DICCIONARIO MÉDICO
Páncreas
El páncreas es un órgano glandular alargado situado en el abdomen, detrás del estómago, que desempeña una doble función esencial para el organismo: como glándula exocrina, produce enzimas digestivas que se vierten al intestino delgado para la digestión de los alimentos; como glándula endocrina, produce hormonas —fundamentalmente insulina y glucagón— que se vierten directamente a la sangre para regular la glucemia. Esta naturaleza de glándula mixta lo convierte en una pieza clave tanto del aparato digestivo como del sistema endocrino. El páncreas es un órgano retroperitoneal —situado detrás del peritoneo, la membrana que recubre la cavidad abdominal— que se extiende transversalmente en la parte superior del abdomen, por detrás del estómago y por delante de la columna vertebral. Tiene una forma alargada, ligeramente aplanada, de unos 15-20 centímetros de longitud en el adulto, y se divide convencionalmente en tres regiones: la cabeza (la parte más ancha, encajada en la curvatura del duodeno), el cuerpo (la porción central) y la cola (el extremo izquierdo, que llega hasta las proximidades del bazo). La etimología del término es griega: πάγκρεας (pánkreas) se compone de παν- (pan-), "todo", y κρέας (kréas), "carne". Literalmente, pues, páncreas significa "todo carne", una descripción que hace referencia al aspecto del órgano: una masa de tejido blando, de color rosado, sin la estructura lobulada evidente de otras glándulas. El término está documentado ya en las obras anatómicas de la antigüedad griega: aparece en los escritos atribuidos a Ruphos de Éfeso (siglo I-II d.C.) y, antes de él, el órgano era mencionado sin nombre específico por Herófilo de Calcedonia (siglo III a.C.), considerado uno de los primeros anatomistas sistemáticos de la historia. Lo que hace del páncreas un órgano singular es que reúne en una sola estructura dos funciones que en la mayoría de los órganos están separadas: una función exocrina (secretora hacia el exterior, es decir, hacia la luz del tubo digestivo) y una función endocrina (secretora hacia el interior, es decir, directamente a la sangre). Ambas funciones coexisten en el mismo tejido pero son ejercidas por estructuras celulares distintas. Función exocrina (~98 % del tejido). La inmensa mayoría del páncreas está formada por acinos, agrupaciones de células secretoras que producen el jugo pancreático: un líquido alcalino rico en enzimas digestivas (amilasas para los carbohidratos, lipasas para las grasas, proteasas para las proteínas) que se vierte a través del conducto pancreático al duodeno, donde participa en la digestión de los alimentos. Sin estas enzimas, el organismo no podría descomponer y absorber la mayor parte de los nutrientes de la dieta. Función endocrina (~1-2 % del tejido). Dispersos entre los acinos, como islas en un archipiélago, se encuentran los islotes de Langerhans (islotes pancreáticos), pequeños cúmulos de células endocrinas que producen hormonas que pasan directamente a la sangre. Las principales son la insulina (producida por las células beta, que reduce la glucemia) y el glucagón (producido por las células alfa, que la eleva). A pesar de representar solo el 1-2 % de la masa del órgano, esta porción endocrina es responsable de toda la regulación hormonal de la glucosa sanguínea, lo que explica la conexión directa entre las enfermedades pancreáticas y la diabetes mellitus. Páncreas e islotes de Langerhans. Los islotes son la porción endocrina dentro del páncreas, no un órgano aparte. Cuando se habla de "función endocrina del páncreas" se habla, en realidad, de la función de los islotes. Páncreas y hormona pancreática. Las hormonas pancreáticas (insulina, glucagón, somatostatina, polipéptido pancreático) son los productos de la función endocrina del páncreas. El páncreas es el órgano productor; las hormonas son sus productos. Páncreas exocrino y páncreas endocrino. No son dos órganos diferentes, sino dos componentes funcionales del mismo órgano. El tejido exocrino (acinos) y el endocrino (islotes) están entremezclados físicamente, pero se distinguen por el destino de su secreción: el exocrino vierte al intestino, el endocrino vierte a la sangre. Del griego πάγκρεας (pánkreas), compuesto de παν- (pan-), "todo", y κρέας (kréas), "carne". Literalmente significa "todo carne", en referencia al aspecto del órgano: una masa blanda, carnosa, sin la estructura lobulada evidente de otras glándulas. El nombre aparece ya en textos anatómicos del siglo I-II d.C., atribuidos a Ruphos de Éfeso. No. La función endocrina del páncreas —la que produce insulina y glucagón— es la que se altera en la diabetes, pero el páncreas tiene también una función exocrina igualmente esencial: la producción de enzimas digestivas sin las cuales el organismo no puede digerir ni absorber la mayor parte de los alimentos. Las enfermedades del páncreas exocrino (como la pancreatitis) son entidades clínicas diferentes de la diabetes. Porque ese pequeño porcentaje de tejido endocrino —los islotes de Langerhans— es el único lugar del organismo donde se produce la insulina, una hormona sin la cual las células no pueden captar la glucosa de la sangre. La desproporción entre el tamaño (1-2 % del órgano) y la importancia vital de su función es una de las paradojas anatómicas más notables del cuerpo humano. Si desea profundizar en conceptos asociados al páncreas, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el páncreas
La doble función del páncreas
Diferenciación con conceptos relacionados
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "páncreas"?
¿El páncreas solo tiene que ver con la diabetes?
¿Por qué el páncreas es tan importante si solo representa un 1-2 % de función endocrina?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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