialmente paratiroideas e hipofisarias en MEN1. La detección de un somatostatinoma en una persona joven o con antecedentes familiares de tumores endocrinos obliga a investigar la posibilidad de un sustrato hereditario. Los dos primeros casos de somatostatinoma se publicaron de forma independiente y casi simultánea en la primavera de 1977. En marzo, Lars-Inge Larsson y colaboradores, en Dinamarca, describieron en The Lancet un tumor pancreático productor de somatostatina con características clínicas y fisiológicas peculiares. Apenas un mes después, en abril, el grupo de Om P. Ganda y Gordon Weir, en Boston, presentó en The New England Journal of Medicine un caso análogo bajo el título "Somatostatinoma: a somatostatin-containing tumor of the endocrine pancreas", artículo al que se atribuye la introducción formal del término en la literatura médica. La descripción completa del síndrome clínico llegó dos años más tarde, en 1979, cuando el gastroenterólogo austríaco Günter Krejs y su equipo publicaron en la misma revista neoyorkina el caso de un varón de cincuenta y dos años con un tumor periampular productor de somatostatina, en el que aparecían reunidas todas las manifestaciones que hoy reconocemos como propias del cuadro. Desde entonces se han descrito apenas unos cuantos centenares de casos, y la mayoría siguen comunicándose como aportaciones aisladas. Insulinoma. Tumor de las células beta del islote pancreático, productor de insulina. Cursa con hipoglucemias repetidas y suele ser benigno, frente al comportamiento mayoritariamente maligno del somatostatinoma. Glucagonoma. Tumor de células alfa que secreta glucagón. Su clínica característica incluye un exantema cutáneo migratorio (eritema necrolítico migratorio), hiperglucemia y pérdida de peso, un perfil distinto al de la tríada inhibitoria del somatostatinoma. Gastrinoma. Tumor productor de gastrina, responsable del síndrome de Zollinger-Ellison, con hipersecreción ácida grave y úlceras pépticas múltiples. Aquí la hormona estimula, no inhibe, una dirección opuesta a la del somatostatinoma. Tumor carcinoide. Neoplasia neuroendocrina más frecuente, originada habitualmente en intestino delgado o pulmón, productora de serotonina. Su síndrome clínico (rubefacción, diarrea, broncoespasmo) es diferente y obedece a una hormona distinta. La entrada del diccionario sobre carcinoide desarrolla esta neoplasia en detalle. Apudoma. Término histórico que englobaba los tumores derivados del sistema APUD, hoy en desuso parcial. El somatostatinoma fue clasificado tradicionalmente dentro de este grupo, antes de que la nomenclatura actual de neoplasias neuroendocrinas reemplazara aquella terminología. Se forma sobre el nombre de la hormona somatostatina, compuesto por las raíces griegas σῶμα (cuerpo) y στατός (detenido, quieto), con el sufijo -ina propio de las hormonas peptídicas. A ese nombre se añade el sufijo griego -oma, utilizado en medicina para designar tumores. El significado literal es, por tanto, tumor productor de somatostatina. El término fue introducido en la literatura médica en 1977. No. Es uno de los tumores neuroendocrinos funcionantes más raros que se conocen. Su incidencia se estima en aproximadamente un caso por cada cuarenta millones de personas al año, y representa menos del uno por ciento de los tumores neuroendocrinos pancreáticos funcionantes. Por su rareza, la mayoría de la información publicada procede de series cortas y casos aislados. La tríada que describió Krejs en 1979 reúne diabetes mellitus, colelitiasis y esteatorrea. Algunas clasificaciones modernas hablan de péntada cuando incluyen también la diarrea y la hipoclorhidria. Conviene tener presente que el síndrome completo se observa solo en una minoría de pacientes: muchos somatostatinomas se descubren de forma incidental o por síntomas inespecíficos, sin la tríada característica. Sí. Los somatostatinomas duodenales se asocian con frecuencia a la neurofibromatosis tipo 1, y los pancreáticos pueden formar parte de los síndromes de neoplasia endocrina múltiple tipo 1 y de la enfermedad de von Hippel-Lindau. Detectar uno de estos tumores en una persona joven o con antecedentes familiares justifica una evaluación de posibles síndromes hereditarios. Consulte también la información clínica completa sobre los tumores neuroendocrinos gastroenteropancreáticos Si busca información sobre síntomas, diagnóstico y tratamiento del somatostatinoma y otros tumores neuroendocrinos del aparato digestivo, puede consultar la ficha clínica completa de los tumores gastroenteropáticos o neuroendocrinos elaborada por los especialistas de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados al somatostatinoma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el somatostatinoma
El efecto inhibidor de la somatostatina y el síndrome clínico
Localización pancreática y localización duodenal
Asociación con síndromes hereditarios
Primeras descripciones: 1977 y 1979
Diferenciación con otros tumores neuroendocrinos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra somatostatinoma?
¿Es frecuente el somatostatinoma?
¿Cuál es la tríada clínica clásica del síndrome del somatostatinoma?
¿Puede aparecer en el contexto de una enfermedad genética?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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