DICCIONARIO MÉDICO
Glucagón
El glucagón es una hormona peptídica de 29 aminoácidos producida por las células alfa de los islotes pancreáticos. Su función principal consiste en elevar la concentración de glucosa en sangre cuando esta desciende, lo que lo convierte en la principal hormona contrarreguladora de la insulina. El nombre combina la raíz griega γλυκύς (glykýs, "dulce") con el sufijo inglés -agon, derivado probablemente de ἄγειν (ágein, "conducir, llevar"). La acuñaron en 1923 los fisiólogos estadounidenses Charles Kimball y John Murlin, de la Universidad de Rochester, al observar que ciertos extractos pancreáticos producían un aumento transitorio de la glucemia en lugar de reducirla como hacía la insulina, descubierta solo un año antes. Kimball y Murlin bautizaron a ese factor hiperglucemiante como glucagon, el "movilizador de glucosa". Pasaron casi tres décadas antes de que Earl Sutherland y Christian de Duve confirmaran que el glucagón procedía de las células alfa del islote, y hasta 1957 no se logró aislar y secuenciar completamente la molécula (trabajo de W. W. Bromer y colaboradores). En 2023 se cumplió un siglo del descubrimiento, un aniversario que varias sociedades de endocrinología conmemoraron con revisiones monográficas sobre la fisiología y la relevancia clínica de esta hormona. Cuando la glucemia desciende por debajo de los valores basales (por ejemplo, entre comidas o durante el ejercicio prolongado), las células alfa del páncreas liberan glucagón a la vena porta. En el hígado, la hormona se une a su receptor de membrana (GCGR, miembro de la familia B de receptores acoplados a proteínas G) y activa dos procesos encaminados a restaurar los niveles de glucosa en sangre: la glucogenólisis, que degrada el glucógeno almacenado en los hepatocitos, y la gluconeogénesis, que sintetiza glucosa nueva a partir de sustratos no glucídicos como aminoácidos, lactato y glicerol. El resultado neto es la liberación de glucosa desde el hígado hacia la circulación. Esa glucosa abastece preferentemente al cerebro, un órgano que en condiciones normales depende casi por completo de ella como combustible y que no puede esperar a que se ingiera el siguiente alimento. La señal más potente para la liberación de glucagón es, precisamente, la bajada de la glucemia. Cuando la concentración de glucosa en sangre sube (tras una comida, por ejemplo), las células alfa reducen la secreción de glucagón mientras las células beta vecinas aumentan la de insulina. Este vaivén coordinado entre ambas hormonas mantiene la glucemia dentro de un margen estrecho. Otros estímulos influyen sobre la secreción de glucagón, aunque con menor peso: los aminoácidos circulantes (especialmente la arginina y la alanina), la inervación vagal y las catecolaminas. La somatostatina, producida por las células delta del propio islote, actúa como un freno local que inhibe tanto la secreción de glucagón como la de insulina. Se trata de un sistema de retroalimentación muy preciso, y su alteración contribuye a la hiperglucemia de la diabetes mellitus: en esta enfermedad, junto al déficit o la resistencia a la insulina, existe con frecuencia una secreción inapropiadamente alta de glucagón. El glucagón no se sintetiza como molécula aislada. Las células alfa lo producen a partir de un precursor mayor llamado proglucagón, una proteína de 160 aminoácidos codificada por el gen GCG. La misma proteína precursora se expresa también en las células L del intestino, pero allí se procesa de manera diferente: en vez de liberar glucagón, genera los péptidos GLP-1 y GLP-2 (las incretinas) y oxintomodulina. Así, una sola molécula madre da lugar a hormonas con funciones opuestas según el tejido que la procese. Literalmente, algo así como "conductor de lo dulce" o "movilizador de glucosa". El nombre alude a la capacidad de la hormona para elevar la concentración de glucosa en la sangre, acción opuesta a la de la insulina. En lo que respecta a la glucemia, sí: la insulina la baja y el glucagón la sube. Sin embargo, ambas hormonas comparten un mismo origen tisular (los islotes pancreáticos) y su secreción está regulada de forma recíproca: cuando una aumenta, la otra tiende a disminuir, y viceversa. Más que antagonistas puros, funcionan como las dos ramas de una balanza. Sí. El glucagón recombinante se emplea como tratamiento de emergencia en episodios graves de hipoglucemia, especialmente en personas con diabetes tratadas con insulina que no pueden ingerir glucosa por vía oral. La información detallada sobre formas de administración e indicaciones corresponde a las fichas de medicamentos.Qué es el glucagón
Cómo actúa el glucagón
Regulación de la secreción
El proglucagón y sus péptidos derivados
Preguntas frecuentes
¿Qué significa exactamente la palabra "glucagón"?
¿Glucagón e insulina se oponen siempre?
¿El glucagón se utiliza como medicamento?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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